Libro y disco conmemorativos

Teatro de la Zarzuela – 150 Aniversario

(Por José Prieto Marugán)

Título: 150 Años (1856–2006). Teatro de la Zarzuela. Autor: Andrés Peláez Martín (Coordinador). Editorial Teatro de la Zarzuela. Fundación Autor. Fecha publicación: Madrid, 2006. Núm. de páginas: 308. ISBN: 84–87731–17.
Autor–Obra: Grabaciones inéditas del Teatro de la Zarzuela. Zarzuela y ópera.  Intérpretes: Varios cantantes. Sello–Refer: AUTOR SA01255 (4 CDs). CD. Durac.        52’47”+63’26”+41’05”+49’59”. Grabación: En vivo en Teatro de la Zarzuela, diversas fechas.
150 Años (1856–2006). Teatro de la Zarzuela.

Con motivo de la celebración del 150 aniversario del Teatro de la Zarzuela, la Fundación Autor ha editado un libro y un álbum de cuatro CDs, conteniendo grabaciones inéditas pertenecientes al archivo sonoro del teatro.

La primera impresión que produce el libro es excelente: gran formato, magnífico papel y un derroche de fotografías que recuerdan a los compositores, libretistas, dramaturgos y  cantantes que, con su trabajo, han contribuido a crear la historia de este coliseo. Se incluyen también fotografías de  los primeros años del teatro (planos y fotos ) y de algunos de los montajes que se han visto en su escenario.

El libro, particularmente gráfico, se acompaña de algunos escritos de quienes han estado muy directamente ligados al teatro: José Antonio Campos, Emilio Sagi, Javier Casal y Luis Olmos, directores en distintas fechas, Miguel Rosa, actual director de la orquesta y José Antonio, director del Ballet Nacional. Firma el prólogo, Carmen Calvo, Ministra de Cultura, y Andrés Peláez, director del Museo del Teatro, justifica la edición.

Decíamos que la primera impresión es magnífica, pero tras hojear con cierto detenimiento sus más de 300 páginas (unas 250 de imágenes), se advierten algunos errores y ausencias que afean una publicación tan ligada al teatro de nuestro género lírico. No se trata de que falte tal o cual persona –detalle que ya advierte el responsable de la edición y por el que pide disculpas de antemano– sino de que no se han cuidado algunos detalles, como identificar la autoría y procedencia de la fotografías, naturalmente cuando se sabe; o colocar una única foto en el apartado dedicado a los directores de orquesta (concretamente es la de Odón Alonso y en una imagen que parece corresponder a un concierto y no a una representación teatral). No tiene mayor importancia colocar a Emilio Sagi–Barba entre los compositores (que lo fue, aunque ha pasado a la historia como cantante y no como creador), ni que El retablo de maese Pedro, de Falla aparezca entre los montajes de zarzuela y entre los de ópera. Pero sí nos parece significativo que en las fotos de los intérpretes no se indiquen las fechas de nacimiento y muerte, y que en las que corresponden a los montajes no se anoten autores, intérpretes, directores de escena, etc. limitándose al título y al año de producción. Llamar “letristas” a los autores de los textos de zarzuela, es, a nuestro juicio, rebajar su categoría literaria, máxime cuando nuestra lengua tiene para ellos una palabra específica: “libretistas”.  Por último, un  detalle importante –y grave si consideramos la difusión de este libro entre personas no demasiado conocedoras, en bibliotecas y  en el extranjero: en las páginas 156–165 se incluye la relación de “Zarzuelas estrenadas en este Teatro”; en principio parece una muy atractiva aportación al volumen, pero no es así porque lo que se relaciona son las obras ofrecidas, pero no necesariamente estrenadas. Esta relación termina con La boda y El baile  de Luis Alonso con fecha 19–VI–2006, dato que no corresponde al estreno de estas zarzuelas, pues se estrenaron el 27–1–1897 y 27–2–1896, respectivamente. Por cierto, algunas obras incluidas en esta relación no son zarzuelas (Kiu, El viajero indiscreto, Selene…)

La impresión global es que este trabajo ha debido hacerse con demasiada precipitación. Es una lástima.

Grabaciones inéditas del Teatro de la Zarzuela

El álbum discográfico recoge “algunos de los momentos más inolvidables y representativos de nuestra historia musical”, en palabras de Luis Olmos, actual director del teatro. Son, por otra parte,  fragmentos inéditos en el mundo del disco, ya que es la primera vez que se da a conocer parte del archivo sonoro del teatro. Desde este aspecto, nuestra enhorabuena y nuestro deseo de que ese archivo pueda empezar a ser editado y puesto a disposición de los aficionados, especialmente en aquellos títulos poco o nada representados en el comercio.

