Crítica de discos
David del Puerto
(Por José Prieto Marugán)
Autor–Obra: David del Puerto. Boreas y otras obras. Intérpretes: Varias orquestas. Sello–Refer: TRITO TD 0025. CD. Durac. 67’08”. Grabación: Grabaciones en directo. Diversos lugares, 1999–2005.
Apenas sobrepasados los cuarenta años David del Puerto (Madrid, 1964), es un valor consolidado entre los autores españoles actuales. Alumno de Francisco Guerrero y Luis de Pablo, nace, como compositor, en el Festival de Alicante en 1990. A partir de ahí, ha creado una obra importante en número y calidad en la que destacan un par de sinfonías, dos conciertos para oboe, uno para violín y otro para marimba y obras de cámara que le han valido el Premio Gaudeamos (Amsterdam, en 1993), el del Ojo Crítico de RNE en el mismo año y el Nacional de Música en 2005. David del Puerto ejerce la docencia en la Escuela Reina Sofía y en el Conservatorio de Cádiz.
En su obra destacan los expertos el colorido instrumental, personal y llamativo, la claridad en la exposición de las ideas y el dominio de la escritura para la orquesta. El disco que comentamos –y recomendamos– es prueba de lo dicho; contiene cinco obras escritas para pequeña, mediana y gran orquesta, es decir, para un abanico de posibilidades instrumentales.
Se abre con la Sinfonía nº 1 “Boreas”, obra de 2004, encargada por el Festival de Música de Canarias e interpretada por la Orquesta Sinfónica de la Radio de Finlandia, bajo la dirección de Sakari Oramo y grabada en el Auditorio Alfredo Kraus, de Las Palmas, en 2005. Es página en la que destacan los diálogos entre la cuerda y el metal, apoyados en una importante base percusiva, con un intenso Adagio y un poderoso empleo del metal en el Passacaglia y canzona, que cierra la obra.
Fantasía primera, escrita en 1998 y grabada en el Teatro Monumental de Madrid, en 2004 por la Orquesta de RTVE, dirigida por Pablo Heras, es página de densas sonoridades. La Fantasía segunda, compuesta en 2000 y grabada al año siguiente por la JONDE en el Auditorio de Zaragoza, con Josep Caballé en el podio, resulta más sosegada que la anterior, aunque su violento arranque puede dar otra impresión.
Mito, de 1999, está interpretada en este disco también por la JONDE, en el mismo año de su creación, aunque en el Auditorio Nacional de Música, de Madrid, con dirección de Pablo González. Es obra de cámara que “no sólo marca una bisagra cronológica, sino también un eje estético” en la producción de del Puerto, según palabras de Javier Arias, autor de las notas explicativas del disco. El disco se cierra con Adagio, de 1997, grabada en el Auditorio de Galicia, de Santiago de Compostela, en 2005, en interpretación de Pedro Halffter al frente de la Orquesta Real Pilharmonía de Galicia.
No es fácil comentar la interpretación de una obra que se escucha por primera vez, sencillamente porque nos faltan elementos de comparación y contraste. No obstante, cuando estas obras se escuchan con interés y sin presupuestos, solemos advertir si el intérprete se ha interesado por la obra o, simplemente, la ejecuta de una manera rutinaria, para salir del compromiso. No parece que sea éste el caso de las cuatro orquestas, con cinco directores, de este disco. La finesa aborda la Sinfonía con intensidad, destacando los muchos y variados planos sonoros que contiene la obra; Pablo Heras, al frente de nuestra radiotelevisión, expone con claridad las tensiones de la Fantasía primera, Pedro Halffter, con una de nuestras orquestas más jóvenes (dio su primer concierto en 1996), muestra su conocimiento de la música actual y destaca el color de Adagio, y, especialmente, el diálogo entre el piano y dos percusionistas. Por último, la intervención de la JONDE es destacable por lo que significa de compromiso con la música actual, porque demuestra que los jóvenes músicos saben enfrentarse a complejas partituras de los jóvenes compositores, y porque habiendo sido David del Puerto, compositor residente de la orquesta en 1999, su obra está pensada para esta formación.

