Reseña de libros

Música y literatura

(Por Aurelio Viribay)

"La música es una tierra de nadie
donde poco importa que Turandot sea frígida o Sigfried ario puro"

 

('Un tal Lucas', Julio Cortázar)

Las siempre apasionantes relaciones entre literatura y música se materializan de forma ejemplar en los dos libros que se reseñan a continuación. "Las músicas de Cortázar" es un trabajo de José Vicent Peiró en el que se dibuja el significado de la música -jazz, tango y música clásica- en la obra literaria de Julio Cortázar, mientras que en "Al son del roncón. La música en los poetas asturianos", Antonio Gallego ofrece un repaso por las relaciones entre la música y la poesía asturiana del siglo XX.

Título: Las músicas de Cortázar. Autor: José Vicente Peiró. Institució Alfons el Magnànim, Diputación de Valencia, 2006. I.S.B.N.: 84-7822-452-1. Nº de páginas: 109
Las músicas de Cortázar

Al igual que el libro con el que comparte reseña, este trabajo de José Vicente Peiró tiene su origen en una conferencia, la que impartió sobre Julio Cortázar en enero de 2004, declarado en Argentina "Año Internacional Julio Cortázar". El escritor argentino, nacionalizado francés, Julio Cortázar (1914-1984) fue uno de los grandes maestros del cuento y la música es uno de los motivos recurrentes de su obra. La relación de su obra con el jazz y el tango había sido estudiada con anterioridad, pero este trabajo ahonda además en la presencia de la música clásica en la obra cortazariana. El primer capítulo, titulado "Música y palabra: artes de la ruptura del silencio" es el más flojo de este librito ya que ofrece una visión muy sesgada y no siempre correcta de la relación entre música y literatura; ejemplos de ello son la reducción de la música al concepto de melodía (pág. 17), la atribución de la autoría de la ópera "El barbero de Sevilla" a Mozart (pág. 23) o la catalogación de Verdi como compositor verista (pág. 23).

Una vez superado este tristemente previsible bache, el autor se introduce, ya con la propiedad de quien es un reputado especialista en la Literatura del Cono Sur, en capítulos sobre 'la recepción cortazariana actual' o en las 'músicas de Cortázar', con incursiones tanto en el tango, como en el jazz y la música clásica. El autor defiende la tesis de que la música es en la obra de Cortázar otra realidad mágica o metafísica, en todo caso un plano distinto de la realidad. En concreto el jazz es visto por Cortázar como "un antídoto contra la realidad" y como "la consumación de la rebeldía y de la independencia en la libertad". En el estudio de diversos cuentos de Cortázar el autor de este estudio disecciona cómo el escritor adoptó la estructura de los estilos jazzísticos en su prosa y nos recuerda que a los capítulos 10 y 18 de la novela Rayuela se los conoce como la "discada" por el aluvión de citas de discos de jazz que contienen: sin duda era el jazz la música que más gustaba a Cortázar.

Según José Vicente Peiró, "el tango formaba parte de todo lo que Cortázar amaba y odiaba al mismo tiempo" y el novelista participaba "del concepto de tango como máxima expresión del carácter argentino y del argentino por antonomasia". El capítulo dedicado al tango presenta el estudio de varios cuentos en los que este estilo musical está presente no sólo como motivo argumental en ocasiones decorativo, sino también como motivo de apoyo a una situación o una escena.

En el capítulo dedicado a la música clásica en la obra de Cortázar, José Vicente Peiró incurre de nuevo en errores de bulto, afirmando por ejemplo que "la fuga es la mejor expresión de la música clásica porque dibuja una melodía imposible de atrapar" o que "el sistema musical dodecafónico se desvía de las estructuras melódicas clásicas y conforma su unidad mediante la yuxtaposición de elementos". Dejando de lado frases de este estilo, desgraciadamente frecuentes cuando los literatos -salvo honrosas excepciones- tratan de hablar de música, el capítulo es muy interesante como estudio de la presencia de la música clásica en la obra de Cortázar, llegando el autor a la conclusión de que "aunque la crítica se centre en el jazz, la clásica fue una de las predilectas del autor y un signo de consolidación de su idea de unión entre vida y arte".

Título: Al son del roncón. La música en los poetas asturianos. Estudio y Antología de Antonio Gallego. Real Instituto de Estudios Asturianos, Oviedo 2007. I.S.B.N.: 84-87212-38-7. Nº de páginas: 258
Al son del roncón. La música en los poetas asturianos

El origen de este libro es una conferencia impartida en noviembre de 2000 por Antonio Gallego (Zamora, 1942) como inauguración del curso del Real Instituto de Estudios Asturianos, bajo el título "La música en los poetas asturianos. De Campoamor a Víctor Botas". Durante el tiempo transcurrido desde dicha conferencia hasta la publicación de este libro, Antonio Gallego ha logrado compilar una antología de 150 poemas con temática musical, de cuarenta y nueve diferentes poetas asturianos (tanto por nacimiento como por larga estancia en tierras asturianas). Los poemas se presentan repartidos en tres capítulos: un "Preludio" dedicado exclusivamente a la figura del poeta Ramón de Campoamor presenta siete de su poemas; el capítulo más extenso, titulado "De Pérez de Ayala a Víctor Botas" se centra en los poetas asturianos del siglo XX, incluyendo 115 poemas de veinte poetas que recorren diferentes estilos del pasado siglo; finalmente, una "Coda" se ocupa de la "Última poesía en Asturias" con un poema de cada uno de los 28 poetas seleccionados.

Además de un estudio preliminar, Antonio Gallego ofrece al lector notas que acompañan a los poemas para añadir la información que ayuda a su comprensión y su interpretación. Desde Campoamor, nacido en 1817, hasta Fruela Fernández, nacido en 1982, una de las mejores virtudes de esta compilación es la gran variedad poética que presenta, ofreciendo al lector una visión de la poesía asturiana muy diferente de lo habitual y representativa de todas las escuelas. Entre los poetas podemos encontrar a Fernando Valdés, Alejandro Céspedes, Antonio Gamoneda, Víctor Botas, Olvido García Valdés o Carlos Bousoño. Yo me quedaría con el poema "Penúltima nostalgia", escrito por Ángel González tras contemplar en el cine la película "El último cuplé" protagonizada por Sara Montiel, pero seguro que cada lector encontrará más de una poesía con la que se identifique en esta antología recomendable a todo aquel que desee acercarse a la poesía en lengua castellana con presencia musical hecha en Asturias.

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