Crítica de libros
Orquestación
(Por Antonio José López Domínguez)
Título: Orquestación. Autor: Walter Piston. Tradución: R.Barce, L.Barber y A.Perris. Edición: Real Musical. Distribuidor: www.carisch.com
Este Tratado de Orquestación de Walter Piston (Orchestration, NY, 1955) es un libro eminentemente pedagógico, sin pretensiones de ser un repertorio exhaustivo ni de investigar nuevas posibilidades o incorporar las más recientes.
Es una exposición tradicional, referida estricta y específicamente a la constitución sonora de la orquesta sinfónica basada en las experiencias acumuladas por el clasicismo vienés y retocadas y enriquecidas a lo largo de doscientos años por el romanticismo, nacionalismo, impresionismo, neoclasicismo y expresionismo.
Esta limitación no es únicamente cronológica y motivada meramente por la fecha de aparición del libro, sino que responde más bien a un designio expreso del autor. Compositores que treinta años antes eran aún poco conocidos del gran público e incluso sistemáticamente discutidos, como Bartók o Schonberg, aparecen ejemplificados en sus páginas. Pero, diríamos, más por su utilización concreta de algún instrumento o mixtura tímbrica que por su concepción global de la orquesta. Lo mismo podría decirse de Bruckner, Mahler, Debussy o Reger. Se parte en todo caso de un modelo orquestal estable, aunque se incorporen algunos detalles de explotación tímbrica que responden a conceptos instrumentales diferentes.
Los tres aspectos esenciales de la orquestación se tratan en partes distintas. En la primera se estudian detalladamente los instrumentos y sus técnicas de ejecución, con capítulos dedicados al conocimiento individualizado de los mismos. En la segunda se realiza una aproximación a la problemática de la orquestación, y en la tercera se plantean ejercicios típicos de orquestación y algunas soluciones.
A lo largo de la obra se insiste en un método de trabajo basado en la audición de la música en vivo, priorizando incluso la asistencia a ensayos orquestales. El alumno no debe conformarse con escuchar música en discos o por radio, ya que de ninguna manera llegará a hacerse una idea del timbre y de las peculiaridades de los instrumentos y de la masa orquestal y equivocaría por completo al alumno sobre el verdadero carácter de cada instrumento y sus posibilidades.
Aunque este libro resulte difícil para personas sin un buen conocimiento armonía y contrapunto, es con todo, recomendable a un público con distintos niveles de conocimiento musical.
Walter Piston estudió en la Universidad de Harvard, y en París fue alumno de Dukas. De 1944 a 1960 enseñó en la Cátedra de Música W. Naumberg de Harward. Es uno de los compositores estadounidenses más interpretados y ganó dos premios Pulitzer por sendas sinfonías.
Es autor de tratados de armonía, de contrapunto, de análisis y de orquestación y escribió música sinfónica (Preludios y fugas para orquesta, 1934; ocho sinfonías, 1937-1960), de cámara (Cuarteto de cuerda, 1933) y para la escena (El flautista increíble, ballet, 1937).