Los 24 fragmentos de zarzuela incluidos, servidos por excelentes voces, son los habituales del gran repertorio. La relación es atractiva: Curro Vargas (“Romanza de Curro Vargas” – Antonio Ordóñez, grabación de 1984);  Don Gil de Alcalá            (“Romanza de don Gil” – Ricardo Muñiz, 1989);  Doña Francisquita            (“Dúo de Francisquita y Fernando” – María Bayo y José Bros, 1998; “Romanza de Fernando” – José Bros. 2004; “Coro de románticos”, 2004; “Canción del ruiseñor” – Mariola Cantarero, 2004); El barberillo de Lavapiés (“Cuarteto”  y “Coro de las costureras” – Beatriz Lanza, Carmen González, Marco Moncloa, Julio Morales, 2006); El dúo de la Africana (“Dúo final” – Josefina Meneses, Pedro Lavirgen, 1987); La bruja (“Cuarteto” – Milagros Martín, Silvia Vázquez, Carlos Moreno, Julio Morales, 2002); La del manojo de rosas (“Romanza de Joaquín” y  “Dúo de Ascensión y Joaquín” – Milagros Martín, Carlos Álvarez, 1999); La del soto del Parral (“Romanza de Miguel” – Guillermo Orozco, 2000); La rosa del azafrán (“Canción del sembrador” – Manuel Lanza, 2003); La tabernera del puerto (“No puede ser”, “Romanza de Marola”, “Dúo de Marola y Leandro” – María José Moreno, José Bros, 2006); La tempranica (“La tarántula” – Teresa Berganza, 1976); Los gavilanes (“Final acto II” – Luis Dámaso, Luis Cansino, Milagros Martín, Arantxa Irañeta–2002); Luisa Fernanda (“Mazurca de las sombrillas” y “Caballero del alto plumero” – Carmen González y Luis Dámaso, 1999);  Marina (“Brindis” y “Dúo de Jorge y Roque” – Alfredo Kraus, Vicente Sardinero, 1994); Pan y toros (“Dúo de Doña Pepita y la Princesa de Luzán – Mariola Cantarero, Lola Casariego, 2001)

La selección operística, interpretada solamente por cantantes españoles, es igualmente popular:  Carmen (“Aria de don José” – Plácido Domingo, 1975; “Recitativo y habanera” – Teresa Berganza, 1976; “Aria de Micaela” – María Bayo, 1992; “Dúo de Carmen y Don José” – Teresa Berganza, Luis Lima, 1992); I Lombardi (“La mia letizia” – Josep Carreras, 1977); La favorita (“Spirto gentil” – Alfredo Kraus, 1992); La forza del destino (“Pace, pace, mio Dio”– Montserrat Caballé, 1982); Macbeth (“Ah, la paterna mano” – Pedro Lavirgen, 1980); El barbero de Sevilla (“Largo al fctotum” – Manuel Lanza, 1992; “A un dottor” – Carlos Chausson, 1992); Tosca (“E lucevan le stelle” – Josep Carreras, 1981; “Vissi d’arte” – Montserrat Caballé, 1981); La africana (“Oh, paradiso” – Plácido Domingo, 1974); Lucia de Lammermoor (”Tombe degli avi mei” – José Sempere, 1994; “ Tu che a Dio spiegasti l’ali” – Jose Sempere, Michele Pertusi. 1994); La hija del regimiento (“Il faut partir” – María José Moreno, Alejandro Roy, Carlos Marín, 1997); Werther (“Pourquoi me reveiller” – Alfredo Kraus, 1977); Luisa Miller (“Oh, Fede negar potessi” – Plácido Domingo, 1974); Turandot (“Nessun dorma” – Josep Carreras, 1977)

No nos es posible detallar la interpretación de cada fragmento, pero podemos decir sin temor a equivocarnos que corresponden a interpretaciones de primerísimo nivel, no carentes de interés histórico.

El sonido, en general, es muy bueno con presencia de las voces y hasta de la orquesta; y aunque hay algún ruido extraño –inevitables en grabaciones en directo– hemos de felicitar al responsable de la “remasterización”, Álvaro Mata.

En resumen, un conjunto de discos absolutamente recomendable, de gran calidad y atractivo. El único “pero” es su  escasa duración. Sólo 207 minutos; podría haberse incluido, sin agotar la capacidad de los discos, una hora mas de música. Lo hubiéramos agradecido.

Escribir a José Prieto Marugán