Crítica de discos

Gitano. Romanzas de zarzuela

(Por José Prieto Marugán)

Autor–Obra: Gitano. Romanzas de zarzuela. (Obras de Sorozábal, Vives, Serrano, Luna. Moreno Torroba, Soutullo y Vert, Guerrero, Pérez Soriano y Cano). Intérpretes: Rolando Villazón, tenor. Orquesta de la Comunidad de Madrid. Director: Plácido Domingo. Sello–Refer: VIRGIN CLASSICS. 365481 28 . CD. Durac. 57’06”. (Incluye un DVD de 48’). Grabación: Teatro Albéniz, Madrid (julio 2006).
Gitano. Romanzas de zarzuela

Lo primero que sorprende en esta grabación es el título: “Gitano”. Seguramente se relaciona con el último de los cortes (“Un gitano sin su honor”) que es un fragmento de la ópera Lunade José Maria Cano, autor y obra especialmente promocionada por Plácido Domingo.

Además de este detalle, sorprende también que la palabra zarzuela no aparezca en la portada del disco, aunque sí en la contraportada.  Ya en el interior encontramos unas notas, breves aunque muy correctas, firmadas por Christopher Webber (responsable del excelente portal de zarzuela http://www.zarzuela.net) en inglés, francés, alemán y español.  También llama la atención el hecho de que en el DVD que se acompaña como “bonus” (regalo, podríamos decir en castellano), Plácido Domingo, madrileño, y Rolando Villazón, mexicano, se expresen en inglés (eso sí, hay subtítulos en nuestro idioma). ¿A  qué se debe este relegar nuestra lengua al último lugar? Sencillamente a que el CD es una producción inglesa.

Al margen de estos detalles, a los que podemos añadir que el disco se grabó en el Teatro Albéniz, en el centro de Madrid, en “cinco madrugadas”, como reconoce el propio Villazón, se trata de un disco excelente, que gusta a todos los aficionados, que se vende “como churros”, por usar una expresión castiza y que reúne catorce de las mejores romanzas de zarzuela. Es verdad que se trata de un repertorio muy conocido, muy grabado y muy escuchado en recitales y conciertos; pero también es verdad que estas páginas, en la voz de Rolando Villazón, son un ejemplo de la potencialidad del género cuando se ofrece con los medios necesarios: un cantante de primera fila, una orquesta de similar nivel y un director que conoce, como pocos el género. La labor de Plácido Domingo al frente de la Orquesta de la Comunidad de Madrid es  destacable aunque nos parece que lleva la orquesta en un cierto segundo plano, seguramente para que la voz sea  la protagonista. Es lógico, teniendo en cuenta que Plácido ha cantado todo este repertorio en numerosas ocasiones, y es probable que en más de una ocasión haya sufrido el agobio de una orquesta con excesivo protagonismo sonoro. Hay directores que en las romanzas, olvidan que la orquesta  “acompañan”, no es el caso de Plácido; el madrileño sabe muy bien lo que debe hacer.

La voz de Rolando recuerda muchísimo a la del propio Plácido, pero no es más que una curiosa coincidencia; quizá no lo sea tanto el estilo; uno sospecha el consejo profesional y experto de Plácido. De todos modos el trabajo de Villazón es formidable; la afinación exacta, precisa y sostenida, incluso en los delicados pianísimos  de “No puede ser” de La tabernera del puerto, o “Paxarín, tú que vuelas”, de La pícara molinera; la potencia de los agudos grandiosos en “Por el humo se sabe donde está el fuego”, de Doña Francisquita, o en “Mi aldea”, de Los gavilanes. Destaca la intensidad encantadora con que interpreta “Bella enamorada”, de El último romántico; la tensión dramática y los cambios de color en “Ya mis horas felices”, de La del soto del Parral; el dramatismo, quizá un punto lento del “Relato de Rafael”, de La Dolorosa. En todas estas romanzas y en el resto, la dicción del tenor mexicano es impecable y ejemplar, se entiende sin dificultad todo lo que canta, no hace falta recurrir a los texto de los cantables.

Los puristas del género encontrarán que Villazón se toma alguna pequeña licencia con respecto a conocidas interpretaciones de otros colegas; en ningún caso afean el resultado, sorprenden porque el repertorio grabado es conocido al detalle. En resumen un gran disco que podía haber sido ampliado con un par de romanzas más, repertorio no falta y tiempo en el disco tampoco.

Escribir a José Prieto Marugán