OpusMusica niños
Coleccionando momentos
(Por Hertha Gallego de Torres)
Schumann y los niños (Libro + CD), cuento de Anna Obiols, ilustraciones de Subi, piano, Jordi Masó, Bellaterra Música Ed., Barcelona, 2006, ISBN 84-933161-6-4
El coleccionista de momentos, Quint Buchholz, Lóguez Ediciones, Salamanca, 1997, ISBN 84-89804-16-8.
He pasado buenos momentos este fin de semana con dos libros para niños muy diferentes, pero de excelente factura ambos. Obras en las que la calidad del texto va unida a la de la ilustración. El primero de ellos es “Schumann y los niños”, un cuento de Anna Obiols con preciosos dibujos de Subi y que coincide en su aparición con el 150 Aniversario de la muerte del gran músico alemán. Este libro se compone de un cuento, “Schumann y el caballero del bosque” , que nos explica cómo un personaje imaginario inspiró al compositor la creación del Album de la Juventud, y un cd en el que esta misma historia se relata y además hay un extracto de 22 piezas para piano del famoso Album schumanniano, interpretadas con corrección no exenta de emotividad por Jordi Masó. Es imposible no sentir una dulce congoja cuando se escucha este relato acompañado de las breves piezas del compositor alemán, compuestas para sus hijos. Cuánta belleza en “El primer disgusto” o en “***” cuyos acordes parece que van directos al corazón. El libro no hace sino resaltar, en una aparente simplicidad, toda la poesía latente en estas pequeñas obras, y su historia, hábilmente y para los más pequeños, alude a la locura de Schumann de una forma tierna y que los adultos encontramos melancólica y hermosa. En suma “para mejor vivir, pero no sin ficción” como resumió en un inolvidable poema Guillermo Carnero.
Hace ya nueve años de la edición de “El coleccionista de momentos” de Quint Buchholz, y todavía sigue siendo un libro muy recomendable para todos aquellos que gustan de las rarezas bibliográficas, porque es un libro que trenza de manera inextricable la imagen y la palabra, un poderoso ejercicio visual un tanto surrealista. El protagonista es un niño un poco gordo y con gafas, que toca el violín, y se hace amigo de Max, un pintor o, como él mismo dice, un coleccionista de momentos. Un día Max se va a vivir a una ista para pintar los cuadros que ha ido coleccionando en su mente. El niño se queda con la llave del estudio del pintor y cuando entra, por primera vez solo, descubre toda una exposición exclusivamente para él. Cuanto más contempla un cuadro, más profundamente se introduce en él, descubriendo las historias que la tela le susurra.
El procedimiento ideado por Quint Buchholz es reproducir los supuestos cuadros (una mezcla de Edward Hopper con unas gotas de Magritte) junto con los comentarios de Max. Este es el meollo del libro y donde aparecen todos los elementos fantásticos, imaginativos, sensoriales, etc…El chico músico se sumerge en las telas y acaba aprendiendo una lección sobre la vida, el camino, los ritos de pasaje o el adiós al amigo. En 1998 esta obra recibió el premio BolognaRagazzi. Si son amantes de cosas raras y sofisticadas, háganse con ella. No quedarán defraudados. Y, por cierto, a los niños les suele estimular mucho el componente extraño de este tipo de libros…

