Crítica de discos
Compositores andaluces
(Por Elena Mendaña Roy)
-Compositores andaluces después de Falla. Obras de Manuel Castillo, Francisco Guerrero y Rafael Díaz. Diversas orquestas y directores. Centro de Documentación Musical de Andalucía, Almaviva DS-0129.
-Compositores andaluces contemporáneos. Quintetos de viento de Rafael Díaz, Francisco Gil, Miguel Ángel Gris, José R. Hernández, Luis Ignacio Marín, Diana Pérez y Antonio Rozas. Quinteto de Viento Solistas de Sevilla: Luís Orden (flauta), Jacobo Díez (oboe), Piort Szymyslik (clarinete), Cayetano Granados (trompa) y Javier Aragó (fagot).CGC producciones, ref.: CDCT 0106
La Junta de Andalucía es la patrocinadora de dos interesantes CD's que nos acercan a la creación de diversos compositores andaluces del anterior y del presente siglo. El primero de ellos presenta excelentes interpretaciones de obras orquestales de tres generaciones de compositores andaluces, fruto de un encargo de la Junta de Andalucía con motivo del cincuentenario de la muerte de Manuel de Falla.
El compositor sevillano Manuel Castillo (1930-2005), perteneciente junto a Luis de Pablo, Cristóbal Halffter, Carmelo Bernaola, Antón García Abril o Ramón Barce a la denominada Generación del 51, muestra en su obra un lenguaje musical a medio camino entre la vanguardia y la tradición. Respondiendo al encargo para el Cincuentenario de Manuel de Falla compuso la Sinfonietta Homenaje en tres movimientos, el primero de los cuales se abre con una cita explícita de "El retablo de Maese Pedro" de Manuel de Falla. La obra, de fácil y muy agradable escucha, muestra tendencias neoclásicas y está interpretada en este CD por la Orquesta Ciudad de Granada dirigida por Josep Pons. Discípulo de Manuel Castillo fue el malagueño Rafael Díaz (1943), pero su música se encuentra mucho más cerca del sonido que normalmente se entiende como "lenguaje de vanguardia". En este CD presenta su Concierto Andaluz para el Final de un Milenio, un concierto para guitarra con electrónica y orquesta interpretado por el guitarrista Carlos Cuéllar y la Orquesta de Málaga dirigida por José Luis Temes. El sonido de la guitarra es recogido a través de un micrófono para ser transformado y manipulado por el propio guitarrista, que no actúa como un solista en el sentido concertante tradicional, sino integrado en el todo orquestal. El compositor despliega en esta obra una gran riqueza creativa y logra un resultado muy personal que exige, por su dificultad, una dosis extra de escucha atenta y activa por parte del oyente.
La última obra de Francisco Guerrero (1951-1997) tuvo que estrenarse póstumamente, se trata de Coma Berenices, que está interpretada en este CD por la Orquesta de Córdoba dirigida por Leo Brower. No hace falta conocer nada acerca de la teoría de la matemática fractal, génesis de la estructura de esta obra, para dejarse llevar por la auténtica conmoción que provoca en el oyente esta obra singular: masas de sonido manejados con precisión por el compositor se convierten en una poderosa energía que transmite al oyente un desasosiego por momentos insoportable, una tensión irrespirable, fruto del sonido convertido en energía que es a su vez emoción en estado puro. Por encima de gustos y preferencias en cuanto a estilos musicales, recomendaría a todo oyente inquieto la escucha desprejuiciada de esta obra única, en la seguridad de que resultará muy difícil que pueda dejar indiferente a nadie.
El segundo CD comentado aquí es, además de un CD normal de audio, un CD-ROM XA que contiene archivos de datos y audio, reproducibles en ordenador, lo que permite visualizar las partituras de las obras mientras las escuchamos. Es un dato de gran interés añadido al intrínseco del propio CD, que presenta diversas obras para Quinteto de Viento de siete compositores andaluces, entre ellos nuevamente Rafael Díaz, presente en el anterior CD comentado, que nuevamente ofrece una muestra de su preferencia por el lenguaje de vanguardia en su obra Quintettino. Fco. Gil Valencia recuerda en sus Tres pequeñas piezas a la estética del grupo de los seis francés mientras que Miguel Ángel Gris se muestra muy imaginativo y original en su Quinteto nº 1. La obra de José R. Hernández Bellido, Escenas infantiles, recuerda por su sentido colorista a la música rusa de finales del siglo XIX y el Quinteto de Viento nº 1 de Luis Ignacio Marín tiene cierto sabor neoclásico. Hebras del aire de Diana Pérez es una obra de carácter estático con largos sonidos mantenidos mientras que la de Antonio Rozas, Obertura para Quinteto de Viento muestra un estilo ecléctico.
En resumen, variedad de propuestas estéticas con un alto grado de creatividad en todas las obras presentadas y excelentes interpretaciones del Quinteto de Viento solistas de Sevilla integrado por Luís Orden (flauta), Jacobo Díez (oboe), Piort Szymyslik (clarinete), Cayetano Granados (trompa) y Javier Aragó (fagot).

