Últimos de mes
Un verano más
(Por Luis Díaz García)
Durante todo el verano estuve pendiente, no solo de las novedades discográficas en general, también económicas y mas concretamente con Brilliant y Membran, por aquello de que me gusta traerlas a esta sección todos los meses. Pero hay algo de lo que últimamente no me puedo resistir, es echarle un ojo a otros formatos que se consideran obsoletos por parte de la afición, tales como el disco de vinilo. Me resulta muy agradable ver las grandes portadas y disfruto cuando el vinilo que tengo delante de mí presenta un estado inmaculado, y no digamos nada si este todavía está precintado. Como recordé aquí hace unos meses, todavía hay mucha música que se conserva en Lp o single, también en cassette, que no ha sido traspasada a compacto; tal es el caso de una colección de librería, editada allá por el año 1982 y que se llamó Grandes Genios de la Música y de la que hablaré largo y tendido en próximas fechas.
Volví a la Semana Negra gijonesa, celebrada el pasado julio, para visitar los stands de libros y discos usados. En uno de ellos, una vez mas, restos de colecciones que aparecieron en su día en kioscos, algún Vhs de ópera y sobre todo volúmenes sueltos de diferentes series, por lo que esta vez reparé en varios volúmenes de una colección que se llamó Concierto de Cámara y que ofrecía material de Philips-Decca, hoy unidas, y Deutche Grammophon, que se ofrecían al bonito precio de 1 euro el ejemplar. Absolutamente todo lo que había era mas que interesante, e incluso me atrevería a decir que había discos que se consideran referencias albsolutas, los tres ciclos liederisticos de Schubert, sin ir mas lejos. Pero entre lo que allí se ofertaba, ya tenía demasiadas cosas por lo que me hice con un par de títulos que nunca se me habían puesto a tiro. Las Sonatas para Viola de Brahms en interpretación de Pinchas Zukerman y Daniel Barenboim, que en realidad son versiones de las de clarinete. También había otro cd que recogía tres suites para violonchelo de Bach, concretamente las números 2, 3 y 5, en la versión de Maurice Gendrón, uno de los grandes, cuyas interpretaciones se encuentran de un tiempo a esta parte un poco olvidadas.
Por otro de los puestos se encontraban libros de la desaparecida Ediciones Jucar, entre ellos todavía quedaban muchos ejemplares de la Enciclopedia del Jazz que os presente en esta misma sección hace un año, y un bonito libro dedicado al tango con autoría de Javier Barreiro. El colofón a la jornada fue, tras un rastreo entre montones de discos hechos polvo y libros que estaban en condiciones deplorables, el descubrimiento de una caja con dos vinilos editada en 1969 de la ópera Marina de Arrieta. Sin que me viera el encargado del chiringuito, comprobé con asombro que se trataba de la versión grabada en 1929 para el sello Columbia con Lázaro, Capsir y Mardones, y que los vinilos estaban prácticamente sin usar. Mayor asombro llevé cuando el jefe de todo aquello me pidió cuatro euros por el bonito estuche y que yo le pagué religiosamente. Una vez probados en mi casa observé como esta edición conservaba mejor sonido que la edición que poseo en compacto y que se debe a Aria Recording.
Para finalizar me gustaría recomendar la edición Grieg que comercializó Brilliant (distribución de Cat Music) en veintiún compactos. Las obras orquestales vienen de la mano de formaciones excepcionales, tales como la Royal Philarmonic con dirección de Yondani Butt y Mark Emler; la Filarmónica de Islandia, Academy of St. Martin u Orquesta Sinfónica de la Radio de Berlin. Esta última con dirección de Chailly en el Concierto para Piano, en el que actua de solista Jorge Bolet. La música de cámara cuenta con el efectivo Raphael Quartet, además de Robert Cohen y Roger Vignoles; mientras que para la parte pianística contamos con, el cada vez mas aplaudido Haakon Autsbo. Especialmente interesante resultan los lieder que ocupan siete discos y que tienen como denominador común al pianista Rudolf Jansen acompañando a una serie de voces no muy conocidas pero de excelentes resultados globales.

