Diálogues des Carmélites en Madrid

Ópera a tiempo real

(Por Vinteuil)

Diálogues des Carmélites
Diálogues des Carmélites (Diálogos de Carmelitas) de Francis Poulenc (1899 - 1963), Ópera en tres actos con Libreto de Francis Poulenc, basado en la obra homónima de Georges Bernanos, inspirada en la novela de Gertrud von Le Fort "La dernière à l'échafaud" y en un guión cinematográfico de Philippe Agostini y el reverendo Raymond Bruckberger. Producción de la Nederlandse Opera de Amsterdam (2002). Dirección musical: Jesús López Cobos. Intérpretes: C. Robertson, A. Rost, W. Burden, R. Kabaivanska, G. Geyer, B. Dever, P. Petibon, M. Obiol, M. J. Suárez, V. Prieto, F. Conrad, L. Maesso, M. Blasco, S. Sanchez, A. Martinez, N. Buñuel, B. Navarro, R. González, A.M. Hidalgo, A. Fernández, E. Sánchez, Á. Rodríguez, J.M. Robot, L. Vasar, J. Ballestra, D. Rubiera, T. Bibiloni. Escenógrafo: Michael Levine. Figurinista: Falk Bauer. Iluminador: Jean Kalman,. Coreógrafo: Philippe Giraudeau. Dirección de escena: Robert Carsen. Orquesta y Coro del Teatro Real. Teatro Real de Madrid, 30 de junio de 2006.

Se pietà di me non senti,

giusto ciel, io morirò.

Tu da' pace a' miei tormenti,

o quest'alma spirerò.

Para estas veinte palabras Haendel compuso en 1723 una larga aria que Cleopatra canta durante casi diez minutos en su ópera "Giulio Cesare". 234 años más tarde, en 1957 Francis Poulenc estrena en el Teatro alla Scala de Milán su ópera "Diálogues des Carmélites", auténtica "ópera a tiempo real" en la que el texto es cantado y declamado de forma muy aproximada al desarrollo natural del habla humana. La música se integra con normalidad en el desarrollo dramático de esta ópera que en cuanto a la relación música-texto se encuentra paradójicamente más cerca del lejano Monteverdi que del más cercano Verdi.

El público de Madrid tuvo una afortunada temporada 2005-2006 en lo que a la música de Poulenc se refiere: en septiembre de 2005 pudimos disfrutar en el Teatro de la Zarzuela una doble sesión que presentaba La Voix Humaine tanto en su versión primitiva como monólogo en una acto de Jean Cocteau como en la "Tragédie lyrique" que sobre dicha pieza compuso Francis Poulenc; e inolvidable para muchos fue el concierto que tuvo lugar el 14 de junio -uno de los mejores de la pasada temporada madrileña- ofrecido por la Orquesta Sinfónica de Madrid, el Coro de la Comunidad de Madrid y el Coro de RTVE -precisamente con Jesús López Cobos al frente- para ofrecer un programa dedicado a dos grandes obras religiosas del repertorio francés del S. XX, las bellísimas "Trois petite liturgies de la présence divine" de Olivier Messiaen y el "Stabat Mater" de Poulenc.

La extraordinaria función que aquí se comenta de los Diálogos de Carmelitas es de lo mejor que se vio la pasada temporada en el Teatro Real. Diálogues des Carmélites en Madrid La sencilla pero muy eficaz y sugerente puesta en escena del canadiense Robert Carsen utiliza con inteligencia e imaginación creativa el material humano para dotar de contenido la sorprendentemente desnuda escenografía de Michael Levine. El homogéneo reparto brilló a una excelente altura, destacando una magnífica Andrea Rost como Blanche de la Force. A su lado estuvo Sor Constance de Saint Denis de Patrice Petibon, a la que la única objeción que se puede hacer es su timbre en ocasiones algo estridente, dentro de una prestación sobresaliente en líneas generales. Madame de Croissy, la primera Madre Superiora al límite de sus fuerzas sus últimos momentos, estuvo encarnada con propiedad por Raina Kabaivanska, mientras que tanto la segunda Madre Superiora de Gwynne Geyer como la Madre Marie de l'Incarnation de Barbara Dever ofrecieron interpretaciones de altísimo nivel. El tenor William Burden como Caballero de La Force cantó con buen gusto en sus dos intervenciones.

La Orquesta y el Coro titulares del Teatro Real dirigidos Jesús López Cobos sonaron como deberían sonar siempre, es decir, como se espera de una formación titular de una teatro de primera línea. El "Salve Regina" del último cuadro de la ópera tuvo el dramatismo y la emoción que requiere y fue el climax perfecto de un desarrollo dramático sostenido con excelente pulso teatral y musical a lo largo de esta espléndida función. Al finalizar la función aún resonaban las palabras que la Madre Marie responde a uno de los comisarios cuando éste le dice que morir no es nada en tiempos como aquellos: "Vivir no es nada cuando la vida ha perdido su valor hasta el ridículo".

Fotografía: Francesca Paraguai- Teatro Real
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