Crítica de discos
Música vocal en Harmonia Mundi
(Por Adolfo del Brezo)
-Berlioz: Nuits d'été. Ravel: Shéhérazade; Cinq Mélodies populaires grecques. Bernarda Fink (mezzosoprano). Deutsches Symphonie-Orchester Berlin. Kent Nagano (director). Harmonia Mundi, HMC 901932.
-Frank Martin: Le vin herbé. Sandrine Piau (soprano), Steve Davislim (tenor), Jutta Böhnert (soprano), Rias Kammerchor, Scharoun-Ensemble, Daniel Reuss (director). Harmonia Mundi, HCM 901935-36 (doble Cd).
-Brahms: Liebeslieder-Walzer op. 52 y 65; Drei Lieder op. 64. Marlis Petersen (soprano), Stella Doufeix (contralto), Werner Güra (tenor), Konrad Jarot (bajo-barítono). Christoph Berner y Camillo Radicke (piano a cuatro manos). Harmonia Mundi, HMC 901945.
El sello Harmonia Mundi, dentro de su catálogo de un nivel de calidad en líneas generales muy alto, destaca especialmente por el cuidado puesto en la música vocal. Al género vocal francés y alemán pertenecen las tres propuestas que se comentan a continuación, que incluyen obras de los franceses Berlioz y Ravel, del suizo Frank Martin y del alemán Johannes Brahms.
Bernarda Fink canta música francesa
Bernarda Fink posee una voz de mezzosoprano lírica al estilo de las de Anne Sofie von Otter, Magdalena Kozena o Susan Graham, y al igual que ellas canta con un gusto exquisito. En el mercado discográfico existían ya excelentes versiones del ciclo de canciones Nuits d'été de Hector Berlioz y Shéhérazade de Maurice Ravel, como las históricas de Régin Crespin en Decca o las más recientes de Anne Sofie von Otter en Deutsche Grammophon, pero las de Bernarda Fink reúnen cualidades más que suficientes para situarse junto a las anteriores. Su canto —del que está ausente cualquier atisbo de cursilería y artificio— aúna la elegancia y la sencillez con la autenticidad de expresión, y su voz aterciopelada es perfectamente homogénea en toda su extensión. La orquesta alemana y el director norteamericano proporcionan a la mezzosoprano argentina un soporte orquestal de gran riqueza de colores, ideal para la música francesa, en un buen ejemplo de los efectos positivos de la globalización en la interpretación musical. Para completar este atractivo programa dedicado a la canción francesa, se incluye la versión orquestal de las Cinq Mélodies populaires grecques de Maurice Ravel, interpretadas con la misma excelencia que el resto de obras de este precioso Cd que incluye todos los textos cantados, pero sin su traducción al castellano.
Le vin herbé de Frank Martin
Frank Martin (1890-1974) forma junto con Arthur Honegger y Othmar Schoeck, la tríada de compositores suizos más influyentes del pasado siglo. Atendió muy diferentes géneros musicales y produjo interesantes obras vocales, como los muy interpretados Sechs Monolige aus 'Jedermann', en alemán, o Le vin herbé, obra vocal de difícil clasificación basada en tres capítulos de la Novela de Tristán e Isolda de Joseph Bédier. Frank Martin se atreve con el mito anteriormente llevado a su máxima expresión musical por Wagner, distanciándose expresamente del lenguaje del alemán a través de una obra plenamente personal que contiene reminiscencias de los coros de las tragedias griegas al incluir el rol del narrador interpretado por varias voces. Entre los solistas de esta grabación destaca especialmente la labor muy musical y vocalmente irreprochable de la soprano Sandrine Piau como Iseut, que comparte reparto con el tenor Steve Davislim como Tristan, la soprano Jutta Böhnert como Branghien y el bajo Jonathan E. de la Paz Zaens como Le roi Marc, todos ellos solventes en su prestación. El RIAS Kammerchor y el Scharoun Ensemble, bajo la dirección de Daniel Reuss completan el elenco de esta infrecuente obra, que nos llega en una interpretación muy cuidada en este doble Cd muy recomendable para melómanos curiosos. El comprador castellanohablante tendrá sin embargo que conformarse con la inclusión del texto original francés y su traducción al inglés y al alemán, siendo una vez más marginado por el sello Harmonia Mundi en una edición en la que la comprensión del texto cantado resulta crucial para la audición de esta obra.
Liebeslieder-Walzer de Brahms
El cuarteto vocal formado por Marlis Petersen (soprano), Stella Doufeix (contralto), Werner Güra (tenor), Konrad Jarot (bajo-barítono), con la colaboración de Christoph Berner y Camillo Radicke (piano a cuatro manos) nos traen la que muy posiblemente sea la mejor versión discográfica en el mercado de las dos series de Liebeslieder-Walzer de Brahms, superando sin duda la de Edith Mathis, Brigitte Fassbaender, Peter Schreier y Dietrich Fischer.Dieskau para Deutsche Grammophon e incluso la grabada en vivo por Barbara Bonney, Anne Sofie von Otter, Kurt Streit y Olaf Bär en EMI, con peor sonido que la que aquí se comenta, que cuenta con una toma de sonido magnífica que permite apreciar con claridad cristalina el complejo entramado polifónico brahmsiano integrado por las cuatro voces y el piano a cuatro manos del acompañamiento. Resulta una auténtica delicia escuchar estos valses de amor de Brahms interpretados con la libertad, el rubato y la fantasía de esta versión que sin embargo respeta en todo momento la partitura con extraordinario rigor. Nos encontramos ante una auténtica lección del sentido de la música de cámara, con diferenciación de dinámicas dentro del carácter intimista del Lied, con el logro de la máxima expresividad sin forzar nunca el volumen. El dúo pianístico formado por Christoph Berner y Camillo Radicke, ejecuta el acompañamiento con nitidez y claridad, y con una utilización muy parca del pedal, integrándose a la perfección con las cuatro voces. El Cd incluye los tres cuartetos vocales que forman el número de opus 64, entre los que destaca el titulado An die Heimat, de gran belleza. Una vez más un acierto de Harmonia Mundi, sello que nuevamente olvida al público de habla hispana al incluir los textos cantados en alemán y su traducción sólo al francés y al inglés, lo cual tratándose de música vocal resulta doblemente grave, ¿acaso no se compran discos en España y en los países latinoamericanos?

