Crítica de discos

Old Vienna

(por Joaquim Zueras Navarro)

Old Viena. Obras de L. Godowsky, L. Weiner, M. Moszkowsky, H. Wolf, A. Corelli, W.A. Mozart, F. Schubert, N. Paganini, N. Medtner y C. Scott. Inna Kogan, violín / Tobias Bigger, piano. EMEC. E-071
Old Vienna

El CD toma el título de su primera pieza “Old Vienna”, que sugiere una época relajada y placentera, con cafés en donde no era infrecuente que un violinista y un pianista regalaran los oídos de los clientes con transcripciones de una música complaciente, que busca agradar sin excesivas elocubraciones. Éste es el carácter del disco que, además, nos muestra algunos compositores poco conocidos.

Leopold Godowsky (1870-1938) nació en Vilnius y fue un caso excepcional de niño prodigio y autodidacta al piano. A los nueve años dio su primer concierto público y a los catorce viajó a Estados Unidos, debutando en Boston. En 1886 regresó a Europa, se relacionó con Saint-Saëns, Gounot y Massenet y dándose a conocer en los aristocráticos salones de París y Londres. No obstante, como si intuyera que su futuro estaba en Estados Unidos, en 1890 debuta en el Carnegie Hall y allí permanecerá el resto de su vida componiendo, interpretando y dando clases en distintas instituciones. La melancólica Old Vienna pertenece a una serie de treinta piezas titulada Triakontameron y es una de las composiciones más populares de Godowsky. Del mismo autor es el Waltz Poem nº2, de un lirismo ligeramente interrogativo, dedicado al gran violinista Paul Kochanski.

Leö Veiner (1885-1938) nació en Budapest y está considerado uno de los grandes músicos húngaros del siglo XX. Lakodalmas op. 21b es una danza nupcial impregnada de influencias folclóricas.

Más conocido es el compositor austriaco Hugo Wolf (1860-1903). Hijo de un violinista aficionado, estudió este instrumento en Viena hasta que fue expulsado del conservatorio en 1887 por indisciplina. Luego perfeccionó su educación de forma autodidacta y para sustentarse dio lecciones de piano y ejerció como crítico musical en el Wiener Salonblatt, tomando partido por el wagnierismo. A partir de 1888 se dedicó exclusivamente a la composición y, además de su producción instrumental, coral y operística, legó más de 250 lieder. En 1898, al borde de la locura, fue confinado en un asilo. Entre sus obras destacan Die Spinnerin, Zur Ruh, zur Ruh, Eichendorff-Lieder, Morike-Lieder, Goethe Lieder, Spanisches Liederbuch e Italienisches Liederbuch; la obra instrumental Penthesilea y la ópera inacabada Manuel Venegas (empezada en 1897). Seclusion es una alegre y rítmica pieza para voz y piano en forma de vals, que aquí se presenta en versión violinística.

Arcangelo Corelli (1653-1713) nació en Bolonia y pronto adquirió la reputación de formidable virtuoso del violín. Parece ser que probó suerte como músico en París, pero chocó con el influyente Lully, celoso de su envidiable destreza. Otros dicen que fue su costumbre de gesticular de manera extravagante mientras tocaba lo que causó rechazo en la corte francesa. Su obra camerística alcanza las cotas más altas del barroco italiano. Aunque menos complejos que los de Vivaldi, sus concerti grossi presentan por encima de todo cualidades de elegante estructura armónica y emotiva melodía, como su Sonata op. 5 nº5.

En este disco hay dos transcripciones de Fritz Kreisier: El ligero Rondó de la Serenata Haffner k 250 de Mozart (1756-1791) y el Capricho para violín solo op.1 nº 2º de Paganini (1782-1840) que, escuchado ahora con el sostén del piano, adquiere una dimensión de singular brillantez.

Konstantin Mostras fue a partir de 1922 profesor del Conservatorio de Moscú y entre sus alumnos se encuentran los padres de la moderna escuela rusa del violín. Autor de notables trabajos teóricos sobre el instrumento, transcribió numerosas obras,  como la ya citada Seclusion y la Marche caractéristique op.121 nº1, original para dúo de pianos de Franz Schubert (1797-1828). Es una pieza basada en un motivo insistente en forma de tocata, al que se le opone un tema poético como atractivo contraste.

Graduado en el Conservatorio de Moscú a la edad de veinte años, Nicolai Medtner (1879-1951) abandonó Rusia en 1924, invitado por su amigo Rachmaninov para ofrecer una gira de conciertos en Norteamérica. No se adaptó a la vida de concertista, por lo que se dedicó a la composición y a la enseñanza. En 1936 se estableció en Inglaterra donde desarrolló su vida creativa y tuvo la oportunidad de grabar algunas de sus propias obras. La Sonata for violin and piano op21 nº 1 está formada por una canzona algo nostálgica, en una atmósfera de lamento persistente, una danza de curiosa riqueza tímbrica y un “ditirambo” que evoca las campanas de la iglesia sobre las que se tejen frases en un lenguaje muy del siglo XX.

Cyril Meir Scott (1879-1970) además de poeta y filósofo interesado en las ciencias ocultas y en la nutrición, fue un compositor inglés que escribió casi cuatrocientas obras, incluyendo cuatro sinfonías, tres óperas, dos conciertos para piano, cuatro oratorios, cuatro conciertos (para violín, violoncelo, oboe y clavicordio) y varias oberturas, así como poemas sinfónicos, música de cámara, canciones y obras breves para piano. Scott fue definido como Padre de la música británica moderna, siendo admirado por Debussy, quien lo describió como uno de los artistas más especiales de su generación. Cherry Ripe es una delicada y exquisita miniatura que nos muestra el estilo neoromántico con pinceladas impresionistas de este compositor

Inna Kogan al violín, como Tobbias Bigger al piano, con su interpretación clara, cálida y por momentos aterciopelada, contribuyen a  que este CD sea tan agradable como interesante.

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