Ópera en Sabadell

"Un ballo in maschera" inaugura temporada

(Por Ovidi Cobacho Closa)

Un ballo in maschera; Ópera en tres actos con música de Giuseppe Verdi sobre libreto de Antonio Somma. Josep Fadó (Ricardo), Ismael Pons (Renato), Maribel Ortega (Amelia), Tatiana Menchikova (Ulrica), Tina Gorina (Oscar), Peter Buchkov (Samuel), Marc Pujol (Tom), Jordi Sànchez (Silvano); Cor Amics de l’Òpera de Sabadell i Orquestra Simfònica del Vallès. Dirección musical: José Collado. Dirección escénica: Carles Ortiz. Producción: Associació d’Amics de l’Òpera de Sabadell. Teatre La Faràndula, Sabadell, 3 – X- 2007.
Un ballo in maschera

Después de las conmemoraciones del primer cuarto de siglo de vida, la asociación Amics de l’Òpera de Sabadell emprendió su vigésimo sexta temporada con el verdiano Un ballo in maschera, título que aún mantiene viva la memoria del escándalo que despertó entre el público catalán la polémica puesta en escena de Calixto Bieito en el coliseo de Las Rambles, hace ya poco más de siete años. No hubo en esta ocasión ánimo ninguno de provocación, ciñéndose la versión escénica, firmada por Carles Ortiz, a las indicaciones originales del libreto. Con una escenografía ( Jordi Gallobart) que hizo nuevamente virtud de la escasez de medios y una siempre impecable iluminación de Nani Valls, se ofreció una lectura descriptiva del drama verdiano, algo estática en el movimiento escénico aunque siempre servicial con la riqueza de sus números musicales.

A la soprano jerezana Maribel Ortega  le corresponde con justicia el mérito principal entre las interpretaciones de la noche, su Amelia supo exprimir los acentos más dramáticos de este personaje con un envidiable instrumento vocal que fue ganando en riqueza de matices a medida que avanzaba la representación. No quedó atrás en su cometido el impecable Renato de Ismael Pons, que se reencontraba con el público sabadellense dando muestras, nuevamente, de su solidez  y exquisita línea canora. Josep Fadó afrontó el lucido y exigente rol de Riccardo con decisión y empeño, aunque acusado de cierto vibrato en los ascensos al agudo y una afinación algo imprecisa en la escena del dúo del segundo acto. La Ulrica de Tatiana Menchikova imprimió toda la intensidad vocal a este breve pero comprometido personaje y Tina Gorina fue un Oscar de lujo que aunó gracia escénica y un canto refinado y brillantísimo. Peter Buchkov y Marc Pujol cumplieron con solvencia y eficacia como Samuel y Tom, respectivamente; así como también el prometedor  Jordi Sànchez en el anecdótico papel de Silvano.

El coro cumplió con corrección pero volvió a evidenciar la necesidad de reforzar algunas de sus secciones y la orquestra del Vallès secundó la labor de las voces con eficacia aunque sin especial brillo. El veterano José Collado condujo todos los efectivos con seguridad y equilibrio, a pesar de que los tempos y las dinámicas no acabaran de sacar todo el partido de la partitura verdiana.

Escribir a Ovidi Cobacho Closa