Aniversario de Edvard Grieg en 2007
Edvard Grieg (1843-1907):
Inspiración musical del alma noruega
(Por Paula Coronas Valle)
En el año 2007 celebramos el centenario de la muerte del compositor Edvard Grieg (4 de septiembre de 1907). Este acontecimiento musical nos brinda una magnífica ocasión para recordar su trayectoria biográfica y apreciar la calidad de su ingenio.
El origen familiar del apellido Grieg procede de Escocia, de donde proviene el nombre de “Greig”. Su bisabuelo se había asentado en Noruega alrededor de 1770, ejerciendo como próspero comerciante en Bergen, por lo que Edvard Hagerup Grieg nace en dicha localidad el 15 de junio de 1843. Hijo del cónsul de Inglaterra en dicha ciudad y de madre pianista, el músico crece en un ambiente proclive al desarrollo cultural.
Los primeros pasos artísticos del pequeño son alentados por su madre, Gesine, su primera profesora de piano, intérprete de talento, quien le permitió actuar en diferentes ocasiones como solista con la Orquesta de Bergen.
En el verano de 1858 Grieg conocerá al violinista noruego Ole Bull, buen amigo de la familia. Bull descubre pronto las cualidades del joven (15 años) y propone enviarle al Conservatorio de Leipzig, donde estudiará contrapunto, composición y piano con Richter, Rinecke y Moscheles. Comienza pronto a destacar como intérprete en numerosos recitales y conciertos ofrecidos en Leipzig. Sin embargo, el entonces neófito, no se siente identificado con las enseñanzas del Conservatorio, discrepando bastante de los métodos de enseñanza aplicados a las disciplinas allí impartidas.
Su ritmo de trabajo empieza a ser muy intenso, dedicando gran atención al perfeccionamiento de su carrera musical. Pero en 1860 contrae una pleuresía, enfermedad pulmonar que dejará secuelas en su salud. Poco tiempo después, hacia 1861, realiza su debut como concertista de piano en Karlshamn, Suiza. En 1862 se gradua con premio extraordinario, actuando por vez primera en su ciudad natal de Bergen, incluyendo para tal recital un repertorio de complejidad técnica y brillantez.
En 1863 el músico se instala en Copenhaguen, Dinamarca, permaneciendo allí durante tres años. Traba contacto entonces con algunos compositores daneses de relieve como J.P.E Hartman y Niels Gade. Pero quien realmente influye en su pensamiento musical durante este período será el compositor noruego Richard Nordraak 1, (autor del Himno Nacional de Noruega) defensor de una música noruega genuinamente nacional, gran amigo y fuente de inspiración constante para Grieg. Su admiración por la música popular vernácula y el fuerte deseo de fundar una escuela de inspiración noruega, constituye su máxima aspiración. Con tal objetivo ambos creadores colaboraron juntos hasta la prematura desaparición de Nordraak en 1866 (fallece antes de cumplir los veinticuatro años), tras la cual el joven Grieg continúa en solitario el camino hasta conseguir fundar en Copenhaguen la Sociedad de Conciertos Euterpe, destinada a presentar estrenos de artistas noveles. Más tarde formó en Cristianía la Unión Musical, que dirigió hasta 1880.
El 11 de junio de 1867 contrae matrimonio con su prima hermana, Nina Hagerup, a quien había conocido también en Copenhaguen. Al año siguiente nacerá su única hija, Alejandra, que fallecerá cuando apenas tiene trece meses de edad. A pesar del inmenso dolor y la debilidad física, Grieg produce algunas de sus mejores páginas musicales, entre ellas su famoso Concierto para piano y orquesta, estrenado más tarde por el propio compositor como solista en Roma.
Grieg es considerado en el campo musical uno de los principales impulsores del nacionalismo noruego.
Llegan entonces los primeros reconocimientos por parte de sus compatriotas, sucediéndose los honores y las distinciones como premio a su labor compositiva: en 1872 es nombrado miembro de la Real Academia de Música de Suecia; en 1873 se le condecora con la orden de Olaf; y al año siguiente es favorecido con una renta anual de 1600 coronas concedidas por el Parlamento noruego, lo que supone una gran estabilidad económica para el artista, volcado por completo en su tarea creadora.
El maestro había tenido ocasión de conocer al compositor húngaro Franz Liszt en Roma, alrededor del año 1865, quien había alabado las virtudes de una de sus piezas más interesantes: La Sonata para violín. “Su obra- explica Liszt- demuestra un gran talento para la composición; un talento que es reflexivo, inventivo y provisto de un excelente material, que solamente necesita dejarle seguir su propia inclinación”. Definitivamente, el artista noruego recibe el prestigio internacional gracias a la difusión y popularidad que logra obtener su Concierto para piano y orquesta, elogiado en numerosas ocasiones por Liszt, cuyos comentarios favorables hacia la célebre partitura le brindan el apoyo definitivo en su trayectoria profesional.
El poeta y dramaturgo Henrik Ibsen le propone escribir la música de su poema Peer Gynt, para cuya realización Grieg se entrega ilusionadamente. La espléndida página orquestal se estrena en Oslo en 1876, obteniendo un apoteósico éxito hasta alcanzar las treinta y cinco representaciones durante el año. Las dos suites que integran la obra constituyen una selección de piezas breves que fueron publicadas originalmente en versión para piano a cuatro manos, salvo la Danza de Anitra, que posee un acentuado sabor oriental. Se recoge en la atmósfera de la composición un marcado sentimiento nacional que tiende a desaparecer en sus producciones más extensas.
