Crítica de discos
¿Marketing o perfeccionismo?
(Por Vinteuil)
Johannes Brahms (1833-1897):
Concerto para Piano y Orquesta No. 1 en re menor op. 15
Krystian Zimerman, piano
Berliner Philharmoniker. Dir.: Sir Simon Rattle
Grabación: Scoring Stage Berlin (Great Hall), Berlin 12/2004
CD 4775413 Standard Version
CD 4776021 Limited Edition
El sello Deutsche Grammophon muestra mucha confianza en el tirón comercial de Zimerman y Rattle para presentar a estas alturas un cd de precio normal y poco más de 51 minutos de duración, integrado exclusivamente por una gran obra del gran repertorio, de la que la mayoría de los melómanos ya tienen seguramente más de una gran versión a cargo de un gran pianista, incluida la que el propio Zimerman hizo unos veinte años atrás con Leonard Bernstein y la Vienna Philharmonic, también para DG. Y efectivamente los directivos de la Deutsche Grammophon seguramente no se equivocarán pues saben que para un buen melómano el nombre de Krystian Zimerman, marketing aparte, es sinónimo de la más alta excelencia pianística y que cuesta resistirse a la compra los nuevos lanzamientos discográficos que, con cuentagotas, va realizando el polaco. El propio Zimerman justifica esta nueva grabación explicando que para la que realizó con Bernstein de este Primer Concierto de Brahms no pudo tener el piano que deseaba pues finalmente este no llegó debido a un accidente sufrido por el camión que lo transportaba, teniendo que conformarse con un piano más apropiado para Mozart que para Brahms, según sus propias palabras. Añade Zimerman que tampoco la acústica fue la apropiada en aquellas sesiones, debido a un material con que se recubrió la sala para favorecer la grabación paralela de vídeo que se efectuó: ¿estrategias comerciales para justificar una nueva grabación?, ¿una prueba más del perfeccionismo extremo del pianista polaco? Sea cual sea la respuesta siempre es una buena noticia una nueva grabación de Zimerman y en este caso quien compre este cd para escuchar a uno de los pianistas más estimulantes de la actualidad -en mi opinión el más estimulante- se verá positivamente sorprendido por una prestación absolutamente excepcional -casi cameristica en el detalle pese a la notable densidad orquestal de este concierto- de la Berliner Philarmoniker que a las órdenes de Sir Simon Rattle se auna con Zimerman en armoniosa fusión interpretativa.
El pianista polaco interpreta en público solamente un diez por ciento del repertorio que estudia, y de este diez por ciento graba tan sólo un diez por ciento, con lo que el Primer Concierto de Brahms - del que admite haber escuchado más de 80 diferentes grabaciones- pertenece al uno por ciento de obras grabadas por el polaco de entre las muchas que aborda; una vez más cabe preguntarse por los límites entre el marketing y el proverbial perfeccionismo de Zimerman, pero hay que reconocer que con este tipo de afirmaciones cuesta aún más resistirse a la compra de una nueva grabación de este pianista. En este Primero de Brahms, Zimerman responde a las más altas expectativas haciendo gala en su interpretación de un fraseo y un sonido de una madurez y una belleza asombrosas. Tras escuchar esta grabación sólo cabe envidiar al público que tuvo la fortuna de asistir a las sesiones inaugurales de la temporada de la Berliner Philarmoniker en septiembre de 2003, en las que Krystian Zimerman y Sir Simon Rattle interpretaron el Primer Concierto de Brahms que más tarde decidieron grabar en estudio, y cuyo fruto es la presente grabación. También podemos lamentarnos de que el sello amarillo no haya incluido alguna otra obra para completar este cd imprescindible.

