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Die glückliche Hand
(Por Manuela Mesa)
Schönberg apenas había terminado la partitura de su primer drama
musical cuando empezó otra: Die glückliche Hand (La Mano feliz)
opus 18, para la cual él mismo escribió el libreto. La composición
de esta partitura fue lenta e irregular. Después de una larga
interrupción, fue terminada el 18 de Noviembre de 1913. Desde
el punto de vista dramático la obra es aún más innovadora y original
que la anterior (Erwartung). Los personajes son: un hombre (voz
de barítono), una mujer y un señor (personajes mudos), y un coro
de seis mujeres y seis hombres (que, como el coro de las tragedias
y las comedias clásicas, es totalmente estático y no participa
en la acción). 
(Por Joaquim Zueras Navarro)
La situación de Barcelona durante el último tercio del siglo
XIX fue de relativa tranquilidad tras los conflictos de la
Revolución de 1868, la Segunda Guerra Carlista y la proclamación
de la Primera República (1868), que originó toda clase de
inseguridad en la ciudad: anarquismo, primeras reacciones
violentas de los obreros, organización de la Nacional Sindicalista,
etc. .
(Por Diana Die González)
Teniendo en cuenta el cargo oficial de su padre en la capilla
arzobispal, y su propio nombramiento en Salzburgo (primeramente
como concertino y más tarde como organista), era natural que
Mozart compusiese música religiosa con bastante regularidad
desde temprana edad. La música sacra de Mozart no se diferencia
demasiado de una ópera en el aspecto musical.
(Por Manuel M. Martín Galán)
A mediados del siglo XIX Giacomo Rossini expresaba en una
carta la confusión que entonces había sobre Alessandro Stradella:
“En mi infancia se me habló de Stradella, el castrato, como
un cantante incomparable; en mi adolescencia se me habló de
los milagros vocales de un Stradella no castrato; finalmente,
en mi madurez estoy seguro de que Stradella es un enciclopédico
compositor de música de gran valía... [aunque cierto autor]
declara que soló existió un Stradella, el autor de lo único
que existe en Francia, Pietà, Signore!” Rossini,
probablemente, sabía que Pietà, Signore (también
conocida como Agnus Dei o, más simplemente, como
Aria da chiesa), la única obra entonces atribuida
en Francia a Stradella, era una obrita inconfundiblemente...

(Por José Prieto Marugán)
Es muy frecuente, demasiado frecuente, que los discos que
se venden en nuestro país no tengan información en castellano.
Aun tratando el tema con tranquilidad y espíritu constructivo,
tenemos que dejar claro que tal práctica significa una grave
desconsideración hacia nuestro idioma y hacia nosotros mismos.
Piénsese en este dato: en el número del pasado abril de la
revista Ritmo, de los 64 discos comentados en su sección normal,
sólo 3 tienen los títulos en castellano; en la revista Melómano,
de los 43 reseñados, son 5 los que ofrecen en su portada los
títulos en nuestro idioma.

(Por Alfredo Canedo)
Algunos de los principales componentes del impresionismo musical,
nacido de fuentes genuinamente francesas, son los estados
emocionales estimulantes, perceptibles tanto en las armonías
como en las melodías, además de otras cualidades no menores
como una sonoridad aterciopelada y ciertos matices pictóricos.
El impresionismo alcanzó un punto máximo a finales del siglo
XIX y principios del XX, en coincidencia, con el derrumbamiento
del post-romanticismo.

