Crítica de discos

Scarlatti y Boccherini en Madrid

(Por Joaquim Zueras Navarro)

Portada "Scarlatti y Boccherini en Madrid"
"Scarlatti y Boccherini en Madrid" (CD)
Sello RTVE Música
Orfeón de Madrid, dir.: Marcos Vega

Suceden cosas realmente curiosas: Llevo días escuchando la Missa ad Usum Cappellae Pontificiae, compuesta por Alessandro Scarlatti en 1721 (sello apex). Es una misa alla Palestrina, bella por lo que tiene de austera y elevada, dedicada al papa Inocencio XIII. Como si el destino hubiera trazado un plan pedagógico para mí, al día siguiente de escucharla por última vez recibo de un amigo un CD del sello rtve Música con la Misa en sol menor, tal vez más conocida como Misa de Madrid, de su hijo Domenico.

Domenico Scarlatti (1685-1757) hijo y discípulo del anterior, fue nombrado a los dieciséis años organista de la capilla real de Nápoles. En 1705 se trasladó a Venecia, donde conoció a Haendel con quien sostuvo un torneo, consagrándose como el primer clavecinista de su época. En 1715 obtuvo el cargo de maestro de capilla de San Pedro de Roma. Se estableció finalmente en Madrid en la corte de Fernando VI. La actividad creadora de Scarlatti en España se centra en la composición de piezas para teclado destinadas a su discípula María Bárbara de Braganza, notable clavecinista.

En cuanto a la Misa de Madrid para cuarteto de solistas y coro sin acompañamiento, no sabemos si la compuso para la Capilla Real o la había compuesto anteriormente. En cualquier caso constatamos que Domenico supo emanciparse de la admirable herencia de su padre, del que asimiló toda la técnica, recursos y audacia, pero al mismo tiempo forjando un estilo y una técnica, más personales. Pese a su perfecto conocimiento del estilo de Palestrina y de Victoria, podemos detectar un mayor dinamismo en las frases y en el contrapunto, en una atmósfera distinta de características barrocas. El cuarteto de solistas es excelente, destacando Pablo Caneda como bajo. En cuanto al Orfeón de Madrid, dirigido por Marcos Vega, ha merecido elogios como por ejemplo los de L´Ouest France: “dispone de un bellísimo color de voz y de una desconcertante facilidad para la polifonía”, no obstante, en esta misa echo en falta una mayor expresión en la gradación de fuerza y suavidad en las frases, pues el resultado es un tanto plano.

Como recuerda en su tesis Jaime Tortella, aunque Boccherini (1743-1805) mostró desde joven una tendencia muy marcada hacia la vertiente instrumental, sobre todo la de cámara, si la ocasión se presentaba no dudaba en utilizar otras formas musicales como oratorios, cantatas, piezas bailables, etc. En cuanto a sus obras sacras, destaca el Stabat Mater para soprano solista y orquesta de 1781 y en una segunda versión en 1800 en la que añadió dos voces más “per evitare la monotonia di una sola voce”. Fue en 1783 que compuso Los Nueve Villancicos, cada uno de los cuales procede por partes: Una obertura instrumental y después los solos se van alternando con el coro, así como el ritmo rápido con el pausado. En el CD podemos escuchar uno de los Villancicos de Nuestro Señor Jesucristo a cuatro voces y quinteto u orquesta de cuerda. Como los demás, tiene un carácter de suite siempre sencillo y elegante, con un texto castellano algo ingenuo, pero muy indicado para un público que estaba más por celebrar la Navidad que por entregarse a sutilezas armonicas y contrapuntísticas.

Este CD está especialmente indicado a aquellos seguidores de Scarlatti y Boccherini que deseen enriquecer sus colecciones con nuevas obras.

Escribir a Joaquim Zueras Navarro