Ópera en Madrid

Sueño de una noche de verano

(Por Vinteuil)

Escena de "El sueño de una noche de verano"
A Midsummer Night's Dream (El sueño de una noche de verano), ópera en tres actos de Benjamin Britten con libreto de Benjamin Britten y Peter Pears, basado en la obra teatral del mismo título de William Shakespeare. Heidi Grant Murphy (Tytania), Carlos Mena (Oberon), John McVeigh (Lysander), Grant Doyle (Demetrius), Christine Rice (Hermia), Kate Royal (Helena), Conal Coad (Bottom), Rafa Delgado (Puck). Director musical: Ion Marin. Director de escena, escenógrafo y figurinista: Pier Luigo Pizzi. Iluminador: Sergio Rossi. Coreógrafo: Gheorghe Iancu. Orquesta Titular del Teatro Real, Coro "Pueri Cantores" de Vicenza. Nueva Producción del Teatro Real de Madrid. 20-1-2006.
Escena de "El sueño de una noche de verano"

Al igual que ocurre con la trilogía Mozart-Da Ponte o con la colaboración Strauss-Hoffmannstahl, "A Midsummer Night's Dream" es una ópera que juega a su favor con una base teatral de gran calidad. La inmortal comedia de Shakespeare inspiró a Britten la composición de una de sus óperas más atractivas, en la que el compositor británico logró un trabajo tímbrico de gran interés y una música cambiante y de gran variedad que se adapta con originalidad a esta obra que trata, entre muchos otros temas, sobre la fragilidad e inconsistencia del sentimiento amoroso.

El prestigioso director de escena italiano Per Luigi Pizzi presenta una escenografía sencilla en la que un módulo giratorio central asume el papel de uno de los protagonistas claves de la obra: el bosque, mientras que para la escena del palacio del Duque, Pizzi reduce la escena a lo esencial, lo que sumado a un efectivo movimiento de los cantantes consigue en buena medida clarificar la acción escénica.

El sueño de una noche de verano

Entre los cantantes, que contaron con la sólida dirección musical de Ion Marin, cabe destacar la Tytania encarnada por Heidi Grant Murphy que ofreció momentos de una calidad vocal excepcional, como la escena del primer acto "Come, now, a roundel, and a fairy song" cantada con sonidos etéreos, casi evanescentes, que se fundían con la delicada orquestación, consiguiendo un momento inolvidable. El otro gran protagonista fue el rústico Bottom encarnado por Conal Coad, cuya emisión se adecuaba a la perfección al carácter de este personaje que es el único que permanece inmutable a los acontecimientos y cambios que se suceden a su alrededor, personaje que construyó con una encomiable labor actoral. Muy bien también las dos parejas de jóvenes Lisandro-Hermia / Demetrio-Helena en sus difíciles papeles: cuatro voces muy equilibradas entre sí y de pareja musicalidad; los cuatro actuaron muy bien y consiguieron hacernos olvidar su desafortunado vestuario más propio de un partido de tenis. Carlos Mena aportó una efectiva presencia escénica y logró el contraste entre lo sobrenatural y los personajes reales buscado por Britten al asignar la voz de contratenor al mágico personaje de Oberón.

Muy bien también el personaje de Puck, con excelente impostación hablada y ágil movimiento escénico a cargo de Rafa Delgado, y por último citar la representación de la obra de los rústicos en el tercer acto, momento hilarante de "teatro dentro del teatro", con parodia de escena de locura belcantista incluida que hizo reír a un público que salía con buen sabor de boca de estas funciones operísticas de primer orden ofrecidas por el Teatro Real de Madrid.

Fotografías: Javier del Real - Teatro Real