Ópera

Puccini primerizo en Sant Cugat

(Por Ovidi Cobacho Closa)

Le Villi: Partitura
LE VILLI; Opera-ballo con música de Giacomo Puccini y libreto de Ferdinando Fontana. Versión de concierto. Daniel Alfonso (Roberto), Joanna Samaniego (Anna), Toni Marsol (Guglielmo) y Joan Berlanga (narrador); Cor Aulos, Cor Dyapason, Orquestra Simfònica Sant Cugat, Grup de dansa Laura Esteve. Dir: Josep Ferré. Teatre-Auditori Sant Cugat, Sant Cugat, 17-II-06.

Dentro de la atractiva y variada programación del Auditorio de Sant Cugat, el pasado viernes 17 de febrero se presentó la producción, en versión de concierto, de una de las obras menos conocidas de Giacomo Puccini, concretamente su primer título operístico: Le Villi, a cargo de la Orquestra Simfònica Sant Cugat. Una ópera escrita por el joven Puccini para concurrir en el concurso de la editorial Sonzogno y que fue estrenada en su versión primeriza en el Teatro Dal Verme de Milán en 1884. Posteriormente sufrió varias revisiones por el mismo compositor, hasta la versión definitiva de 1892. En ella se puede apreciar ya una maestría compositiva que, más allá de los ecos wagnerianos comúnmente apuntados, recoge soluciones y recursos de la instrumentación francesa (Gounod, Bizet) y de los maestros italianos como Ponchielli y Catalani, todos ellos dispuestos y utilizados con gran sentido dramático y un inspirado melodismo. La temática parte de una leyenda eslava recogida posteriormente por la literatura francesa (Théophile Gautier) que dará lugar al célebre ballet de Adolphe Adam Giselle ou Les Willis. Narra la historia del desengaño y abandono amoroso que sufre la joven Anna por parte de su prometido (Roberto), siendo vengada de ello por los espíritus vagantes de las jóvenes muertas por abandono ( las villi).

Giacomo Puccini

El reparto de esta versión concertante, semi-escenificada, tuvo su mejor intérprete en el tenor Daniel Alfonso, poseedor de un bello timbre y un canto seguro, intenso y sentidamente expresivo, capaz de superar exitosamente el nada fácil papel de Roberto. La soprano Joanna Samaniego defendió con dignidad el rol de Anna, aunque sus medios vocales no alcanzaran, en ciertos aspectos, las exigencias de su particella. Toni Marsol fue un sólido y entregado Guglielmo de acentos verdianos. El conjunto coral, integrado por los coros Aulos y Dyapason, salvo alguna entrada vacilante, tuvo una loable prestación vocal. La Orquestra Simfònica Sant Cugat sonó por lo general bien conjuntada – con algún destiempo en el segundo intermezzo - y la dirección de Josep Ferré, aunque tendiera a un uso excesivo del efectismo y el volumen sonoro, insinuó algunos aspectos sugerentes en las dinámicas que podrían lograr mayores frutos en posteriores funciones. La coreografías del grupo de danza Laura Esteve, así como también la interpretación y el movimiento de los solistas vocales, sumaron plasticidad y fuerza dramática al conjunto de la función.

Escribir a Ovidi Cobacho Closa