Recital en Madrid

Recital de David Daniels

(Por Vinteuil)

Recital de David Daniels (contratenor) y Martin Katz (piano). Obras de Mozart, Fauré, Dørumsgaard, Purcell, Morrison, y Ravel. XII Ciclo de Lied. Teatro de la Zarzuela, Madrid, 7 de noviembre de 2005.
David Daniels

Las grabaciones obran milagros y el comienzo de este recital dejó bien patente que la voz en vivo de este excelente contratenor se parece bien poco a su voz grabada, mucho más brillante ésta que la que pudimos escuchar en su interesante recital en el Teatro de la Zarzuela de Madrid como apertura el XII Ciclo de Lied. Tras la escucha de sus interpretaciones de Lieder de Mozart y Mélodies de Fauré uno se empieza a acostumbrar poco a poco a su voz y es entonces cuando se puede comenzar a disfrutar de su gran musicalidad. Y tras escuchar el recital completo no cabe sino rendirse a la evidencia del gran mérito que tiene David Daniels acercándose a este difícil repertorio con una voz y un tipo de emisión que cuenta con claras limitaciones en cuanto a la gama dinámica, y cuya flexibilidad es menor que las de las voces que habitualmente se dedican al género liederístico. Sorprendió muy agradablemente su excelente dicción española en los preciosos arreglos que Arne Dørumsgaard hizo del repertorio renacentista español (Mena, Anchieta, Daza, de la Torre, Mudarra), que fueron en mi opinión lo mejor del recital junto a sus interpretaciones de las obras de Henry Purcell: es en este repertorio, y en el de las propinas de Lotti y Haendel, donde la vocalidad de Davied Daniels puede dar lo mejor de sí misma. Tuvimos ocasión también de disfrutar de la novedad del ciclo "Chamber Music" que Theodore Morrison (1938) compuso para David Daniels basándose en poemas de James Joyce, ciclo eficaz y bien construido exceptuando la última canción, algo farragosa. A un nivel inferior estuvo su recreación de las archiconocidas "Cinco canciones griegas" de Ravel, en las que Daniels no puede competir con las numerosas referencias ya existentes.

Las grabaciones obran milagros y el comienzo de este recital dejó bien patente que la voz en vivo de este excelente contratenor se parece bien poco a su voz grabada. 

Hay que hacer mención aparte de ese grande del acompañamiento vocal que es Martin Katz, a quien siempre supone un auténtico placer escuchar. Su sabiduría y clase quedaron más patentes aún al acompañar la voz de Daniels, cuya restringida gama dinámica la convierte en un reto para cualquier acompañante. Martin Katz supo desgranar toda la música existente en cada una de las obras del recital y crear un colchón de lujo sobre el que David Daniels cantó con comodidad, haciendo gala de su buen hacer y mostrando que la voz no es ni más ni menos que un instrumento para hacer música.