Reseña de libros

Resonando

(Por Cora Alicia Leivinson)

Título: Resonando...Ecos, matices y disonancias en la práctica musicoterapéutica. Autora: Cora Alicia Leivinson. 138 p.; 21 x 15 cm. Buenos Aires, Nobuko 2006. ISBN: 987-584-045-9.
Resonando...Ecos, matices y disonancias en la práctica musicoterapéutica

Como autora me interesa resaltar algo que digo en la “Obertura”: Este manojo de letra escrita no es un manual técnico de la Musicoterapia ni un libro de cocina. No lo denomino “Las cien mejores recetas de la Musicoterapia”, ni “Como ser un buen Musicoterapeuta”. Lo nombro “RESONANDO”. Y resonará en cada palabra elegida, en cada anécdota, en cada escena, desde aquello que me hace vibrar. Haciéndome “ECO” de una teoría que otros escribieron y que como bajo continuo sostiene una filigrana clínica, de la cual se disparan como armónicos, mis intentos poéticos….En consonancia con el universo, en disonancia con la falta de humanidad.”

Defino la musicoterapia como: "Una disciplina autónoma englobada en las Ciencias de la Salud, que a través del sonido- silencio- movimiento, en un ámbito relacional entre paciente y terapeuta, favorece canales de comunicación consigo mismo y con el entorno brindando un medio de expresión apto para la resolución de problemáticas profundas..."

Extracto parte del prólogo donde el Lic. Musicoterapeuta Gustavo Rodríguez Espada nos dice:

“La autora está contando cómo es el ejercicio de la Musicoterapia. En el relato se exponen los rigores técnicos, la bibliografía pertinente, los conflictos diagnósticos, el orden mismo del texto académico que preside nuestra práctica. Un pasaje del estatus de técnico al de profesional en el que no se obvian las especificaciones diagnósticas y sus conflictos en la tarea con niños, especialmente…lejos de ser un manual de la anatomía del autismo, está pensado y sentido como literatura.

Estamos ante un texto especialmente recomendable para quien se interrogue por ésta no tan novedosa profesión, la Musicoterapia, y su ejercicio.

Quien arriesgue al juego de explorar el hacer profesional del musicoterapeuta, tendrá respuesta a su inquietud recorriendo los senderos que por el territorio de la clínica traza la autora, desplegando tres décadas de ejercicio, reflexión y construcción de un lenguaje que, no por accesible es menos nutrido de concepto y convicción.

El texto no deja dudas a quien lo transita, de las cualidades que debe adquirir en su recorrido académico un profesional musicoterapeuta, recorrido que debe ser propio y hallaremos este acento, asumiendo nuestra pertenencia a la comunidad de profesionales de la salud, con todos los rigores que ello implica, y asumiendo nuestra pertenencia al universo estético, a la música como percepción y discurso. Con todos los rigores que ello implica.

La autora pregunta al musicoterapeuta, acerca el tránsito que por su subjetividad tienen los avatares de la clínica, para responder desde su propia clínica por dos caminos (dos sentidos): el de los efectos de la práctica en sus pacientes, sujetos de la clínica, y el de la propia marca, esa que queda a quien se ha ofrecido al decir de otro. Aquel que ha escuchado.

Borges decía que la escritura en versos, marcaba una diferencia en el ánimo del lector, predisponiéndolo a la emoción estética.

La presencia de esta forma de la palabra, que añora la música, en varios textos de la propia autora y algunos de honorables invitados, cumple en el contexto del libro esa misma función borgeana, predispone a la escuchalectura estética del pensamiento narrado.

En este libro la forma preside el pensamiento.

Solo (habrá) una extensión de clínica. Indicios de un rumbo, alusiones a los diversos relatos teórico-técnicos que pueblan la Musicoterapia y que se han aventurado a explicar (sin lograrlo) el misterio de esa forma del tiempo que declarara Borges: la música.

Sí habrá por el contrario una encendida defensa de la capacidad de ejercicio autónomo de la Musicoterapia y de los musicoterapeutas, con la que acuerdo plenamente”.

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