Crítica de discos

Cançons tradicionals catalanes

(Por José Prieto Marugán)

Autor–Obra: Cançons tradicionals catalanes (Arreglos de Manuel García–Morante). Intérpretes: Yrene Martínez–Roca, soprano. Manuel García–Morante, piano. Sello–Refer: TRITÓ TD0035. CD. Durac. 63’42”. Grabación: Sala “Paper de Música”, de Capellades, agosto 2006.
Cançons tradicionals catalanes

Nuestro patrimonio cultural en lo que tiene que ver con la música, es impresionante. Cualquiera de las regiones españolas ofrece una cantidad y variedad de tonadas, canciones, coplas, villancicos, coros, etc. etc. que sorprende incluso a nosotros mismos. El disco ahora comentado es  prueba de lo que afirmamos, en esta ocasión referida a Cataluña. En toda la grabación se respira un ambiente de melancolía y sentimiento, y algunas de las canciones tienen tal fuerza expresiva que producen en nuestro mente imágenes plácidas y capaces de parar el tiempo (“La calma de la mar”). Sin desmerecer otras, destacaríamos  “La pastoreta”, una de las canciones más conocida, delicada, y transparente; “Cançò de picar moles”, comprometida en el registro agudo y algo más dramática; “El dimoni escuat”, de carácter infantil; “La Verge s’estè en cambreta”, de amplia y límpida línea melódica; “L’Alabau”, poderosa; “Blancaflor”, de emoción contenida y serena; la narrativa “La gata i el belitre”; “Lo Comte Arnau”, de arranque violento que nos deja cierto desasosiego; el famoso villancico “Fum, fum, fum”, y el alegre y simpático “Els ballaires dins un sac.

Cuando los compositores se acercan al folclore, se enfrentan al problema de cómo tratar las canciones populares, problema que Xavier Montsalvatge –en información contenida en el disco– resume en una frase: “unas veces han tratado de enriquecer la canción popular y otras, la han presentado con muy escasos medios, con la idea de pureza”. El propio Montsalvatge nos recuerda que García–Morante no cae en ninguno de estos extremos; su trabajo es exquisito, delicado, musical, rico en efectos y soluciones armónicas y, sobre todo, respetuoso con el material original. Jaume Comellas habla de “armonizaciones maestras”.

Manuel García–Morante (Barcelona, 1937), formado con Julia Sicart, Guinjoan, Cortot, Poulenc y Messiaen desarrolló una importante carrera como pianista acompañante, colaborando con Conchita Badía, Victoria de los Ángeles, Carmen Bustamante y la mezzosoprano Myriam Alió, su esposa, entre otros cantantes. Además es autor de cinco óperas, algunas obras instrumentales y 554 lieder, de los cuales unos 250 son armonizaciones de canciones populares catalanas, sefarditas, japonesas, andaluzas… El mundo de la canción, evidentemente, no le es ajeno.

Yrene Martínez–Roca, soprano, formada en Barcelona  con García–Morante y Myriam Alió, ha cantado operas y lieder y ha estrenado varias obras de García Morante. Su voz redonda, sin aristas, cálida, de amplio y seguro “fiato”, presta a este tipo de canciones un envoltorio magnífico. La melodía, delicada y expresiva, se ve enriquecida por una voz que la recrea, esculpiendo cada nota, cada palabra, pero sin que la base popular desaparezca, sin que quede oculto su origen. Escuchen ustedes con atención y advertirán, como ráfagas, algunos sonidos que les son familiares, aunque no los hayan escuchado nunca. ¿No les “huele” a Lorca, la “Cançó de picar moles”, a Casals “L’hostal de la Peira”?. Y es que el folclore, la música tradicional, está tan arraigada, tan profunda en nosotros que parece que la conozcamos de siempre.

Escribir a José Prieto Marugán