El Teatro Principal de Alicante

Acontecimientos musicales notables en los teatros de Alicante durante el siglo XIX

(Por Ana María Flori López)

La puesta en marcha del Teatro Principal de Alicante, en septiembre de 1847, supuso un cambio significativo para la vida musical y cultural de la ciudad, ya que hasta entonces, las únicas posibilidades de escuchar música de calidad se encontraban en las actuaciones de la Capilla de Música de la Colegial de San Nicolás, algunas representaciones realizadas en el Teatro Viejo y en las actividades de las sociedades existentes en la ciudad, donde la mayoría de los intérpretes eran aficionados.

El gusto de la época era la ópera italiana y la zarzuela, pero también hubo conciertos, homenajes, bailes, funciones a beneficio de actores o personajes importantes, para diversos establecimientos benéficos, para colectas de damnificados, conmemoraciones de visitas de personalidades políticas y otras. Los empresarios que pasaron por el Teatro se preocuparon en todo momento de que Alicante contara con las principales compañías que circulaban con éxito por otras provincias.

El Teatro Principal de Alicante

El Teatro Principal de Alicante en la actualidad

Desde 1847 a 1868 el Teatro Principal realizó un total de 1.065 actos, de los cuales 17 pertenecieron a conciertos, 397 a ópera (362 de ópera italiana), 649 a zarzuela, 1 drama sacro-lírico y un baile fantástico dramático. El músico y maestro de la Capilla de San Nicolás, Francisco Villar, estuvo muy vinculado al teatro desde sus inicios, ya que dirigió la orquesta del mismo, que estaba compuesta por unos 30 músicos, algunos pertenecientes a la Capilla de Música y otros aficionados y desde 1853 fue empresario durante más de 30 años, logrando los espectáculos más notables.

El primer concierto se celebró en noviembre de 1847 con la presentación de Madame Lacombe y el violoncelista César Casella; la cantante interpretó arias de Semiramis y El Barbero de Sevilla y el violoncelista tocó dos obras de carácter virtuosista compuestas por él: Escena fantástica y El Vesubio. De enero a marzo de 1848 se representaron las primeras óperas: Atila, Hernani, Il Nabuco, La vuelta de Columela y Lucia, con Gamarra, Soriano, Aparicio, Sáez y Aguilón. Las primeras zarzuelas fueron dadas a conocer por la compañía de Pedro Delgado en diciembre de 1851: Jugar con fuego, El Duende, Tramoya y Las señas del archiduque, con Domínguez, Pellizari, Grabalos y Cortés.

Un acontecimiento importante tuvo lugar en el teatro la noche del 26 de mayo de 1858 con motivo de la visita de la reina Isabel II a la ciudad, celebrándose una función extraordinaria con la zarzuela Percances teatrales, contando con la dirección de orquesta a cargo de Francisco Villar y la de coros por el profesor alicantino Ignacio Todó.

El músico Luis Marín (Alicante, 1820-1878) recibió un homenaje en julio de 1868. Marín era un buen intérprete de requinto y flauta que participaba a menudo en actividades musicales de la ciudad; sus actuaciones más destacadas habían tenido lugar con la Capilla de Música interpretando los Misereres de la Semana Santa, además de ser autor de numerosas composiciones estrenadas en diferentes actos. En su homenaje se representó la comedia El levita y Marín interpretó unas variaciones para requinto compuestas por él.

Desde el año 1869 hasta final de siglo el Teatro Principal ofreció 1.975 zarzuelas y 374 óperas, predominando el género italiano.

Entre las obras de autores alicantinos que se estrenaron en el teatro cabe destacar Entre dos fuegos, zarzuela en un acto de Domingo Gisbert,  que tuvo lugar en diciembre de 1872, siendo muy alabada por la prensa local que la calificaba como una obra bien escrita e instrumentada.

Isaac Albéniz ofreció un concierto en el Casino el 12 de abril de 1875, cuando sólo contaba con 15 años de edad. El diario El Constitucional dijo: “hizo gala de su genio superior y precoz tocando ocho piezas magistrales con tal perfección que los inteligentes quedaron verdaderamente admirados…” (13.4.1875). Su actuación tuvo tanto éxito que dos días después fue invitado a tocar en el Teatro Principal alternando diversas piezas con la función dramática dirigida por Tamayo.

Una función extraordinaria tuvo lugar en octubre de 1875 a beneficio del profesor de orquesta Francisco Carratalá, en la que se estrenó la sinfonía Aurora de Francisco Villar. También actuó la banda de música de la Beneficencia, dirigida por José Charques (1823-1902). La atracción de esta función se la llevó el copólogo, instrumento inventado por Ramón Gorgé (1853-1925) que estaba compuesto por 25 copas de vidrio con las que su autor tocaba fragmentos de ópera.

El célebre tenor Enrich Tamberlick llegó a Alicante en abril de 1878 para cantar Poliuto, Il Trovatore y La Africana. El Teatro Principal registró uno de los mayores llenos de su historia; acudió toda la prensa local, autoridades y personas de la alta sociedad alicantina ante tan insigne acontecimiento. Sus actuaciones fueron calificadas por los medios de comunicación como gran espectáculo musical, demostrando el cantante una precisión y claridad fuera de lo normal en todos los registros. Tamberlick volvió a Alicante en 1881 con la compañía de Aristide Fiorini, interpretando Poliuto,  Il Trovatore y Un Ballo in Maschera.

