Crítica de libros
La flauta mágica
(Por Manuela Mesa)
TÍTULO: La flauta mágica. Ópera y misterio. AUTOR: Jan Assmann. EDITORIAL: Akal.. N: 8446023830.
La flauta mágica, una de las óperas más estudiadas e interpretadas en el mundo de habla alemana, ha sido siempre punto de mira de estudiosos musicólogos. Pertenece al ámbito de la memoria de Egipto en la cultura europea, aunque esto sólo ocurre tangencialmente, ya que esta ópera, al contrario de lo que ocurre con Aída, de Verdi, se desarrolla en un mundo utópico en el que se celebran los misterios de Isis, alzando el rito a la forma estética, la ópera como consumación sacra.
Los que este volumen pretende aportar a la comprensión de La flauta mágica es un punto secundario que hasta el momento había permanecido inadvertido a la investigación: la “misteriología” del siglo XVIII. Uno de los textos más importantes que desarrolla la idea de que es en Egipto donde se origina el monoteísmo bíblico, el escrito del filósofo Karl Leonhard Reinhold sobre Los misterios hebreos o la francmasonería religiosa más antigua, había sido redactado en principio para la logia vienesa La verdadera concordia como contribución a su proyecto sistemáticamente desarrollado de una investigación de los antiguos misterios. El presente libro surgió del deseo de elaborar la investigación de los misterios llevada a cabo por los francmasones en el contexto más amplio del interés europeo por los antiguos misterios y también de analizar La flauta mágica a la luz de tales investigaciones. El ella se tratan los misterios de Isis, pero con los conocimientos que de ellos había en el siglo XVIII, de tal manera que resulta interesante contemplar música y texto a través de las lentes de conocimiento que entonces se tenían del antiguo Egipto.
Se trata, pues, de un experimento de una recepción fiel de la obra, lo cual resulta algo imposible, ya que podemos conseguir que la interpretación se acerque lo máximo posible a la de la época, pero la recepción es difícil de aproximar. ¿Qué clase de público tenía en mente Mozart cuando compuso esta ópera? ¿Es una ópera para el pueblo en la tradición del teatro popular vienés? ¿Es una ópera para iniciados?
Sobre esta cuestión tenemos un testimonio de la propia mano de Mozart, en una carta que escribe a Constanze, tras asistir a una representación de La flauta mágica, acerca de un conocido suyo que evidentemente ni por lo más remoto se correspondía con la idea que Mozart se hacía de su espectador ideal: Pero él, el sabelotodo, traslucía tanto al bávaro, que no me pude quedar, porque hubiera tenido que llamarlo asno. Por desgracia, seguía allí mismo cuando empezó el segundo acto, y por consiguiente en la escena solemne. Se rió de todo; al principio tuve paciencia suficiente para querer llamarle la atención sobre algunos parlamentos; sólo que se reía de todo. Eso ya me pareció demasiado. Le llamé Papageno y me fui, pero no creo que el muy zoquete comprendiera.
Mozart no estaría de acuerdo con la costumbre actual de reírse de la simplicidad y falta de lógica del libreto
Estas líneas hemos de tomárnoslas en serio. Mozart no estaría de acuerdo con la costumbre actual de reírse de la simplicidad y falta de lógica del libreto, y únicamente atribuir importancia a la monumental música. No, para él se trataba de un todo inseparable de texto y música, de lo superior y lo inferior, lo divertido y lo doloroso.
En el primer capítulo se conducirá al lector a través del primer acto, es decir, la primera parte del acto primero, las escenas que se desarrollan en los dominios de la Reina de la Noche. En el siguiente, nos ocuparemos de las cuestiones referentes al lugar y a la época de la acción operística y, en particular, de la imagen de Egipto en el siglo XVIII. El tercer capítulo conducirá a través de las escenas en el bosquecillo ante los templos de Sarastro. Seguidamente realizaremos una incursión en el entorno espiritual, y en el cuarto capítulo nos dedicaremos al tema de los “misterios”. Descubriremos algunas cosas del Mozart francmasón y de la intensa investigación de los misterios en su logia, que constituye el contexto espiritual inmediato en la ópera. El quinto capítulo nos devolverá de nuevo a la ópera, a la primera secuencia de la escena de las pruebas, para la cual ahora ya estamos bien preparados. El sexto capítulo lo dedicaremos nuevamente al estudio francmasónico de los misterios antiguos y nos informaremos sobre la concepción de los “grandes misterios” y su teología política. De este último y más elevado grado de la consagración mistérica se trata en el gran final de la ópera, y al que este montaje imaginario dedica un séptimo capítulo.
Finalmente, en el último capítulo, mantendremos un coloquio posterior en torno a dos temas: las cuestiones referentes a la estructura de la ópera y la conexión entre la ópera y su trasfondo cultural, parcialmente esotérico, finalizando así un completo estudio acerca de los misterios de una ópera que, junto con el Hamlet de Shakespeare y el retrato de La Gioconda de Leonardo, constituye el tercer gran enigma de nuestra cultura.

