Crítica de discos

Carlos Álvarez canta a Don Quijote

(Por Vinteuil)

Portada: Carlos Alvarez canta Quijotes
Quijotes: Ibert, Falla, Ravel, Guridi
Carlos Álvarez (barítono), Eduardo Santamaría (tenor), Xavier Olaz (niño)
Orquesta de la Comunidad de Madrid
José Ramón Encinar (director)
Deutsche Grammophon 0028947630944
Duración: 55'38''

En el género de la "Mélodie francesa" el tema de Don Quijote se encuentra muy bien representado: entre las Mélodies menos conocidas e interpretadas se encuentran "Le retour de Don Quichotte" (1989) de Michel Rivard, "Don Quichotte et Sancho Panza" (1995) de Pierre Perret, o "Don Quichotte et Sancho Panza" (1997) de Claude Nougaro, mientras dos ciclos de Ibert y Ravel se encuentran con justicia entre las "Mélodies" más frecuentemente interpretadas del género.

Compuestas en 1932-1933 sobre versos de Paul Morand, las tres canciones "Don Quichotte à Dulcinée"son la última composición en el catálogo de obras de Maurice Ravel. Fueron un encargo para la película que el director de cine Georges W. Pabst estaba rodando con el bajo ruso Fédor Chaliapine en el papel de Don Quijote. La música de Ravel no llegó a tiempo, por lo que el productor del film encargó al mismo tiempo a Jacques Ibert una partitura para su película; finalmente fueron las canciones de Ibert y no las de Ravel las utilizadas para la película, lo que no impidió al brillante tríptico de este último alcanzar una amplia difusión. En las canciones de Don Quijote el compositor del Bolero hace gala tanto de un fino sentido del humor como del gusto por el colorido español que transmite a través de una brillante orquestación, muy bien servida en este cd por la Orquesta de la Comunidad de Madrid dirigida por José Ramón Encinar. Las tres escenas, de muy diferente carácter, sirven de lucimiento vocal a un espléndido Carlos Álvarez que se muestra vehemente en la primera, apasionado en la segunda (y muy seguro en el difícil "Amen" final), y brillante en la rítmica tercera canción.

Compuestas en 1932 las "Quatre chansons de Don Quichotte" de Jacques Ibert como se ha dicho antes, fueron destinadas a reemplazar a las que con el título "Don Quichotte`à Dulcinèe" Ravel no tenía aún listas para la película sobre Don Quijote dirigida por G. W. Pabst. La primera canción está compuesta sobre un texto de Ronsard y las tres restantes utilizan poemas de Alexandre Arnaux basados en la genial novela de Cervantes. Al contrario que Ravel, que nos presenta un Don Quijote más humano y cercano, Jacques Ibert (1890-1962), aporta su visión más idealizada del personaje, al que caracteriza musicalmente con gran nobleza, escribiendo cuatro bellísimas canciones cuya línea vocal de amplios trazos permite también un buen lucimiento a la voz de Carlos Álvarez encarnando al célebre personaje cervantino, aunque parece encontrarse menos cómodo en los pasajes más sensuales y delicados. Cuenta con el apoyo de una lectura diáfana y cristalina de la textura casi camerística de estas canciones a cargo de José Ramón Encinar al frente de la Orquesta de la Comunidad de Madrid. Como dato curioso cabe citar que existe también una divertida "Chanson de Sancho" compuesta por Jacques Ibert sobre poema de Paul Morand y Alexandre Arnoux, que en animado ritmo de pasodoble presenta un estilo más próximo al género de variedades o la opereta que a la "Mélodie" o canción de concierto francesa.

Espléndida también la prestación del barítono Carlos Álvarez y de la Orquesta de la Comunidad de Madrid en "El retablo de Maese Pedro", genial y personal respuesta de Manuel de Falla a la candente cuestión de la ópera española, quien de un plumazo integra con esta obra a España en las corrientes compositivas europeas (aunque el espejismo tuvo desgraciadamente corta duración pues la tragedia de la Guerra Civil devolvió nuestra música al aislamiento). Correcto Eduardo Santamaría en su breve intervención, mientras que el Trujamán encarnado por el niño Xavier Olaz se resiente por momentos debido a ciertas precipitaciones que hacen que no se le entienda el texto todo lo bien que cabría desear.

Finalmente podemos escuchar "Una aventura de Don Quijote", interesante obra sinfónica de Jesús Guridi , de buena factura, sólida construcción y brillante orquestación, en la que se pueden apreciar ciertas reminiscencias de Dukas, Franck, Wagner o incluso Rachmaninov, y de la que ya existía una solvente versión en el sello Claves a cargo de Miguel A. Gómez Martínez dirigiendo a la Orquesta Sinfónica de Euskadi. Una vez más la Orquesta de la Comunidad de Madrid con José Ramón Encinar al frente brindan una brillante interpretación de esta obra que, como el resto del cd, nos llega en una excelente toma de sonido. Hay que citar la cuidada edición de este cd, cuyo completo libreto incluye comentarios sobre las obras interpretadas, además de los textos completos y sus traducciones en tres idiomas (incluido el castellano, algo poco corriente en Deutsche Grammophon pero que conviene celebrar y desear su continuidad).