Crítica de discos

Canciones sefardíes

(Por Elena Mendaña Roy)

Título: Canciones sefardíes del siglo XX. Obras: Canciones para voz y piano de José Antonio Donostia, Alonso de Mudarra / Arne Dørumsgaard, Ernesto Halffter, Maurice Ohana, Joaquín Rodrigo, Joaquín Nin-Culmenll, Wolf-Simon, Matilde Salvador, Mario Castelnuovo Tedesco, Pedro Elías, Darius Milhaud y Maurice Ravel. Intérpretes: Elena Grajera (mezzosoprano) y Antón Cardó (piano). Referencia: Columna Música, 1CM0147 (Distribuido por Diverdi). Grabación: Diciembre de 2004
Canciones sefardíes

El inquieto sello catalán Columna Música viene incidiendo desde su creación en la tan necesaria recuperación del patrimonio musical hispano, particularmente en el del siglo XX, dentro del cual la atención dedicada a la canción de concierto española viene siendo ejemplar. Para ello el sello que dirige Nuria Viladot ha contado, entre otros artistas, con la infatigable labor investigadora e interpretativa de la mezzosoprano Elena Grajera y del pianista Antón Cardó, que nos ofrecen un nuevo CD con infrecuentes muestras del género vocal de cámara, en este caso centrado en canciones sefardíes del siglo XX. El término Sefard en hebreo significa España. Desde los tiempos de la edad Media en idioma hebreo y después igualmente en otros idiomas, este término se ha venido usando para designar a España, a la Península Ibérica en general y a la España judía más en particular. El término gentilicio sefardí significa “judío oriundo de España”, utilizándose para designar a los descendientes de los judíos de Sefard, desde que en 1492 fueron expulsados de la Península Ibérica, hasta el día de hoy. Esto significa que la tradición musical sefardí que vio su origen entre nuestros antepasados, es hoy en día un legado cultural que cuenta con más de cinco siglos de antigüedad. La importancia de este legado es tal que diversos compositores españoles del pasado siglo, como Joaquín Rodrigo, José Antonio Donosita, Joaquín Nin Culmell, Roberto Pla, o Manuel García Morante, entre otros, se han basado de forma más o menos directa en la riqueza de esta herencia para componer canciones de concierto.

El hilo conductor de la presente grabación es, como indica el pianista Antón Cardó en uno de los artículos incluidos en la carpetilla del CD, "música sefardí basada en el Romancero judeo-español (...) elaborada mediante las sugerentes armonizaciones de grandes compositores". Las canciones incluidas en el presente CD provienen de diversas fuentes coincidentes con los lugares de asentamiento de las comunidades de judíos españoles, como la magrebí, la otomana o la de la comunidad europea-occidental, fuentes que llamaron la atención de compositores como José Antonio Donostia, Arne Dørumsgaard (arreglando a su vez un tema de Alonso de Mudarra), Ernesto Halffter, Maurice Ohana, Joaquín Rodrigo, Joaquín Nin-Culmenll, Wolf-Simon, Matilde Salvador, Mario Castelnuovo Tedesco, Pedro Elías o Darius Milhaud. El CD se cierra con las "Deux Mélodies hébraïques" de Maurice Ravel, incluidas pese a no pertenecer claramente al ámbito sefardí, -en palabras de Antón Cardó- "por la procedencia meridional del compositor de Ciboure, en el País Vasco-francés". También hay que citar que las "Canciones sefardíes" de Manuel Valls Gorina no se han incluido en este CD, por aparecer éstas en otra grabación monográfica dedicada a este compositor, también en el sello Columna Música, cuyo comentario puede leerse en el nº 10 de la revista OpusMusica.

A pesar del indudable interés de este CD, la escucha continuada del mismo tiende a cierta monotonía derivada del carácter en algún modo uniforme de las canciones que integran sus casi ochenta minutos de duración. Asimismo en la carpetilla del CD -que incluye los textos cantados- habría sido deseable la inclusión de información de compositores como Pedro Elías (1946) o Wolf-Simon (1909-1991) -seudónimo de Louis Saguer-, información en todo caso más interesante que el errático artículo de Pierre Élie Mamou que poco aporta a esta encomiable edición.