Actualidad Musical

Dos estrenos de Mª Luisa Ozaita

(Por Pilar Suárez Guaita)

Dos estrenos recientes de la compositora Mª Luisa Ozaita, ambos en el Auditorio Conde Duque de Madrid.

La obra “Preludio y mosaico español”, un dúo para bandurria y guitarra, se estrenó el día 27 de octubre de 2005. Una combinación tímbrica singular en la que, desde los primeros compases, queda establecido un diálogo espaciado, tranquilo, que poco a poco se va estrechando hasta llegar a la parte central, lento y expresivo, en la que encontramos una textura cercana a la melodía acompañada. Se trata de una pieza breve, construida con pequeñas células interválicas que aparecen de forma recurrente dando unidad al conjunto, pequeñas células de tres notas que se combinan para formar un todo, como si de un mosaico se tratara.

En mi opinión, estamos ante una compositora con un estilo muy personal cuya escritura recuerda los rasgos estilísticos del pintor Paul Klee en “Palace garden”. Este pintor fue también músico y un gran entusiasta de Bach y Mozart, entusiasmo que intentó plasmar en su pintura. En el cuadro citado, Klee usó una técnica cercana al puntillismo a la que se refirió como “pintura divisionista”. Este y otros cuadros de esta etapa de Klee muestran el gusto e interés que tenía por los mosaicos. Del mismo modo que Klee, Mª Luisa Ozaita parte de micropartículas para formar su “mosaico español”. Paralelismo pictórico-musical del que no siempre es consciente el artista.

...estamos ante una compositora con un estilo muy personal cuya escritura recuerda los rasgos estilísticos del pintor Paul Klee en “Palace garden”. 

La obra “variaciones a modo de tocata” para actriz y guitarra homenaje a Bernard Shaw de la misma compositora, Mª Luisa Ozaita, estrenada el día 30 de noviembre de 2005 en el auditorio de Conde Duque, interpretada por Irene Villar (actriz) y René Mora (guitarrista) a quienes además está dedicada, sorprendió sobre todo por el contenido, una crítica hacia la crítica, pero también por su originalidad. La actriz representa a un crítico que habla con insultante pedantería, intentando presumir de unos conocimientos que no posee, constituyendo toda su disertación una incisiva burla. Una de las frases más impactantes del monólogo, escrito también por la compositora, es aquella en la que dice textualmente: “en mi opinión, la crítica, no debe hacerse después de conocer y escuchar el sujeto a criticar, sino antes, para que de esa manera la buena crítica, como es el caso, pueda ser objetiva y para que en ningún momento, quede eclipsada por la interpretación de la obra”. Fue un momento de manifiesta ironía por parte de la compositora que, sin sutilezas, nos muestra la superficialidad y falta de objetividad con que, en algunos casos, nos sorprende la crítica.

No es de extrañar que algunos músicos excelentes no den crédito a la crítica, importándoles muy poco lo que se diga de sus interpretaciones, obviando tanto los halagos como las críticas más severas. No sería así si gozásemos de una buena crítica que sirviera de acicate a los intérpretes para mejorar la calidad de nuestros conciertos y a la vez para fomentar la cultura del público asistente.

Bernard Shaw gozaba del privilegio de ser un gran escritor y a la vez un gran crítico teatral e incluso musical. Caracterizado por su ácida sátira, por su sutil sentido del humor y su incisiva crítica social, bien nos puede servir para comprender por qué Mª Luisa Ozaita ha realizado esta obra homenaje al famoso escritor irlandés.

Tengo la impresión de que el público que asistió al concierto se divirtió porque supo ver la ironía que acompañaba toda la disertación del crítico representado por una Irene Villar espléndida que supo encontrar el tono adecuado y el ritmo cadencial del texto. En cuanto a la parte musical, René Mora expresó una vez más los gestos y motivos musicales que conforman el lenguaje de Mª Luisa Ozaita.