Crítica de discos
La Polifonía de Alonso Lobo
(Por Antonio José López Domínguez)
Alonso Lobo: Misas Simile est Regnum Caelorum y Petre ego pro te rogavi. Intérpretes: Música Ficta, Director.: Raúl Mallavibarrena. Sello: Enchiriadis, EN 2016
El renombre de Tomás Luis de Victoria (1548-1611) y la extraordinaria calidad de su música, ha ensombrecido a grandes figuras de la polifonía española del esplendoroso siglo XVI. Un siglo que se iniciaba con maestros de la talla de Anchieta y Peñalosa, seguía con Morales y Guerrero para culminar con Victoria, Ambrosio Cotes y Alonso Lobo.
Este último es, sin duda, uno de los más grandes, y aunque no se implicó en las novedades aportadas por la naciente homofonía o la policoralidad del barroco, su arte supo asimilar las nuevas propuestas expresivas, siempre con un dominio de la trama vocal equiparable al de los mejores polifonistas de su época.
Lobo siguió la tendencia general hacia la escritura policoral comenzada por Victoria en España, aunque ninguna de sus obras conocidas requiere más de dos coros. Fue el primer compositor en publicar en España una parodia sobre un motete de Palestrina, agregando a la pureza estilística de su modelo la aprendida profundidad de la escuela española. En Portugal y México, así como en España, fue considerado durante todo el periodo barroco como uno de los más finos compositores españoles.
Lobo siguió la tendencia general hacia la escritura policoral comenzada por Victoria en España
El grupo Música Ficta está considerado uno los más destacados renovadores de la interpretación de la música antigua en nuestro país. Desde su fundación en 1992, ha realizado giras y conciertos por los más importantes festivales ("Siglos de Oro", "Quincena Musical Donostiarra", "Sociedad Estatal Carlos V y Felipe II", “Festival del Camino de Santiago”, “Festival de Música Antigua de Erice-Sicilia”, “Ciclo del Acropolium de Túnez”). Hasta la fecha tienen diez discos en el mercado, habiendo grabado con los sellos Cantus y Enchiriadis música de Victoria, Guerrero y Morales, y obteniendo una gran acogida en Europa, Estados Unidos, Japón, así como destacados premios como el "10" de Répèrtoire en Francia.
Este nuevo trabajo supone el tercer compacto dedicado enteramente a Alonso Lobo. El primero lo realizó en el “Taller Ziryab” de Sevilla hace quince años; el segundo, que pronto cumplirá diez, es un registro del afamado “The Tallis Scholars”. Uno y otro contenían casi el mismo repertorio, los motetes del “Liber Primus” y la “Missa María Magdalena”, a 6 voces.
La grabación de Música Ficta nos ofrece dos misas de la edición madrileña: “Simile est regnum coelorum” y “Petre ego pro te rogavi”, ambas a 4 voces, además de los otros dos motetes homónimos de Guerrero sobre los que están parodiadas, publicados en 1570-1597 y 1589-1597, respectivamente. Mientras Guerrero opta por un estilo solemne, majestuoso y sonoro, Lobo exhibe un lenguaje perteneciente ya a una generación posterior, mucho más expresivo y dramático, a medio camino entre el cromatismo del madrigal y el orden tranquilo del contrapunto de imitación..
La misa “Simile est regnum” es una obra alegre y luminosa en la que Lobo hace gala de un dominio extremo del tejido polifónico, sostenido, en este caso, por las quintas iniciales, ascendentes y afirmativas, derivadas del motete de Guerrero. El Kyrie es, sin lugar a dudas, un magnífico ejemplo de todo ello, especialmente en la sección final, con sus líneas ondulantes y ornamentadas de la voz superior. El Gloria y el Credo son también característicos de esta diversidad harmónica que en el “Et incarnatus” del Credo juega un papel protagonista como verdadero epicentro de toda la sección. La misa concluye con un maravilloso Agnus Dei donde el tenor canta la primera línea del motete de guerrero como cantus firmus para culminar en los pasajes finales del texto con unas vivas e intensas disonancias entre las dos voces superiores.
Por su parte, la misa “Petre ego pro te rogavi” gozó ya en vida del propio autor de una amplia difusión como demuestra el hecho de que haya aparecido copiada en fuentes tan alejadas entre sí como las española (Sevilla, ms. 110 del archivo catedralicio) y Mejicanas (Códice de Valdés, 1599). Se trata de una gran composición polifónica, también a 4 voces, a excepción del Agnus Dei II que lo es a 5, en la que Lobo despliega toda su habilidad ideando nuevas e ingeniosas combinaciones con el material de Guerrero. El “Crucifixus”, por ejemplo, comienza con todas las voces, mientras las demás secciones lo hacen de forma imitativa, basándose en material procedente de las pars 1 ó 2 del motete original. Lobo también gustaba de emplear las imitaciones paralelas al comienzo del Christe (en el Kyrie II). “Et in terra”, “Patrem”, “Benedictus”, Agnus Dei I y II y siguiendo una norma común en la missa brevis de 1590 adorna el texto con algunos melismas y no repite el texto en el Gloria y el Credo.
“Vivo ego, dicit Dominus”, también a 4 voces como las dos misas anteriores, es un motete asociado al periodo de Cuaresma. Es una pieza solemne, que guarda una atmósfera contemplativa, intimista y de gran recogimiento espiritual en la que el autor parece querer reflejar no sólo los últimos ecos del Renacimiento musical, sino también las primeras sombras de un imperio en el que por entonces nunca se ponía el Sol.
La interpretación de Música Ficta vuelve a ser una magnífica muestra de la intensidad y la pasión de las voces mediterráneas, que unidas a la impresionante musicalidad de un joven director casi visionario, Raúl Mallavibarrena, y a la firme técnica vocal de los cantantes resultan en una lectura llena de profundidad, que destaca el sobrecogedor dramatismo de la música.
Música Ficta cuenta con las voces excelentes de Eva Juárez, Pilar Moral, Marta Infante, Miguel Bernal, Luis Vicente y Hector Guerrero. María Crisol al bajón, contribuye a la espléndida sonoridad de la polifonía del maestro ursuonense, sumamente expresiva en sus dramáticos contrastes, con muy expansivas líneas melódicas y la dulzura contemplativa de los mejores polifonistas españoles de aquel tiempo.

