Discos y Libros
Conversando con Alfred Brendel(Por Aurelio Viribay)
"El velo del orden", título de este libro de conversaciones
de Martin Meyer con el pianista moravo Alfred Brendel (1931),
hace referencia a la cita de Novalis: "en una obra de arte,
el caos debe brillar débilmente a través del velo del orden".
Brendel cita esta frase como uno de los puntos cardinales de su
credo artístico, identificando el caos con su inclinación por
lo emocional, contrapuesto con el hecho de que "lo único
que hace que funcione una obra de arte es el velo del orden".
Brendel nos descubre su faceta de poeta y a propósito dice que
"Novalis describe cómo el caos brilla con luz trémula a través
del velo del orden. Y dentro de este caos, esta necesidad interior,
que es la energía, es la fuerza que pone la cosas en marcha".

(Por Joaquim Zueras Navarro)
Suceden cosas realmente curiosas: Llevo días escuchando la
Missa ad Usum Cappellae Pontificiae, compuesta por Alessandro
Scarlatti en 1721 (sello apex). Es una misa alla Palestrina,
bella por lo que tiene de austera y elevada, dedicada al papa
Inocencio XIII. Como si el destino hubiera trazado un plan
pedagógico para mí, al día siguiente de escucharla por última
vez recibo de un amigo un CD del sello rtve Música con la
Misa en sol menor, tal vez más conocida como Misa
de Madrid, de su hijo Domenico.
(Por Vinteuil)
El sello Deutsche Grammophon muestra mucha confianza en el
tirón comercial de Zimerman y Rattle para presentar a estas
alturas un cd de precio normal y poco más de 51 minutos de
duración, integrado exclusivamente por una gran obra del gran
repertorio, de la que la mayoría de los melómanos ya tienen
seguramente más de una gran versión a cargo de un gran pianista,
incluida la que el propio Zimerman hizo unos veinte años atrás
con Leonard Bernstein y la Vienna Philharmonic, también para
DG.

Mozart y los niños
(Por Hertha Gallego de Torres)
Hay instantáneas que dicen mucho del estado cultural de un
país. Cuando estos días me he acercado al quiosco y he visto
entre los telvas, los mundos y los abcs, brincando relucientes
los Musicando con Mozart de Sanuy y Monreal, compitiendo con
los Lunnis para ganar la atención de los niños, he sonreído
interiormente. La fiebre Mozart que nos invade también ha
llegado aquí....
(Por Aurelio Viribay)
Coincidiendo con el 75 aniversario del compositor catalán
Xavier Benguerel, la Sociedad General de Autores y Editores
y la Fundación Autor han presentado el libro "Xavier
Benguerel. Búsqueda e intuición", escrito por el crítico
musical Jorge de Persia, que forma parte de una serie de libros
que persiguen acercar al público a los compositores de hoy
en día. Desde un punto de vista muy humano y con un extraordinario
cuidado por el material gráfico, el libro estudia la obra
de Xavier Benguerel y repasa sus distintas etapas, situando
al compositor al lado de otros autores tan reconocidos como
Joaquim Homs, Josep Maria Mestres Quadreny, Josep Soler o
Joan Guinjoan.
(Por Joaquim Zueras Navarro)
Henri Vieuxtemps (1820-1881) nació en la ciudad belga de Verviers.
De su padre, violinista aficionado y luthier, recibió sus
primeras lecciones a los cuatro años y, habiendo notado su
admirable facilidad para el violín, decidió que continuara
su enseñanza con un profesor de su ciudad. A los seis años
ya dio su primer concierto como solista y algo más tarde hizo
una gira por los Países Bajos con notable éxito. Durante un
concierto en Bruselas, el violinista Charles de Bériot se
ofreció a darle lecciones en París, donde se presentó al público
por primera vez con un concierto de Rode en 1829. Durante
los siguientes diez años recorrerá diversas ciudades de Europa,
impresionando con su virtuosismo a músicos como Schumann,
Berlioz y Paganini.
(Por Hertha Gallego de Torres)
Hay objetos que es una delicia tener entre las manos. Es el caso
de “Los viajes de Gulliver y otras visiones extremas del barroco”
que hace que nos sintamos casi como niños pequeños, ¿y no nos
ha convertido en eso la fábula de Liliput?, contemplando en su
cubierta la reproducción de ese cuadro o grabado coloreado con
el sinfín de artilugios mecánicos del barroco, relojes, redomas,
espejos invertidos…El buen gusto que impregna todo el proyecto
se refleja hasta en el soporte.
(Por Joaquim Zueras Navarro)
Hace años me aficioné a Boccherini al escuchar una obra que
luego he sabido que no era de Boccherini (1743-1805), sino
una mixtificación un tanto mendelssohniana, elaborada por
el violoncelista alemán Friedrich Grützmacher sobre el concierto
para violoncelo G. 482. En realidad, sobre Boccherini se han
ido acumulando toda clase de tópicos, errores e inexactitudes.
Para colmo, el año en que se cumplía el segundo centenario
de su muerte ha pasado bastante inadvertido.

