Entrevista a Luis Esnaola
«Tenemos que preguntarnos
cuál es el mensaje real de la obra y transmitirlo»
(Por Hertha Gallego de Torres)
El joven violinista Luis Esnaola, uno de los músicos más brillantes y con un futuro más sólido dentro de la interpretación musical, ha estado estos días en España, recién llegado del New York String Seminar, en el que ha trabajado con el prestigioso maestro Jaime Laredo. Con la gentileza y la naturalidad que siempre le han caracterizado, estuvo charlando con nosotros acerca de su carrera, de su visión musical, de los concursos , en los que muchas veces le ha acompañado la fortuna, y de sus proyectos dentro y fuera de nuestro país. Recientemente le pudimos escuchar en Madrid, en un concierto retransmitido por Radio Clásica, cuando tocó el Concierto para violín y orquesta en re menor op. 47 de Sibelius con la ORTVE dirigida por Adrian Leaper, con enorme éxito.
En la actualidad prosigue sus estudios musicales en Estados Unidos. ¿Destacaría a algún profesor en particular?
En España, a Joaquín Torre, mi profesor desde los ocho hasta los quince
años, gran amigo de la familia, un maestro extraordinario que
me abrió muchísimos horizontes. Aunque haya pasado un montón
de tiempo, todavía me acuerdo de muchos detalles de cómo interpretar
frases o obras, de maneras de ver la música…
En Estados Unidos, el profesor con el que estoy estudiando ahora,
Donald Weilerstein, de Boston, que fue el fundador del Cleveland Quartet,
un maestro también muy especial. De él destacaría que te ayuda a encontrar
tu propia voz.
Tengo entendido que también estudió con Pinchas Zukerman y con Itzhak Perlman.
A Zukerman le conozco de estudiar con él en la Manhattan School of Music , con él y con su asistente, Patinka Kopeck. Estuve con él dos años y fue fantástico, sobre todo por su sonido, su manera de concebir la interpretación musical y el hecho de poder aprender de él. A Perlman le traté en el Festival de Verano de Shelter Island, una islita muy pequeña. Tuve la oportunidad de ir a este Festival a los dieciséis y diecisiete años, y, además, de realizar una gira por China con él. Lo que me encanta de Perlman es que es tan extraordinario, tan único, te quiere ayudar a hacer las cosas a tu manera, te pregunta: Aquí ¿Qué quieres hacer? Te ayuda a pensar por ti mismo además de ser el violinista que es.
¿Cuáles son sus referencias violinísticas? ¿Podemos hoy en día hablar de escuelas violinísticas como hace cincuenta años, que existían la escuela de Auer, la soviética, la francobelga…?
Hablando técnicamente ha habido una globalización en la manera de tocar y cada vez se parece más la manera de interpretar en todas las partes del mundo. Comparado con otras generaciones , siempre ha habido intérpretes fantásticos, pero ahora hay que escuchar mucho más a un intérprete en una grabación para poder identificarlo. Antes los violinistas definían su propia escuela con la manera de tocar. Sin embargo, hoy en día esta no es la prioridad, a pesar de que siga habiendo violinistas que son absolutamente únicos como lo son Zukerman y Perlman.
¿Qué instrumento toca?
Toco un violín moderno construído por Peter Greiner.
Hablando técnicamente ha habido una globalización en la manera de tocar y cada vez se parece más la manera de interpretar en todas las partes del mundo.
¿Qué piensa de la luthería moderna opuesta a los instrumentos de siglos pasados, los instrumentos antiguos?
Pienso que tengo mucha suerte. El mío es un instrumento moderno con el que se puede tocar a un buen nivel. Se me hace difícil compararlo a los instrumentos antiguos que tienen más fama. Cada uno tiene que ver qué posibilidades tiene y qué instrumento puede tocar. Para tocar un violín antiguo un intérprete tiene que tener el apoyo de un mecenas o de una fundación que se lo preste y tiene que estar muy seguro de que ese violín va a ser la mejor opción musical. Por ahora estoy muy contento y ni me lo planteo.
