Crítica de discos

Los Planetas

(Por José Prieto Marugán)

Autor–Obra: Gustav Holst. Los planetas. Collin Matthews. Pluto, the Renewer.
Kaija Saariaho. Asteroid 4179: Toutatis. Matthias Pintscher. Towards Osiris.
Mark–Anthony Tornage. Ceres. Gret Dean, Komarov’s Fall. Intérpretes: Voces femeninas del Coro de la Radio de Berlín. Orquesta Filarmónica de Berlín. Director: Sir Simon Rattle. Sello–Refer: EMI –  0946 3 59382 2 7 CD. Durac. 2 CD. 57’24 + 37’27”. Grabación: Grabado en concierto. 15–18 de marzo de 2006. Auditorio de la Filarmónica.
Los Planetas

Hace unos pocos meses, Plutón ha sido relegado como planeta por la Unión Astronómica Internacional; hemos de suponer que los expertos han tenido sus razones para tomar esta decisión…

No interesa aquí tratar este tema, sino dejar constancia de que Plutón no figura entre los planetas que el compositor inglés Gustav Holst incluyó en la más célebre –podríamos decir la única célebre– de sus obras Los planetas. Escrita entre 1914 y 1917 esta  suite para gran orquesta y coro femenino (en el último movimiento), se estrenó el 29 de septiembre de 1918 en el Queen’s Halls, dirigida por Adrian Boult. A cada uno de estos planetas, Holst asignó también un carácter reflejado en la música que los describe: 1 – Marte, el mensajero de la guerra (Allegro), agresividad; 2 – Venus, la diosa de la paz (Adagio. Andante. Animato. Tempo I), serenidad; 3 – Mercurio, el mensajero alado (Vivace), agilidad: 4 – Júpiter, el dios de la alegría (Tempo I. Maestoso. Allegro giocoso. Andante maestoso. Tempo I. Maestoso. Lento maestoso. Presto), humor; 5 – Saturno, el dios de la ancianidad (Adagio. Andante), calma; 6 – Urano, el mago (Allegro. Lento. Allegro. Largo), misterio, y 7 – Neptuno, el místico (Andante. Allegretto), inmaterialidad.  El conjunto es una partitura de brillantísima orquestación, derroche de timbres y colores instrumentales.

A la obra de Holst se añade “Plutón” página compuesta en el año 2000 por el británico Colin Matthius pensada como colofón de la de Holst. Es evidente que este compositor no esperaba la mencionada resolución de los astrónomos.

A estas obras se unen cuatro partituras que se inscriben dentro de lo que podríamos llamar “temática cósmica” y que han sido grabadas por primera vez. Se estrenaron en el concierto de la Filarmónica berlinesa del que procede esta grabación y están firmadas por la finlandesa Kaija Saariaho, el alemán Matthias Pintscher,  el británico Mark–Anthony Tornage y el australiano Brett Dean.

La obra de Saariaho, titulada Asteroid 4.179: Toutatis, está dedicada a este asteroide descubierto en 1.989 por Christian Pollas, cuerpo celeste de irregular rotación, alguna de cuyas características está presente en la composición. Pintscher contribuye a este disco con su obra Towards Osiris, estudio orquestal que recuerda al dios Egipcio, y que es el primero de una gran obra que será estrenada en 2008. Tornage nos devuelve al espacio sideral con Ceres, que en casi siete minutos de duración recuerda al primer asteroide descubierto en 1801 por Giuseppe Piazzi y catalogado, en agosto de este año, como “planeta enano” por la Unión Astronómica Internacional. Por último, el autor australiano firma una obra titulada Komarov’s Fall, escrita en memoria de Vladimir Mijailovich Komarov, cosmonauta ruso muerto en 1967 durante el reingreso de la Souyuz I, Fue el primer hombre fallecido en el espacio. Un asteroide descubierto en 1971 lleva su nombre.

De los dos discos el más interesante es el segundo, especialmente por la novedad de las obras que contiene y que merecen una escucha atenta para saborear el ambiente “ingrávido” de la página de Saariaho, la inquietud y el misterio que presiden la de Pintscher, el virtuosismo orquestal que requiere Tournage  y la sensación de “viaje cósmico” que se siente escuchando el homenaje a Komarov. En estas obras Rattle muestra su capacidad para obtener de la magnífica formación berlinesa la extraordinaria paleta de colores que estas páginas exigen. Merece destacarle la calidad individual de los metales, muy presentes en las obras de Saariaho y Dean. No tan atractiva resulta la versión de la obra de Holst, que resulta algo plana y densa, un punto falta de reinamiento en “Venus”, de violencia en “Marte”, de chispa en “Mercurio”. Quizá los  últimos tiempos–planeas sean los mejor traducidos. En cuanto a la obra de Mattheus, Pluto, the Renewver, es pagina interesante que muestra lo que podría haber sido la evolución creadora de Holst, pues aunque de un lenguaje mas moderno, no olvida “recordar” sutilmente los más conocidos elementos sonoros de su predecesor.

El segundo disco incluye una pista multimedia en la que Rattle habla, brevemente, de las obras grabadas. El video  está solamente en inglés, con lo que quienes no conozcan ese idioma se quedan sin conocer las explicaciones del director. El texto del librillo que acompaña es trilingüe: inglés, alemán y francés. Falta nuestro idioma, ¿por qué?. Pensamos que Emi debería revisar su política comercial en este aspecto.

Escribir a José Prieto Marugán