Ópera en Vigo
La Cenicienta
(Por Elena Mendaña Roy)
"La Cenicienta" (Cendrillon), opereta de cámara originalmente compuesta para canto y piano, con música y libreto de Pauline Viardot (1821-1910). Cantantes: E. Sancho, M. Lario, C. Gurriarán, M. Knörr, F. Nieto, J. B. Álvarez, G. López. Diseño de escenografía y vestuario: L. Molina; Piano y dirección musical: A. Viribay. Dirección de escena: A. de Miguel. Festival de Música de Vigo Are-More, 25 y 26 de noviembre de 2005.
Estas funciones de "La Cenicienta" de Pauline Viardot suponían el estreno en España de esta ópera de cámara que vio su estreno en París en 1904, y para cuyo libreto la hija del tenor Manuel García se inspiró seguramente en "La Cenerentola" de Rossini que ella misma había interpretado como cantante. Pauline Viardot juega con habilidad con diferentes recursos compositivos, consiguiendo caracterizar situaciones y personajes por medio de diversos temas que se presentan variados una y otra vez a lo largo de esta ópera, cuya apariencia de sencillez encierra una construcción perfectamente elaborada.
Espectáculo planteado para el público familiar e infantil, cuenta a su favor con una historia que prácticamente a nadie le es desconocida a priori. La música de Pauline Viardot, agradable y accesible, está compuesta en el estilo de la música de salón de finales del XIX, lo que unido a la hora escasa de duración del espectáculo hace que los niños no tengan tiempo de cansarse durante el rápido transcurso de la escena. El planteamiento escénico de estas funciones es muy limpio y estilizado, con un atractivo vestuario de gran colorido y una escenografía que se ciñe a lo esencial, sobre la que se mueven con desenvoltura y desparpajo los siete cantantes-actores que intervienen en esta operita. El ritmo musical y escénico planteado no decae en ningún momento e incluso los cambios de escenario entre los tres actos de que consta el espectáculo se efectúan sin interrupción.
El éxito de las funciones se debió a un excelente y cohesionado trabajo de equipo, desde la dirección escénica y musical, hasta el trabajo de cada cantante, pasando por el de los diversos técnicos que intervienen en el montaje. Todo esto, incluida la traducción al español del texto cantado (original en francés), contribuye a la finalidad de esas funciones que no es otra sino la de acercar la ópera al público infantil, a quien resulta mucho más fácil aproximarse a la seriedad de un teatro de ópera a través de un cuento inmortal como el que se nos cuenta en "La Cenicienta".
Excelente iniciativa del Festival Are-More de Vigo, que con estas funciones superaba por vez primera el reto de asumir una producción propia, meritoria tanto por su carácter de recuperación de repertorio como por su finalidad pedagógica y educativa de nuevos públicos.