La ópera Aida  se estrenó en Alicante el 15 de marzo de 1882, siendo sus intérpretes Kottas, Casali, Ugolini, Villani, Labán, Bambarri y Puig, resultando impresionante el lujo escénico, calificado así por el periódico El Constitucional: “su ejecución formará época en la historia de nuestro Teatro Principal” (17.3.1882). La orquesta y la dirección escénica corrió a cargo del italiano Bavagnoli.

El año 1887 contó con  la presencia de dos de las más importantes figuras de la música: Julián Gayarre y Pablo Sarasate. Gayarre interpretó Lucia y La Favorita. Sarasate actuó con un sexteto dirigido por J. Arche, luciéndose con una Rapsodia Húngara de Liszt, el Concierto de Mendelssohn y un Nocturno de Chopin arreglado para violín.

Gran admiración causó la compañía infantil, dirigida por Juan Bosch, que ofreció un total de 22 funciones de zarzuela entre septiembre de 1891 y enero del siguiente año. Esta compañía estaba compuesta por niños, cuyas edades estaban comprendidas entre 3 y 11 años, contando en su repertorio con las siguientes obras: La Gran Vía, Los sobrinos del Capitán Grant, Cádiz, La Diva, Certamen Nacional, Colegio de Señoritas y otras. Hacían un total de veinte niños, doce bailarinas y seis coristas.  

Ruperto Chapí dirigió El milagro de la Virgen, La Tempestad y Los Mostenses en febrero de 1894. El siglo terminó con la representación de La Tempestad el 31 de diciembre de 1899 por la compañía de Wenceslao Bueno.

Al mismo tiempo que el Teatro Principal, existían en la ciudad otros teatros que realizaban distintas actividades, aunque eran más modestos, pues no podían ofrecer al público espectáculos grandiosos por falta de medios, pero gozaron de mucha aceptación. Todos permanecieron poco tiempo en activo.

El Teatro de Verano, cuya existencia fue bastante corta, realizaba sus funciones musicales (principalmente, zarzuelas) en la época veraniega con precios más económicos que el Principal. La orquesta y los coros estaban dirigidos por el profesor Domingo Gisbert y la plantilla la componían varios músicos alicantinos. Fue disuelto en 1872.

El Teatro Español (1876-1887) acogió varias compañías de zarzuela. Entre los intérpretes que pasaron por este recinto destacó la figura de Tárrega, que presentó un recital con fragmentos de Marina, una Marcha fúnebre de Thalberg, seguidillas sevillanas y una Fantasía  de él mismo sobre motivos de la Jota.

El Teatro-Circo (1881-1891) se instaló en la plaza de toros para espectáculos circenses, acróbatas, ecuestres y otros, pero también representaban zarzuelas. Contaba con una orquesta formada por algunos músicos de la orquesta del Teatro Principal y con la banda musical La Lira, y a partir de 1886 con la Sociedad Artístico Musical dirigidas por Pablo Gorgé y Francisco Fons. 

Isaac Albéniz ofreció un recital de piano el 19 de agosto de 1882 en el Teatro-Circo. El piano, fabricado en la casa Gómez e hijo, fue traído expresamente desde Valencia. El Eco de la Provincia decía: “Aquellos dedos, más que dedos son corrientes eléctricas que arrancan del teclado inspirados sonidos, que conmueven y fascinan al auditorio…” (22.8.1822).  El programa estaba dividido en tres partes: La primera, dedicada a obras de Chopin, con cuatro polonesas, el impromptu número 1 y dos mazurkas; la segunda, con una sonata, andante y giga de Scarlatti, rigodón de Rameau, toccata de Bach y sonata de Durante; la última parte, de carácter virtuoso, constaba del Allegro de Concierto de Weber, Fantasía sobre temas de Rigoletto y Murmullos del bosque, de Liszt, dos pavanas compuestas por él y la Fantasía sobre motivos de la Jota Aragonesa, de Liszt.  

Concierto de Albéniz en el Teatro-Circo

Concierto de Albéniz en el Teatro-Circo (Biblioteca de la Caja de Ahorros del Mediterráneo. Legado familia de Pablo Portes. Carpeta 1)

En este teatro fueron estrenadas la zarzuela en valenciano El tresor de la Sultana (14.9.1890) de Ramón Gorgé y La mejor tierra del mundo (15.9.1890) de los hermanos Pablo y Ramón Gorgé. La prensa alababa la armonía y la instrumentación de esta última, destacando la actuación del coro.

El Teatro Circo-Alicantino o Circo Nuevo se inauguró en 1892 bajo la propiedad de varios músicos alicantinos, entre los que estaban Ernesto Villar y Rafael Marco. El género que más se representó fue la zarzuela, actuando la compañía y orquesta dirigidas por Pablo Gorgé, al que sucedió, a partir de 1894, Francisco Javier Blasco. El teatro desapareció en 1907.   

Hemos visto que la programación musical de los teatros alicantinos, especialmente la del Principal, estaba en consonancia con la que podía ofrecerse en otras ciudades, ya que aquí se pudieron escuchar las obras e intérpretes más importantes del momento. También hay que mencionar los estrenos y la gran calidad de todos los actos musicales realizados, debido al prestigio de muchos músicos alicantinos encargados de la preparación de los mismos. Así, queremos reseñar los siguientes: Vicente Crevea, José Charques, Domingo Gisbert, Pablo y Ramón Gorgé, Luis Marín, Joaquín Pomares, Francisco Senante,  Ernesto y Francisco Villar.

Ana María Flori López es Musicóloga, Profesora del Conservatorio Superior de Música de Alicante y Doctora en Música.

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