OpusMusica niños
Más cuentos musicales
(Por Hertha Gallego de Torres)
El árbol generoso. Vicente Martínez (música), Pedro García López de la Osa, (texto) , Enclave Creativa Ediciones, Madrid, 2004 (Libro + CD)
El dragón que quería ser violinista. Luisa Villar Liébana (texto), Claudia Ranucci, (ilustraciones). Ed. SM (Col. El Barco de Vapor), Madrid, 2005.
Flora, cantante de ópera. Agnès Bertron (texto), Roser Capdevila (ilustraciones). Ed. Bayard, Madrid, 2004 (adaptación de Juan Carlos Chandro).
“El árbol generoso” es un bonito cuento musical sobre la vejez protagonizado por un árbol, Don Fresno, que cree que ya no es útil. Unos niños que juegan a su vera se dan cuenta de que está muy mustio y convocan a todo el pueblo para que organice una fiesta en su honor…El texto es de Pedro García López de la Osa, y la música, muy suave y melódica –encantará a los aterrorizados por las vanguardias, que aún los hay- es de Vicente Martínez. Toca el grupo de viento de la Joven Orquesta Juan Crisóstomo Arriaga de Majadahonda, con cierta bisoñez, pero, ya lo dijo Oscar Wilde, “la juventud es la única enfermedad que se cura con el tiempo”. Por lo demás se presenta con interesantes ideas pedagógicas para desarrollar en clase con los alumnos, que hemos aplicado en el Instituto de Boadilla, donde vive el autor del tierno cuento, con mucho éxito y que se pueden visitar en la página web www.enclavecreativa.com
Un cuento “políticamente correcto” es “Flora, cantante de ópera” , con texto de Agnès Bertron e ilustraciones de Roser Capdevila, la conocida creadora de “Las tres mellizas”. Flora siempre ha querido cantar y se convierte en una soprano de gran éxito en el Teatro Tralalá. Un bailarín de tango se enamora de ella y ambos se casan. Pero el matrimonio no sienta bien a la voz de la cantante, que, preocupada por ser la madre perfecta, decide no ensayar más, con la consiguiente “débacle” en el teatro…Al final las niñas deciden ayudar, Flora vuelve a ensayar y triunfa de nuevo. Esta fábula sobre las tribulaciones de la mujer moderna y sus intentos de conciliación entre lo familiar y lo profesional, dirigida a niños y niñas entre tres y siete años, cuenta con un bonito glosario de términos musicales al final.
“El dragón que quería ser violinista” (y que, añado yo, acaba siendo contrabajista) es de Luisa Villar Liébana, está en la Colección Barco de Vapor de SM, cuya interesante línea editorial lleva Elsa Aguiar con buen pulso. Es un cuento conmovedor, también para niños muy pequeños, sobre un pobre dragón que quiere tocar el violín y al que las circunstancias de la vida alejan cada vez más de su objetivo…hasta que descubre –menos mal- el contrabajo. Las ilustraciones de Claudia Ranucci son muy graciosas y coloristas y la verdad es que la historia no se entiende sin ellas.
Soy de la opinión de que vivimos ahora un momento privilegiado de la edición infantil y juvenil. Se pueden encontrar auténticas maravillas, a poco que rebusquemos, sobre arte, música, danza, ajedrez, ciencia…Aprovechémoslo, para que nuestros niños crezcan rodeados de soportes artísticos por todas partes, pero lo más importante es que seamos capaces de encontrar tiempo para leer y escuchar la música con ellos. Es la mejor manera de disfrutarlo.

