Entrevista a Pável Vérnikov
«Ahora está todo tan revuelto
que cualquiera puede tocar cualquier
repertorio»
(Por Ana María del Valle Collado)
El violinista ucraniano Pável Vérnikov visitó en marzo nuestro país para participar en las clases magistrales organizadas por la Escuela Superior de Música Reina Sofía. Solista durante un tiempo de “I Virtuosi di Roma”, miembro también durante veinte años del Trío Tchaikovsky, Vérnikov posee una dilatada carrera no solo como instrumentista, colaborando con músicos de la talla de Natalia Gutman, Sviatoslav Richter o Yuri Bashmet -por citar solo a algunos- sino que, además, es Director Artístico del Festival de Portogruaro (Venecia) y ha desarrollado una importante labor pedagógica impartiendo clases magistrales y seminarios de técnica violinística.
Usted estudió en la Escuela de Música Stoliarski con el profesor Mordkovic y en el Conservatorio Tchaikovsky de Moscú con David Oistrakh y Snitkowsky ¿Podría decirse que éstas fueron sus mayores influencias musicales?
Bueno, al principio sí que es importante que en la niñez haya un buen profesor, es lo principal. De niño conocí a David Oistrakh porque éramos de la misma ciudad. Durante un tiempo toqué bastantes veces para él. Tras la muerte de Oistrakh entré en el Conservatorio Tchaikovsky de Moscú en la clase de Snitkowski, del cual posteriormente me convertiría en asistente. Pero respecto a mis influencias, éstas han sido principalmente de mis colegas Yuri Bashmet, Natalia Gutman, Sviatoslav Richter, Oleg Kagan... la gente que estaba mi alrededor. Por Natalia Gutman conocí a Sviatoslav Richter. Hemos tocado juntos en ensemble con Richter de solista. Puedo decir que para mi desarrollo musical la mayor influencia no la ha provocado un violinista sino un pianista como Richter. También me relacioné mucho con otros músicos del Este. El mío sería un cóctel de influencias.
En sus inicios ganó numerosos concursos de violín nacionales e internacionales como el Primer Premio del Concurso Internacional de Munich o el Gran Premio “Vittorio Gui” en Florencia, entre otros; también es jurado habitual de importantes concursos internacionales (Szigeti, Krysler, Budapest...) ¿Cree que los concursos realizan una labor de lanzamiento y promoción de jóvenes promesas hoy en día?
Creo que ahora ya no. Gané varios de los concursos en los que participé en Rusia, lo que fue importante para mi carrera, porque era dificil salir fuera a tocar. Solo podías hacer carrera ganando concursos internacionales o, mejor aún, siendo hijo de alguien importante. Para poder tocar fuera de Rusia había que tener ese tipo de enchufe o ganar concursos, y yo no tenía lo primero, así que traté de conseguir lo segundo. Entonces me presentaba a las competiciones principalmente porque no tenía trabajo; tuve suerte y gané. Pero eso fue hace 30 años, entonces era diferente de ahora. Creo que las competiciones siempre son injustas, aunque cuando eres joven crees que son importantes. Ahora los concursos son entre los profesores. Todavía quedan concursos puros pero en general ganan los alumnos de los profesores que están en los jurados.
Ahora que han terminado sus clases magistrales en la Escuela Superior de Música Reina Sofía ¿Qué opinión le ofrecen las nuevas generaciones de instrumentistas de cuerda españoles?
Yo ya había tenido contacto con violinistas españoles. Conozco a Leticia Muñoz, por ejemplo. Estos días, durante las clases magistrales en la Escuela Superior de Música Reina Sofía he tratado con muchos alumnos, entre ellos algunos españoles, y creo que tienen un gran talento. Esta es una escuela maravillosa, muy profesional, muy bien organizada, con unos muy buenos profesores. Italia, donde vivo, es un oasis de cultura pero hay mucha ignorancia y preparación poco profesional. Lo que pasa en muchos paises, como por ejemplo Italia, es que la educación musical es un gran problema, no sé cómo será en España. Vivo en Italia pero trabajo en la universidad de Viena porque allí no hay trabajo. España tiene una escuela como esta... yo había oido hablar mucho sobre Paloma O’Shea y ahora veo que es una mujer excepcional por el apoyo personal y entusiasmo que le da a la escuela.