Su fama crece y se extiende cada día. Comienza a prodigarse como director de sus propias obras, realizando diversos viajes a Inglaterra, donde gozó de gran popularidad. Las universidades de Cambridge y de Oxford le conceden el título honorario de Doctor en Música en 1894. Así mismo es nombrado miembro de la Academia Francesa de las Artes. Durante su actuación en el Festival de Leeds, al que había sido invitado como director, cae gravemente enfermo, ingresando en el Hospital de Bergen, donde manifiesta haber llegado a su final. Después de un largo periodo de convalecencia, muere mientras dormía el 4 de septiembre de 1907, a los 64 años de edad. Sus restos mortales fueron sepultados junto a los de su esposa en una tumba de una montaña cercana a su casa, Troldhaugen. A su funeral oficial asistieron personalidades de todo el mundo, y una gran multitud se congregó en las calles de Bergen para despedir silenciosamente al ídolo musical de los corazones noruegos.
Grieg es considerado en el campo musical uno de los principales impulsores del nacionalismo noruego. Su estilo, delicado y poético, ha contribuido a considerar su legado artístico como uno de los más valiosos patrimonios culturales de su país. Podemos afirmar sin duda que su estética se adscribe a la corriente postromántica, con connotaciones impresionistas, acercándose con rigor a los cantos populares autóctonos. El tratamiento del folclore noruego adquiere una nueva panorámica con la belleza sonora de sus composiciones.
En su música encontramos la serenidad y el encanto de un paisaje nevado. El lirismo de sus elegantes melodías nos sumerge en un ambiente sonoro de gran expresividad, desde donde se puede apreciar la luminosidad de su escritura, ciertamente soñadora. Con frecuencia sus compases ofrecen contraste y variedad, mostrando al mismo tiempo la añoranza de un recuerdo lejano y la alegría del espíritu de baile. Todas estas características son reconocibles en los diez volúmenes de Piezas Líricas para piano, publicados sin tregua a lo largo de su vida. Aunque hábil orquestador, insiste en la plantilla dedicada a instrumentos de cuerda, como vemos en Dos melodías elegíacas y la Suite Holberg, logrando en ambas bellas sonoridades.
Ya desde sus primeros trabajos que incluyen una Sinfonía en do menor y una Sonata para piano en mi menor opus 7, observamos la descripción de un lenguaje muy intimista y personal. Su discurso comunica fácilmente con el oyente a través de recurrentes elementos compositivos que permiten recrear imágenes y sensaciones. Grieg posee un encanto especial en la naturalidad de su fraseo. Sus melodías son frescas, tiernas, convincentes. No menos sugerentes resultan sus originales armonías y timbres, combinados hábilmente en un camino constante de búsqueda.
Entre sus piezas más valiosas hallamos sus Sonatas para piano, violín y violonchelo, compuestas con verdadera maestría. Su creación se inclina hacia las formas menores, aquellas piezas de breve duración en las que su inspiración se esparce de principio a fin. Tal es el caso de sus bellísimas Canciones, claro ejemplo de espiritualidad sonora. Nuevamente en ellas está presente el alma del pueblo noruego. La calma y la exquisitez rubricadas por Grieg añaden a su catálogo autenticidad.
La vigencia de sus notas y de sus ideas es hoy una realidad, por lo que es recordado con fuerza en pleno siglo XXI. Considerado uno de los más importantes embajadores del arte noruego, su música continúa despertando interés en la actualidad. Este es uno de los principales retos propuestos en el aniversario del maestro. Otro de los interesantes propósitos que plantea esta conmemoración será el acercamiento de su figura no sólo desde la faceta biográfica o compositiva, sino también desde un ámbito humanístico y social, que nos permitirá comparar su obra con tendencias y estilos contemporáneos.
Grieg 07 es una empresa fundada por la ciudad de Bergen en mayo de 2006. Será la encargada de coordinar y llevar a cabo las celebraciones y los eventos programados a lo largo del año 2007. Su junta directiva de nueve miembros está presidida por Herman Friele, el alcalde de Bergen. La Directora Ragna Sofie Grung Moe y el Coordinador del Proyecto Are Frode Sholt constituyen el equipo administrativo.
El aniversario cuenta con un presupuesto de 12 millones de coronas noruegas, y está financiado principalmente por el Gobierno Noruego, la Ciudad de Bergen y las Autoridades de la Provincia de Hordaland. El Ministerio de Asuntos Exteriores da su apoyo y trabaja junto con Grieg 07 sobre los aspectos internacionales de las celebraciones.
Con seguridad el Aniversario Grieg 2007 ha acertado en la elaboración y confección de su programa, contribuyendo a potenciar el carácter y la capacidad expresiva de la personalidad del compositor. Somos muchos quienes asistiremos a su puesta en escena, que confirmará la singularidad y valía del inolvidable “Chopin del Norte”. 2
Bibliografía:
MURCIANO, Carlos. SAGI-VELA, Luis: Historia de la Música. Ediciones Anaya S.A. Madrid. 1987. Págs.216, 217, 218.
TURINA, Joaquín: Enciclopedia Abreviada de la Música. Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía. Madrid.1987. Págs. 112, 113, 114.
Referencias Internet. Página Aniversario GRIEG 2007.
1 Richard Nordrrak(1842-1866), compositor noruego, representante del denominado “nacionalismo escandinavo”. Incorpora el estilo de las canciones nativas populares a las formas clásicas, creando un verdadero arte nacional.
2 “Chopin del Norte” es el calificativo que ha recibido popularmente Edvard Grieg por la semejanza de su obra con la poética e intimista música del compositor romántico Frederic Chopin.

