Artículos
y universalismo en el siglo XX
(Por Manuel Matarrita)
El siglo XX fue un período de enorme diversidad para el quehacer artístico.
La composición musical, desde luego, tuvo un valioso aporte
dentro del amplio espectro de tendencias artísticas que se dieron lugar
durante esa era. Algunos de estos movimientos creativos buscaban incasablemente
la innovación y el rompimiento de sistemas; otros, por su lado, estaban
más interesados en la continuación y desarrollo de los esquemas tradicionales.
De manera interesante, el Nacionalismo musical, más que en otra corriente
estética, se convirtió en una fuente inspiradora que lograba conciliar ambas
tendencias.Durante las primeras décadas del siglo XX, muchos compositores
en el mundo entero empezaron a mostrar interés en la investigación de música
popular y folklórica de sus propias tierras con el fin de encontrar elementos
que sirvieran de base para sus composiciones. 
(Por Juan Franco Crespo)
El auditorio nacional irlandés se construyó en el centro de Dublín y entró
en funcionamiento en 1981 con el objetivo de convertirlo
en el centro de referencia de la música en vivo. Originalmente
formaba parte de los Jardines Coburg (ahora Iveagh) en donde
tuvo lugar la Exposición Internacional de 1865, tras la muestra se convirtió
en el salón de exámenes de la Universidad Real de Irlanda, parte del edificio
original sigue empleándose con fines educativos por el University
College de Dublín. 
(Por José Prieto Marugán)
Aunque en nuestra entrega anterior no hemos agotado el tema, dejaremos
las toses y sus parientes y hablaremos hoy de los aplausos. El
aplauso es la muestra de nuestro agradecimiento a quienes
hacen el milagro de convertir un amplio y extraño conjunto
de símbolos en sonido. Es una muestra de educación y cortesía, incluso con
aquellos que no hacen bien su trabajo. Es una expresión de aliento, apoyo
y cariño para quienes pasan el mal rato que supone tener un despiste o un
lapsus. 
Nuestra Zarzuela
Las bribonas(Por José Prieto Marugán)
Un escueto argumento es la base de una zarzuela sin más pretensiones que
acogerse el fenómeno de la sicalipsis, es decir de la picardía
erótica, que tanto interesó a los españoles de principio del siglo pasado,
que tanto dinero dio a empresarios, autores e intérpretes y que nos dejó
algunas obras todavía interesantes, claro que por su música y su ingenio
más que por su malicia. Las bribonas se mantuvo bastante
tiempo en cartel y tuvo la suerte de convertirse en elemento de conflicto
entre las tendencias conservadoras y las liberales. La prensa de izquierda
elogió la gracia y la oportunidad de los chistes y críticas, y los periódicos
contrarios censuraron la utilización de símbolos religiosos y la desfachatez
e inmoralidad del texto. 

