Crítica de discos

Bostridge canta Britten

(Por Vinteuil)

Portada: Bostridge canta Britten
Benjamin Britten: Les Illuminations, op. 18; Serenade, op. 31 for tenor, horne and strings; Nocturne op. 60, for tenor, seven obbligato instruments and strings.
Ian Bostridge, Tenor
Berliner Philarmoniker
Dir: Sir Simon Rattle

Benjamin Britten (1913-1976) fue el artífice del renacimiento de la canción inglesa, género que trascendió en una serie de obras para voz con diversos grupos instrumentales. Es el caso de las tres obras que integran el Cd que nos ocupa, tres auténticas obras maestras que compiten en belleza entre sí y que son ofrecidas en magníficas interpretaciones que hacen plena justicia a este interesantísimo repertorio.

Britten compuso Las Iluminaciones, para voz aguda y orquesta de cuerda, en los Estados Unidos en 1939. Dividida en diez partes y sobre extractos de poemas en prosa de Rimbaud, Benjamin Britten logra una de sus obras maestras en esta personal alusión a la cultura francesa.

La Serenata para tenor, trompa y cuerdas, de 1943, no sólo es una de las más importantes composiciones vocales de Britten sino además una de las más populares e interpretadas. Sobre textos de diferentes poetas ingleses de los siglos XV al XIX (Cotton, Tennyson, Blake, Ben Jonson y Keats), la voz se combina con el sonido de la trompa para transmitirnos el poder evocador de la noche, verdadera protagonista de esta obra junto al crepúsculo, el sueño y la muerte. La obra fue destinada al inseparable compañero de Britten, el tenor Peter Pears, y al trompista Dennis Brain.

El Nocturno para tenor, siete instrumentos solistas y cuerda, de 1958, también sobre textos de poetas ingleses de los siglos XVI al XX, se podría considerar tanto una especie de continuación de la Serenata como un anticipo de la ópera "A Midsummer Night's Dream". Dedicada a Alma Mahler, fue estrenada por Peter Pears el mismo año de su estreno y consta de ocho "nocturnos" para voz de tenor, orquesta de cuerda y un instrumento solista diferente para cada pieza (o dos, en el caso de la séptima pieza). Verdaderamente emocionante, por la pasión casi mahleriana de la música, la última parte de esta obra, sobre el soneto XLIII de Shakespeare " When most I wink, then do mine eyes best see".

Los tres protagonistas de esta recomendable grabación, Bostridge, Rattle y la Berliner Philarmoniker se unen en feliz sintonía para ofrecernos espléndidas versiones de estas tres obras fundamentales del repertorio vocal del siglo XX. Simon Rattle extrae de la Bertliner Philarmoniker tanto brillantez, dinamismo y brío orquestal, como la elegancia, delicadeza y sutileza tímbrica que esta inspirada música demanda: la variedad de colores orquestales en estas interpretaciones es sencillamente asombrosa. Ian Bostridge canta y frasea con imaginación, haciendo gala de una gran riqueza dinámica y una variedad de registros y expresión que van desde el susurro al grito (en la frase "Sleep no more" de la quinta parte del Nocturno), recursos que aplica con inteligencia para transmitir toda la intención de los siempre sugerentes textos cantados. Es también el autor de las interesantes notas al programa que acompañan este Cd, cuya excelente toma de sonido hace que la belleza de esta música excelentemente interpretada llegue al oyente en toda su plenitud.

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