También es Director Artístico de un festival dedicado al violín, el Festival de Portogruaro, en Venecia...
Ya han pasado veinticinco años y el festival ha ido creciendo. Son cerca de ochenta conciertos que tienen lugar en tres semanas y de los que participan más de cuatrocientos alumnos... y se ha convertido en un festival violinístico. Aquí han participado muchos músicos importantes como Sviatoslav Richter, Janine Jansen, Maxim Vengerov, Misha Maisky...etc Es muy interesante porque gente como Natalia Gutman, Dimitri Bashkirov...etc, todos ellos se ven atraidos por la especial atmósfera de amistad y relax del festival, totalmente alejado de aspectos como la competitividad.
Me hubiese gustado desarrollar una carrera como solista pero me compadezco de los solistas por lo complicado de su vida
Usted tiene también una dilatada carrera como integrante al Trío Tchaikovsky, con el que ha grabado varios discos ¿Prefiere trabajar como solista o en conjuntos de cámara? ¿Cómo compagina su labor a camerística con su carrera como solista?
Cuando salí de Rusia conseguí trabajo de profesor, y esto es lo que es lo que me ocupaba más tiempo. Me hubiese gustado desarrollar una carrera como solista pero me compadezco de los solistas por lo complicado de su vida, los viajes... Soy muy feliz haciendo música de cámara porque así siempre me relaciono con la gente.
El Trio Tchaikovsky es conocido por sus interpretaciones del repertorio ruso ¿Se puede decir que esté especializado en este tipo de música?
No tocamos solo música rusa, nos gustan también autores como Beethoven, Schubert.... Aunque a los organizadores les gusta que toquemos música rusa.
¿Cree que la nacionalidad de un intérprete es relevante en su forma de comprender e interpretar la música? Es un tópico, pero ¿cree que los rusos interpretan mejor la música rusa...etc?
Según esa teoría los chinos no podrían tocar, los japoneses y coreanos tampoco... aunque ahora ellos son capaces de tocar mejor que otros muchos. Es cierto que existen sentimientos, existen algunas cosas de Tchaikovsky, por ejemplo, que están más cerca de un ruso que de un francés, mientras ellos estarían más cerca de Debussy o Ravel que nosotros. Sin embargo ahora está todo tan revuelto que cualquiera puede tocar cualquier repertorio.
Respecto a su manera de enfocar el trabajo camerístico, ¿puede comentarnos cómo es?
Hay que tener en cuenta las ideas musicales, los tiempos... yo creo que todos tienen su papel, es como un dialogo en el que cada uno habla.
Como violinista ¿Le interesan otros géneros musicales, por ejemplo, el jazz...?
Por supuesto, no estoy cerrado porque si no la vida sería muy triste. Aunque hay que saber y poder... porque yo no me veo como un experto profesional que sabe improvisar música de jazz o aires zíngaros.
Respecto a su instrumento, usted ahora toca con un Guadagnini, concretamente el Contessa Crespi de 1747, propiedad de la Fondazione Pro Canale of Milan...
Hace un año aproximadamente me enamoré de mi violín Guadagnini, es un instrumento único. Mi relación con él es como en el amor, que no sabes porqué pero con él me siento más ligero. Me ayuda a expresar mejor lo que yo quiero.....Antes tuve un Guarnieri.... pero todos los músicos somos infieles. Nos enamoramos, luego nos olvidamos, nos volvemos a enamorar... Ahora, por ejemplo, también estoy enamorado del concierto que me ha dedicado Giya Kancheli. Es un duo para dos violines, uno clásico y otro barroco... dos opuestos que se encuentran.
Ya ha realizado varias grabaciones discográficas con RCA, Ondine o Dynamic Records...¿Tiene algún nuevo disco en perspectiva?
Acabo de grabar la obra que he mencionado antes de Kancheli. Pero en general no me gusta grabar en estudio -aunque creo que eso no le gusta a nadie- prefiero las grabaciones en directo. Psicológicamente en un estudio no me siento tan bien como en el escenario.
¿Cuáles son sus nuevos proyectos?
Después de las clases magistrales de esta semana me gustaría tomarme un dia de vacaciones. Entre otras cosas daré clases magistrales, conciertos...y este verano participaré en los Encuentros que la escuela (Reina Sofía) organiza en Santander.

