Últimos de mes
Una historia del canto lírico
(Por Luis Díaz García)
En el año 2000 la discográfica alemana Tim, ahora rebautizada como Membran, tuvo el buen gusto de hacer un homenaje a la historia fonográfica de la lírica, editando selecciones mas o menos abundantes de las figuras mas destacadas que dejaron su voz en el gramófono durante los primeros años del siglo XX y repartiéndolos en tres cofres de cuarenta compactos cada uno; tales cofres se comercializaron bajo el nombre de “great voices of the opera”, agotándose pronto el primero de los tres volúmenes.
Unos años más tarde la misma discográfica liquida los dos siguientes a un precio irrisorio: 25 euros los ochenta cd´s. Si bien el primero abunda en los nombres mas ilustres, tales como Caruso, Bjorling o Flagstad (tal vez fuera este el motivo por tan rápida desaparición); no es menos cierto que en los otros dos cofres aparecen nombres tan fulgurantes como Callas, Tucker, di Stefano u otros de mayor o menor resonancia popular, pero de cuya calidad nadie duda y, aún mas, de no muy fácil localización discográfica en la actualidad.
Muchos de los artistas aquí presentes fueron relegados al casi-anonimato con la aparición del disco a 33 rpm. debido a que durante esta época o bien habían finalizado o estaban a punto de acabar sus carreras profesionales, por tanto las nuevas glorias dejaban impresas sus voces en el nuevo artilugio de reproducción sonora, con un sonido infinitamente mas natural y mayor duración que las pronto olvidadas baquelitas que giraban a 78 revoluciones, así como la aparición de la televisión y el aumento y mejora de los aparatos de radiodifusión (aparición de los transistores etc.). En esta serie es posible escuchar muchas voces que fueron admiradas por Wagner, Verdi o Puccini, tambien degustar el arte canoro de la profesora de la Callas, la española Elvira de Hidalgo, poder comparar, por ejemplo, 'la donna è mobile' en diferentes voces de tenor como Fleta, Cortis, Lazaro o Slezak…
Por supuesto no todas las grabaciones poseen la misma calidad de sonido; así tenemos registros muy tempranos con una presencia vocal fuera de serie y otros mas actuales con resultados mas pobres. A pesar de todo se nota y mucho la labor de los restauradores que, en muchos casos utilizaron métodos especiales para reducir el ruido de fondo de las pizarras sin alterar la gama de matices de las voces originales, pero el resultado final tuvo que ver, y mucho, con el estado de conservación de los discos. En las carpetillas se nos indican las fechas de grabación y escuetas notas biográficas de cada uno de los protagonistas.
En resumidas cuentas, estamos ante una gran muestra de la historia del canto de los últimos cien años y que nadie debería perderse, además por menos de los antiguos mil duritos, creo que todas las escuelas, conservatorios y bibliotecas deberían hacerse con estos compactos y el sitio donde poder comprarlos es en Discoplay, en el que también hay otros estuches como el dedicado a las grabaciones históricas de obras mozartianas por diez euros y varios de jazz con registros de los años veinte, treinta y cuarenta del pasado siglo.

