Crítica de discos

Martín y Soler. Oberturas.

(Por José Prieto Marugán)

Autor–Obra: Vicente Martín y Soler. Oberturas de Opera. Intérpretes: Orquesta Mundial de Juventudes Musicales. Director: Josep Vicent. Sello–Refer: COLUMNA MUSICA. 1CM0164. CD. Durac. 39’17”. Grabación: Palau de la Música de Valencia (24–26, julio 2006)
Vicente Martín y Soler. Oberturas de Opera

El pasado año se celebró el 200 aniversario del fallecimiento de Vicente Martín y Soler, ocurrido en la ciudad rusa de San Petersburgo. El compositor había nacido en 1754 en Valencia y gozó en vida de una fama y reconocimiento envidiables, siendo admirado –como es sabido y recordado– por el mismísimo Mozart.

Aprovechando la efemérides se organizaron conciertos especiales y se editaron discos con la música brillante y desenfadada de este valenciano que para muchos es desconocida.

El presente disco contiene siete oberturas, algunas totalmente inéditas en nuestro tiempo (L’isola del piacere, La festa del villagio), otras no demasiado interpretadas (L’arbore di Diana, La capricciosa correta, Il tutore burlato, El barbero di buen core), y la más conocida Una cosa rara.  Con  este programa podemos hablar de la recuperación de la música de un autor famoso en toda Europa, capaz de escribir obras que llegaron a interesar a Mozart, aunque este hecho haya que valorarlo con mucho cuidado. Precisamente por esta relación con el autor de Salzburgo, el disco contiene la interpretación de la obertura de Don Giovanni, página distinta a las del Valencia, de mayor calado dramático y que puede servir de ejemplo diferenciador del trabajo de uno y otro.

Escritas a lo largo de una veintena de años, desde 1786 (Una cosa rara) hasta 1798 (La festa del villagio) las oberturas de Martín y Soler muestran la evolución de su estilo anclado en el de Rossini, como es fácil comprobar.

La interpretación se debe a la Orquesta Mundial de Juventudes Musicales que, actualmente tiene su sede en la Comunidad valenciana. Este conjunto instrumental, formado por músicos muy jóvenes, incluso estudiantes, tiene su origen en los trabajos del violinista Arthur Grumiaux y del director Igor Markevich, allá por los años 50 del pasado siglo, aunque su existencia no se formalizó hasta 1968 en Canadá. El grupo muestra en entusiasmo propio de su joven plantilla, a la que Josep Vicent, director artístico y titular de la Orquesta, sabe encauzar hacia una interpretación vital, vigorosa, jovial y está ofrecida con un excelente sonido.

Las interesantes notas de la grabación, en catalán, castellano e inglés, se deben a J. Waismann.

El único “pero” que debemos poner a este disco es su escasa duración: sólo 40 minutos (36 si descontamos el tiempo de la obertura mozartiana); podría haberse completado con más música. Desconocemos la causa, pero tratándose de un disco nuevo y no de la reedición de un antiguo LP, por ejemplo,  no se debe desaprovechar la ocasión de completar la duración normal de un CD. Música no falta y entusiasmo por parte de los intérpretes, tampoco.

Escribir a José Prieto Marugán