Artículos
(Por Enid Negrete)
A veces olvidamos que la ópera, como cualquier otra arte, es un vehículo para acercarnos a nosotros mismos. Nos olvidamos de que su glamour y su ostentación no es lo que al define, sino una consecuencia de su desarrollo en el devenir social e histórico. La mayor parte de la gente cree que necesita pertenecer a un grupo especial para poder disfrutar de la ópera, tener conocimientos o una preparación específica. Pero si lo analizamos con calma, nos daremos cuenta de que pocas manifestaciones escénicas son tan ilógicas como la ópera. Desde el siglo XVIII se consideraba un entretenimiento exótico e irracional, y claro que lo es hasta nuestros días.
de los lenguajes artísticos
(Por Isaac Diego García)
Convencionalmente se emplea el término grafismo para referirse a los profundos cambios sufridos en el sistema de notación musical desde finales de la década de los cincuenta en el ámbito de la vanguardia musical occidental. Algunos estudiosos del tema han insistido en que la creación desmesurada de nuevos signos se debió principalmente a la aparición de nuevas realidades sonoras, que necesitaron inéditas formas de representación gráfica. Que cada compositor optara por crear sus propias grafías al margen de cualquier tipo de consenso con el resto de músicos, fue otro factor que ayudó a crear inicialmente una falta de sistematización, que con el tiempo se ha ido suavizando gracias a la labor de algunos teóricos.
La ópera de Pekín
(Por Juan Franco Crespo)
La ópera de Pekín [Beijing en la actual grafía china] está considerada tesoro nacional; tiene una historia de dos siglos, aunque sus raíces son más antiguas, arrancan con la dinastía Han-Reinado Qin (206 a.C. – 8 d.C.), que documenta la existencia de máscaras que convierten las representaciones operísticas chinas en un espectáculo único, siempre ocupó un lugar central en la corte imperial. A partir del X las máscaras fueron siendo reemplazadas por sofisticados maquillajes..
(Por José Prieto Marugán)
En entregas anteriores nos hemos ocupado del comportamiento aconsejable en el teatro o el auditorio y del aplauso como muestra de agradecimiento ante la interpretación que nos emociona. Pero, ¿qué hacer cuando lo escuchado o visto no nos gusta? Las opciones son varias, curiosamente mucho más numerosas que las de agradecimiento. A vuela pluma podemos citar: pitos, pateos, broncas, silbidos, insultos, e, incluso, lanzamiento de objetos diversos.
Nuestra Zarzuela
La rosa del azafrán(Por José Prieto Marugán)
La rosa del azafrán, tercera de las zarzuelas escritas por Federico Romero, Guillermo Fernández-Shaw y Jacinto Guerrero, está inspirada en El perro del hortelano, de Lope de Vega, y se ambienta en el pueblo de La Solana (Ciudad Real), aunque el libreto hable de un impreciso “lugar de la Mancha”. Federico Romero, nacido en Oviedo, en 1886, se consideraba solanero porque en ese pueblo pasó parte de su infancia y adolescencia; convertido en escritor teatral tuvo la idea de ambientar allí una zarzuela y se le ocurrió trasplantar los personajes y el argumento de El perro del hortelano, al entorno y ambiente del pueblo ciudadrealeño..
corazón italiano y pulso español
(Por Paula Coronas Valle)
Domenico Scarlatti (Nápoles, 1685-1757), representa una de las cimas de la literatura musical para tecla de todos los tiempos. Considerado excelente intérprete (clavecinista) de su época, experto conocedor de la técnica instrumental y fecundo compositor de un valioso patrimonio de producción clavecinística (casi 600 sonatas para tecla), el músico napolitano es recordado especialmente en esta efeméride que conmemora el 250 aniversario de su muerte.Les proponemos en estas líneas recorrer brevemente la trayectoria vital y artística de este creador decisivo en la evolución del propio lenguaje musical. 
OpusMusica Educación
Libros y educación(Por Hertha Gallego de Torres)
Hace poco he recibido la tentadora invitación para un curso llamado “Música
y lectura”, que, dirigido por Elvira Ontañón, iba a ser impartido
en La Fundación Francisco Giner de los Ríos (Institución
Libre de Enseñanza) estos días de octubre. Cuestiones de horarios y de fechas
me han impedido asistir, bien a mi pesar, pero la idea era en verdad atrayente:
conjugar la enseñanza de la música desde la lectura, contar las bondades
de la práctica musical para el desarrollo y disfrute del amor a los libros,
dar diferentes visiones sobre la vinculación de lo escrito y lo sonoro…con
las aportaciones de escritores como Andrés Ibáñez, críticos (Luis Suñén),
profesores de música (Leticia Sánchez), etc..

