Crítica de discos
Compositores portugueses
(Por Antonio José López Domínguez)
Luis de Freitas Branco, quien estudió con Désiré Pâque, César Franck y Humperdinck, fue una de las figuras dominantes de la música portuguesa de la primera mitad del siglo XX. Desde los años veinte volvió a un nuevo diatonismo y a una forma personal de neoclasicismo, ya presente en su “Concierto para Violín” desde 1916. Freitas Branco abrió una ventana al modernismo musical en Portugal, incluyendo una micropolifonía atonal que ya preveía en cierta forma las técnicas que su utilizarían después de la Segunda Guerra Mundial.
Joly Braga Santos, quien llegó a ser el discípulo favorito de Luis de Freitas Branco en el Conservatorio de Música de Lisboa, es sin lugar a dudas el sinfonista portugués más importante de todo el siglo XX. Durante su fase creativa inicial, la polifonía portuguesa del Primer y el Segundo Renacimiento y del folklore de Alentejo, fueron elementos que definieron su estilo musical. Más adelante volvió a un cromatismo libre (Divertimento nº 1), y finalmente absorbió las tendencias musicales más importantes tras la Segunda Guerra Mundial.
"Extremadura Symphony Orchestra". Luis de Freitas Branco (1890-1955): “Concerto para violino e orquestra” (1916). Joly Braga Santos (1924-1988): “Encruzilhada” (Ballado) y “Divertimento No. 1” (1960). Alexandre da Costa (violín). Orquesta Sinfónica de Extremadura: Jesús Amigo (dirección). VMS. Ref.: VMS 158.
La Orquesta Sinfónica de Extremadura es un proyecto de la Junta de Extremadura que se fue gestando durante largo tiempo y que se hizo realidad el 27 de octubre del año 2000, con su concierto inaugural en la basílica del Real Monasterio de Santa María de Guadalupe, bajo la batuta de su director titular Jesús Amigo. Desde entonces ha ofrecido ya numerosos conciertos, cosechando grandes logros artísticos y un gran éxito de público.
El repertorio habitual de la agrupación abarca desde el siglo XVIII hasta la música contemporánea y mantiene una política de apoyo a la nueva producción musical, estableciendo un compromiso anual con los compositores contemporáneos para el encargo de obras de carácter sinfónico que aumenten el patrimonio musical de la sociedad.
En su flamante estreno discográfico para el sello austriaco VMS, la Orquesta Sinfónica de Extremadura ha dedicado su programa a dos maravillosas muestras del mejor sinfonismo portugués: el Concierto para violín de Luis de Freitas Branco (1890-1955) y el ballet Encrucijada de Joly Braga Santos (1924-1955).
Resulta significativo que la formación extremeña decida que su primer disco compacto esté dedicado a Portugal. Y no es de extrañar. Jesús Amigo es un director profudamente involucrado con la creación musical actual, lo que le ha llevado a estrenar y encargar numerosas obras y a investigar en el repertorio del siglo XX menos frecuente, como es el caso de las obras que se incluyen en el presente trabajo.
Estos dos músicos portugueses comenzaron sus estudios en la infancia. Más precoz fue Braga Santos, que a los seis años empezó a tomar clases de violín y a los diez composición, disciplina en la que fue alumno de Freitas Branco, quien a los catorce años compuso las canciones de Aquela mosa, las más interpretadas por artistas portugueses.
Ambos se formaron en el extranjero. El maestro, que sufrirá la represión del salazarismo al suspenderlo como profesor de conservatorio en 1939, dedicó su cuarta sinfonía a su alumno en 1952, obra que se estrenará un año después de la muerte de Braga Santos. Con él, Braga Santos estudió teoría musical y filtró la doctrina estética de su maestro con quien mantuvo un estrecho contacto hasta la muerte de éste.
El Concierto para violín y orquesta de Luis de Freitas Branco fue compuesto el verano de 1916 y quedó concluido en septiembre de ese mismo año, en Bucaco, cuando el autor contaba veinticinco años. En el ámbito de su evolución estética, esta obra marca, de manera significativa, tendencia neoclásicas que se acentuarán y ampliarán en la última fase creadora, es decir, con las cuatro Sinfonías, la 2ª sonata para violín y piano y los Madrigales Camonianos.
El clima del Concierto para violín (Allegro – Andante a piacere – Allegro) es fundamentalmente lírico, a veces con un carácter marcademente elegíaco o meditativo, pero de una gran nobleza de expresión, lo que no impide algunos acentos vigorosos y pasajes de un carácter más enérgico. Es una obra que refleja en su textura cierta homogeneidad ambiental y temática gracias a la interacción de dibujos o ciertos motivos que atraviesan los distintos tiempos y dan cuerpo a sutiles parentescos en una óptica de construcción cíclica.
Una primera ejecución parcial de la obra se dio en 1921, con el violinista René Bohet, bajo la dirección de Vittorio Gui. Francisco Benetó realizó el estreno íntegro de la obra, el 25 de Abril de 1940, en el Teatro da Trindade (Lisboa), con la Orquesta Sinfónica Nacional, bajo la dirección de Pedro de Freitas Branco.
El Divertimento nº 1 es de las pocas obras en que Joly Braga Santos utiliza temas populares. Se da protagonismo a los solistas de la orquesta, explotando al máximo las posibilidades de cada instrumento. La escritura del conjunto instrumental es también virotuosística. En los tres tiempos (Preludio - Intermezzo - Finale) predomina la clásica forma de sonata.
Esta obra fue estrenada en Nápoles l 4 de Marzo de 1961 por la Orquesta Scarlatti, bajo la dirección de Joly Braga Santos, y transmitido por la Radiotelevisión Italiana (RAI).
Encrucijada es un ballet compuesto en 1967 para la Compañía de ballet Gulbenkian. Se basa en un argumento simplista e inocente: Fiesta en la plaza de una aldea portuguesa. Todos bailan y festejan el noviazgo de dos jóvenes. Un grupo de gente de la ciudad, que ha ido allí a divertirse, convence a la novia de que les acompañe a dar un pase. Ella les sigue, pero se encuentra en medio de rufianes que la pretenden y de mujeres que la quieren desviar por el buen camino. Consigue, no obstante, escaparse y regresar a su aldea, donde se reconccilia con el novio.
El compositor utiliza un folklore fácilmente identificable, como danzas populares de diversos orígenes. Sin embargo, enriquece la música a través de un tratamiento politonal, sobreponiendo tonalidades diferentes, lo que crea un fuerte ambiente expresionista.
Los cinco tiempos de este ballet siguen, en su conjunto, el esquema formal de la suite orquestal del período Barroco, que era una secuencia de danzas: Danza general (tarantella), Pantomima (basada en una variedad de secciones contrastantes y cortas), Danza de un barrio de Lisboa (fandango), Pas de deux (carácter canción popular portuguesa en 5/4) y Danza general.

