Crítica de discos

La banda sonora del film “Ray”

(Por Joaquim Zueras Navarro)

BSO Ray
Título: Ray
Director: Taylor Hackford
Género: biográfico
USA 2004
Protagonista: Jamie Foxx
Duración: 152 minutos.
Dos oscars: Mejor actor y sonido.

A finales de los setenta o principios de los ochenta, no recuerdo bien, Ray Charles vino a Barcelona para dar un gan concierto. El contrato estipulaba que al día siguiente por la mañana ofrecería otro en el local del desaparecido club Hammond, sólo para sus miembros, entre los que me contaba. Llegó la hora y, tal como temía, no apareció. El presidente del club fue ganando en lividez conforme el tiempo pasaba y nuestra cara de desolación era todo un poema. Mandaron a buscarlo al hotel y lo trajeron o, quizás mejor decir, lo raptaron. Entró dando zancadas, malhumorado, irritable, maldiciendo con esa voz en que unas sílabas graves y roncas preceden a otras tremendamente agudas y metálicas, y lo sentaron en órgano Hammond modelo Concorde. Durante doce minutos recreó el espiritual “Sometimes I Feel like a Motherless Child” de forma tan inspirada que quedamos todos arrobados, pero, tras la última nota, más sosegado, se levantó para dar buena cuenta del mueble bar que se había instalado para la ocasión hasta alcanzar una euforia algo ciclotímica. No tocó ni una nota más. Así conocí a Ray Charles.

La película “Ray” se estrenó en España en el 2005 y pasó bastante desapercibida. Es un filme interesante y emotivo, con una fotografía y ambientación muy cuidadas, su actor protagonista calca al músico en todos sus gestos y maneras, y con una música potente, vibrante y apasionada.

Ray Charles nació en Albany (Georgia) en 1930, hijo de un padre que parece que lo era de tres familias y que nunca se interesó por su prole. Con una madre que apenas podía sustentarlo entre tanta pobreza, el azar quiso que presenciara la desgraciada muerte de su hermano que se ahogó jugando dentro de una cuba, lo que le produjo un desequilibrio nervioso que ya no le abandonaría. Para colmo, un glaucoma precoz lo dejó totalmente ciego. La particular mixtura de Charles comprende varios elementos del blues, gospel, jazz, country y standards. Entre una larga lista de quienes le ayudaron a forjar su estilo único podríamos citar a Washboard Sam, Mahalia Jackson, Bud Powell, Charles Brown, Count Basie y Nat King Cole. De éste último conviene recordar que aunque se viera obligado a cantar bagatelas como “Mona Lisa” o “Tres palabras”, era un excelente pianista, lo que atestiguan numerosas grabaciones con su trío. Durante su estancia en un colegio para sordos y ciegos de Florida, gracias al Braille aprendió a leer y a escribir música. Dejó la escuela a los dieciseis años para enrollarse en una orquesta de baile y bien pronto aprendió que algunos pretendían engañarle, aprovechándose de su invidencia, lo que le llevó a permanecer siempre en una actitud suspicaz. Se unió a la banda de blues de Lowell Fulson y después reunió una banda fija con el nombre de Maxim Trio.

En 1952 comenzó a grabar para el sello Atlantic, consiguiendo un gran número de éxitos como Mess Around, I´ve Got a Woman, Drown In My Own Tears, The Righ Tme, Mary Ann y Hard Times. Charles entona las melodías con notable expresividad, llegando a veces hasta el falsete, apoyándose al piano con brillantez, reforzado por una banda sólida y estimulante y, desde 1957, empleando un grupo vocal muy gospel, The Raelettes; sus componentes se ensarzaban en frenéticos diálogos, con un auditorio totalmente involucrado.

En 1959 es fichado por el potente sello ABC Paramount y su primera grabación allí fue una edulcorada versión de Georgia On My Mind. Era la moda de los standards arropados por orquestas pastosas con un gran número de instrumentos de cuerda, moda de la que no se libró ni Sarah Vaughan (siempre he sostenido que cuando una gran sección de cuerda llama a la puerta del jazz, el swing sale por la ventana). Afortunadamente y pese al éxito de ventas de este tipo de grabaciones, este modo de presentar los standards no duró mucho y todos volvieron a las instrumentaciones propias del jazz tradicional. Otras colaboraciones para ABC reunidas en el disco son: Halleluja I Love Her So, What´d I Say, Hit The Road Jack, Unchain My Heart, Born to lose, Bye Bye Love y You Don´t Know Me.

Durante finales de los setenta Ray Charles amplió sus giras, dejando la ABC para fundar su propio sello, Crossover. De esta etapa encontramos en el CD I Can´Stop Loving You, Let The Good Times Roll y una nueva versión de Georgia On My Mind mucho más interesante que la de ABC. Sus continuas infidelidades conyugales ensombrecieron su vida familiar y su adicción a la heroína supuso un quebranto para su salud. Murió en el 2004 cuando ejercía de asesor para la película biográfica. La influencia de Ray Charles en un amplio aspecto de la música popular es inmensa; responsable de la creación de un mercado enorme para la música negra de soul, sus conciertos atraían vastas audiencias e hicieron mucho por aunar las diversas formas de la música pop.

Escribir a Joaquim Zueras Navarro