Nuestra Zarzuela

El baile de Luis Alonso o El mundo comedia es

(Por José Prieto Marugán)

Portada de "El baile de Luis Alonso"
El baile de Luis Alonso o El mundo comedia es
Sainete lírico en un acto, dividido en tres cuadros, en verso
Libro de Javier de Burgos
Música de Gerónimo Giménez
Estreno: 27 de febrero de 1896, en el Teatro de la Zarzuela, de Madrid.
Acción en Cádiz, hacia 1840.

Personajes e intérpretes principales:

Luis Alonso, maestro de baile (Julián Romea)
María Jesús, esposa de Luis Alonso (María Montes)
Doña Manuela (Stra. González)
Tinoco, guitarrista (José Moncayo)
El marqués, un viejo verde (Gabriel Castilla)
Juana, esposa de Tinoco (Lucreacia Arana)

Argumento.

Cuadro I. María Jesús prepara el salón para la fiesta que va a celebrarse. Van apareciendo personajes: el Marqués, un viejo verde en busca de cualquier ocasión propicia; Moma y Quica, con su madre Doña Manuela, tratando de encontrar un buen partido, y otros. Entra Luis Alonso, conocido maestro de baile gaditano, y tras saludar muy finamente a la concurrencia, corresponde a los elogios demostrando sus habilidades en toda clase de danzas. Tras la “clase” aparece Tinoco, el guitarrista de la academia, tan aficionado al vino como a la mujer de Luis Alonso a la que corteja y acaba de regalar unos pendientes que ha sustraído a su propia esposa, Juana, mujer de armas tomar. Tinoco v Maria Jesús sostienen un dúo en el que él se declara abiertamente y ella trata de apaciguarlo sin provocar escándalo.

Ya en el cuadro segundo, tras el famosísimo “Intermedio”, aparece Juana, que se ha enterado del asunto de los pendientes y viene dispuesta a castigar a su marido. Tinoco logra escapar ocultándose bajo la capa del Marqués, lo que le acarrea unos cuantos palos que le propina el novio de la cigarrera, mujer a la que el Marques ha estado persiguiendo toda la velada. Por encima del gran escándalo se eleva la voz de Luis Alonso, que, a la vista de lo ocurrido, proclama firme y seguro que El mundo comedia es.

A1 final, aparece un sereno y para apaciguar la bronca la emprende a palos con todos los presentes. Sin discriminación, de ninguna clase.

El subtitulo de El mundo comedia es está perfectamente aplicado, pues por las tablas se mueve una serie de curiosos personajes, con el denominador común de ser invitados del hombre de mundo que es Luis Alonso. A la academia de baile de Luis Alonso acuden toda clase de personajes y no extraña que entre ellos surja alguna aventura galante. Luis Alonso, con el auxilio y complicidad de su mujer Maria Jesús, las consienten cuando no las favorecen.

El personaje de Luis Alonso se basa en un tipo real, un profesor de baile gaditano que vivió en la ciudad andaluza hacia 1840. Javier de Burgos debió conocerlo o saber por referencias las peculiaridades de este hombre.

La obra nació para el teatro hablado, escrita para el lucimiento del gran actor Julián Romea, y como tal se estrenó en el Teatro Español el 14 de diciembre de 1889, aunque como un simple fin de fiesta, sin mayores intenciones, tras la obra importante del espectáculo que en este caso era el drama de Jose Echegaray, Lo sublime en lo vulgar. Fue lo que hoy llamaríamos una obra “telonera”. Pero la excelente pintura de los personajes populares y el acierto del lenguaje empleado por Javier de Burgos, llegaron al respetable y la crítica alabó el sainete reconociendo que “rebosaba color, exactitud y movimiento”.

Algún tiempo después, Gerónimo Giménez puso música a la obra de Javier de Burgos, sin cambiar nada del libro, añadiendo tan solo algún que otro verso para completar las necesidades de la música. De esta forma El baile de Luis Alonso se dio a conocer en la fecha indicada al principio, en una función organizada por la Asociación de la Prensa de Madrid, con éxito tal que dio origen a otro titulo, hoy famoso y popular: La boda de Luis Alonso. La obra continuó en cartel mientras Romea estuvo en condiciones de interpretarla. Cuando ya no pudo seguir haciéndola, El baile de Luis Alonso, poco menos que desapareció, pues nadie fue capaz de recrear el personaje en la forma en que lo hacia Romea.

Tratándose de una obra corta, de género chico, son pocos sus números musicales, pero merecen destacarse la “Lección de baile”, el “Dúo de María Jesús y Tinoco”, la “Canción de la gitana”, que canta Juana, y una “Polca” situada al final del sainete. A todos ellos hay que añadir el famoso, magnífico y conocido, “Intermedio” orquestal, de tan brillante orquestación.

Escribir a José Prieto Marugán