¿El movimiento historicista ha tenido alguna influencia sobre la manera en como hoy se interpretan esas Biblias del violinista que son las Sonatas y Partitas de Bach?
Nos ha influído a todos, seamos conscientes o no. La información en sí nunca puede dañar pero lo más importante es que nos preguntemos qué quiere transmitir la obra, qué contenido emocional tiene. El debate a veces tiene la virtud de hacer perder la perspectiva. A lo mejor alguien toca un Bach precioso con más vibrato y ¿Qué más da? Tenemos que preguntarnos cuál es el mensaje real de la obra y transmitirlo.
¿Qué opina de cómo se construye la carrera hoy en día?¿Qué factores entran en juego?¿Qué es el éxito?¿Cuáles son sus ideales?
En mi caso lo que es tener éxito es tocar música y poder compartirla con la gente con la esperanza de que ellos la disfruten conmigo y con nuevos proyectos que ilusionen, ampliando el repertorio, sin caer en la rutina, disfrutando de la música…Hay que empezar de manera temprana, aprovechar las oportunidades que te vayan saliendo bien, tales como las actuaciones o los concursos.
Vd. ha tenido éxito en algunos concursos internacionales. Con tan sólo catorce años ganó el tercer Premio en el V Concurso Internacional Pablo Sarasate, así como el premio especial del público, lo que le convirtió en el finalista más joven de la historia de dicho concurso. ¿Qué opina sobre ellos?
Nadie disfruta haciéndolos, pero pueden ayudar. Hay un montón de intérpretes
que ha surgido de los concursos, les han dado oportunidades, y es necesario
aprovecharlo.
Por otra parte no es lo más natural, porque la música no es un
deporte y no se cronometra, es subjetivo y eso es lo más difícil, pero hay
que coger lo más positivo de ello, y si sale bien, aprovechar la oportunidad,
y si no, seguir en tu línea de siempre.
El recital, solista con orquesta, música de cámara… Vd. se ha movido en los tres campos, en música de cámara con el Novarte Piano Trío y colaborando con otras formaciones, ¿En qué campo se siente más a gusto?
La versatilidad te puede ayudar, pero no sólo por razones prácticas, sino también musicalmente, para no ver las cosas desde un solo ángulo. Además es divertido hacer más de una cosa, es difícil comparar. ¡Me quedo con las tres!
¿Qué piensa de la música de nuestro tiempo? ¿Qué amplitud tiene su repertorio?
A mí me gusta estar abierto a cualquier época y escuchar lo que se está escribiendo y si tengo la oportunidad de interpretar algo y me convence lo hago. Creo que la música que se escribe hoy no se puede definir en un estilo. Estoy convencido de que hay música que se está escribiendo que es muy buena y que no se está interpretando.
Vd. tuvo un éxito arrollador en el Concierto de Sibelius el pasado noviembre con la ORTVE dirigida por Adrian Leaper. ¿Qué nos puede contar de esa experiencia? ¿Sintió el peso de los grandes nombres consagrados que habían interpretado la partitura antes que Vd.?
Fue una experiencia genial, muy bonita. La disfruté un montón. Con Leaper fue un placer trabajar, todo fue muy fácil, muy natural. En cuanto a sentir el peso de nadie, es que ni siquiera lo había pensado, ni enfocado nunca de esa manera. Yo lo hacía simplemente con intención de disfrutarlo, de expresarlo a mi manera, y de comunicárselo al público.
Todo un reto, sin duda.
Sí, por supuesto. Siempre me han atraído.
Pues…Adelante, y ¡mucha fortuna en todos sus proyectos, aquí y en Estados Unidos!
¡Gracias a vosotros y suerte en la andadura de Opusmusica!.

