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Una visión marxista de Haendel y su música
(Por Titia)
Es bien sabido que la música de Haendel ha sido en más de una ocasión manipulada ideológicamente y puesta al servicio de determinadas concepciones socio-políticas. En el siglo XIX los británicos la interpretaron en clave nacional-imperialista, haciendo de algunas de sus obras una de sus señas de identidad colectiva. En el XX, la Alemania nazi vio en Haendel a uno de los suyos (en una conferencia pronunciada en la Universidad de Oxford en 1939, Von Ribbentrop describía a Haendel como un auténtico nacional-socialista) y sus oratorios se interpretaron con intención claramente propagandística... aunque antes tuvieran que traducirlos al alemán y, detalle mucho más importante, transformar sus héroes bíblicos en otros más presentables: Judas Macabeo se transformó, por ejemplo, en Wilhelm von Nassau e Israel en Egipto, en Mongolensturm. Cualquier cosa menos judíos.
También en el XX y en Alemania, pero esta vez en la República Democrática, se interpretaba a Haendel con una gruesa anteojera sociopolítica. Vean lo que en 1976 escribía el Dr. Konrad Sasse, director del museo Haendel de Halle, para aleccionar a los escolares:
...la música de Haendel ha sido en más de una ocasión manipulada ideológicamente y puesta al servicio de determinadas concepciones socio-políticas.
"Desde 1739... Haendel llega en sus oratorios a su plena madurez: la toma de postura concreta ante los problemas de su tiempo. En toda una serie de obras hace referencia a acontecimientos políticos y militares que están relacionados con la intervención absolutista de Francia, España y la casa Estuardo. A esta serie de obras sobre los acontecimientos contemporáneos pertenecen sobre todo los oratorios Saúl, Israel en Egipto, Samson, el Te Deum de Dettingen, el Occasional Oratorio, Judas Maccabeus, así como la Música para los Reales Fuegos Artificiales. El pueblo inglés sacó coraje y fuerza de los oratorios de Haendel porque encontró en el testamento que así se le había dejado el reflejo de su propia situación. (...) Georg Friedrich Händel forma parte de los grandes representantes de nuestra herencia cultural. La belleza, el carácter progresista de su música le aseguran una posteridad duradera; todavía hoy los pueblos sacan de allí fuerza y confianza en su combate por la paz, la libertad y el progreso".
Sin comentarios.

