Música y cine

Tres bandas sonoras durante el 2006

(por Joaquim Zueras Navarro)

Beyond the sea

Con algo de retraso, quisiera comentar las bandas sonoras de tres películas relacionadas con el mundo de la música. La primera es Beyond the sea, que Kevin Spacey dirige, guioniza, intepreta, canta y baila en una prodigiosa demostración de sus habilidades. Se trata de la biografía del cantante neoyorquino Bobby Darin (1936-1973) muy popular en EEUU, en particular durante los años cincuenta y sesenta, no solo como jazzista, sino también en géneros como el folk, el country, el pop y el rock. De familia humilde –el padre desapareció poco antes de que él naciera- a los ocho años padeció unos ataques de fiebre reumática, enfermedad que daña el corazón. Inteligente y muy dotado para la música, primero tabajó para la Decca y más tarde para Atlantic Records. Sus dos éxitos más importantes fueron: “Mack the Knife" y "Beyond The sea" (“La mer”, de Charles Trenet, versionada a ritmo de swing); esta canción llegó a número uno, vendió varios millones de copias y ganó un Grammy en 1960.

Casado con la actriz Sandra Dee, como tantos otros crooners hizo algunas apariciones en la pantalla, en “Come September” y “Pressure Point”, por ejemplo. Pese a su temperamento activo -su show en la NBC, frecuentes actuaciones en Las Vegas, etc-, a causa de sus problemas cardíacos, por los que necesitaba  óxigeno después de cada actuación, falleció a los 37 años. La película es amena, entretenida, vistosa y presentada con una originalidad que en algunos recuerda  a la mítica “Pennies from Heaven”. Los actores John Goodman, Bob Hoskins y Brenda Blethyn deberían haber tenido más protagonismo, pero Spacey parece haberlos querido eclipsar, aunque sea inconscientemente, para que no le hicieran sombra.  John Wilson es quien ha cuidado todas las versiones de las canciones que se escuchan, tratándolas de forma intimista o con potente Big Band. Mención especial merece “Lazy River” cantada y acompañada al piano por la madre de Darín (que luego resulta ser su abuela) y que desemboca en una radiante coreografía.

Copying Beethoven

Mejor acogida del público y de la crítica ha obtenido Copying Beethoven, una coproducción USA, Reino Unido y Hungría, dirigida por Agnieszka Holland. Una fábula (porque desde un punto de vista histórico, la película está llena de desatinos) en la que una joven estudiante de composición obtiene la oportunidad de hacer de copista de un Beethoven ya maduro, lo que origina una singular relación entre la paciente y sensible admiradora y el sanguíneo e impredecible compositor.  Todo el largometraje es de gran belleza en cuanto al inteligente uso de la cámara, decoración, vestuario, exteriores... que se entremezcan con la música de Beethoven, interpretada por la London Symphony Orchesta y la Royal Concertgebouw Orchestra:   Fragmentos de la Gran Fuga, de la Sonata para piano Nº5, de la Sinfonía Nº9, de la Variación  Diabelli XXIX, de la Arietta de la Sonata Nº 32 y del Andante del Cuarteto de cuerda  Op. 59. Hay cierto histrionismo interpretativo tanto en el personaje de Beethoven como de su sobrino, buscando dar una sensación de intensidad conmovedora que a mi no me convence.

Dreamgirls

Dreamgirls es la daptación cinematográfica de una obra teatral de los ochenta inspirada en el trío The Supremes, famoso conjunto vocal que lanzó a la fama a Diana Ross. No sé qué sucede con los musicales en la actualidad que la crítica, como en Dreamgirls, se muestra tan  dividida; por ejemplo“Chicago” o “Moulin Rouge”, para algunos todo un placer, para otros una tortura por su ritmo trepidante, por la agitación de las cámaras y una duración excesiva.  Dreamgirls transcurre durante los sesenta y la primera mitad de los setenta. Un agente descubre al trío The Dreams y les ofrece hacer los coros al famoso cantante James `Thunder´ Early (Eddie Murphy), apartando a la menos atractiva Effie (Jennifer Hudson). Pese a alcanzar gran popularidad de costa a costa, el precio de la fama acarreará los contratiempos propios de los entresijos y rivalidades de la industria artística. La música del film, así como de la obra teatral, es de Henry Krieger. El lenguaje musical utilizado es el del soul y el del rhythm & blues en sus postrimerías, que se sumerge en un pop de voces potentes, bien timbradas y con una amplia tesitura.  Quien no se sienta motivado por este género,  que es el utilizado por Diana Ross casi siempre, no disfrutará con esta película pese a sus momentos de indudable brillantez, aunque de metraje algo alargado.

Escribir a Joaquim Zueras Navarro