Disco del Mes
Minuetos de Sor
(Por José Prieto Marugán)
Autor–Obra: Fernando Sor. Minuetos. Intérprete: Agustín Maruri, guitarra. Sello–Refer: EMEC. E–069. CD. Durac. 65’. Grabación: Santa Eufemia de Cozollos, Olmos de Ojeda, Palencia (España), septiembre, 2005.
Además de muchísimos conciertos por los cinco continentes, más de 20 discos publicados y distribuidos por todo el mundo avalan la calidad del guitarrista Agustín Maruri. Si estos cartas de presentación no fueran suficientes, este disco dedicado íntegramente a música de Fernando Sor, bastaría para colocar al intérprete español entre los más destacados de su especialidad.
El compositor Fernando Sor (Barcelona, 1778–París, 1839) es uno de los pilares del instrumento de las seis cuerdas, al que se ha llegado a llamar “el Beethoven de la guitarra”. Educado inicialmente en Montserrat, marchó a París pro sus tendencias afrancesadas y, aunque viajó por Inglaterra y Rusia, se estableció en la capital francesa y nunca volvió a su patria. Sin embargo, su música está impregnada de sabor español. Música que, por otra parte, no se ciñe sólo al repertorio guitarrístico, pues Sor escribió óperas, ballets, música orquestal y canciones.
Los 35 minuetos que contiene este disco son prácticamente todos los que compuso Sor. Los primeros fueron escritos en España, pero casi todos nacieron en París. A priori, un disco que contiene 35 piezas del mismo tipo puede parecer monótono, pero, en este caso, nada más lejos de la realidad. El conjunto muestra una increíble variedad, imaginación e inventiva del autor; tanto que la escucha continuada de todo el disco produce numerosas sorpresas. No faltan muchísimos efecto técnicos (acordes, armonías, afinaciones distintas a la habitual…) muy valorados por los expertos y de magníficos resultados sonoros para los simples aficionados. Son, en resumen, pequeñas y magníficas miniaturas, muchas de las cuales respiran aire español. Son fácilmente distinguibles toques boleros, ambiente hispano, aromas de seguidillas excelentemente adaptados a la estructura de una forma elegante y distinguida como la del minueto. Lo mejor, a nuestro juicio, de todo el conjunto son la docena que forman el Op. 11 y los ocho del Op. 24.
La interpretación de Maruri, investigador de la guitarra como lo demuestran esa veintena de discos a que aludíamos, es modélica. Sonoridad llena, técnica sin fisuras, elegancia en el discurso, fraseo distinguido, destacando siempre el carácter y la nobleza de una danza cortesana.
La guitarra utilizada, un instrumento construido en París por Renè Lacote en 1840 y reparado por Ignacio Rozas, pertenece a la colección de Patricia Barrow. Es un instrumento magnífico, de gran sonoridad y precioso timbre. Maruri confiesa haber disfrutado mucho tocando esta guitarra.
El disco se acompaña de unos comentarios, algo deslavazados a nuestro juicio, de Brian Jeffery, experto en Fernando Sor que ha escrito una biografía del compositor y es responsable de la edición facsímil completa de sus obras.
La grabación, por último suena magníficamente. Es conocido que la guitarra es uno de los instrumentos más agradecidos en el estudio de grabación, pero ello no quita mérito al técnico Antonio Palomares y Montes, que se encargó del trabajo.

