Crítica de libros
Diccionario de Música de Jean Jacques Rousseau
(Por Alicia Perris Villamor)
Jean Jacques Rousseau: Diccionario de música. Edición de José Luis de la Fuente Charfolé. Editorial Akal, 2007. ISBN: 978-84-460-2172-8. Nº de páginas: 512.
Publicado en 2007 por la Editorial Akal, esta obra viene a reforzar el interés que los trabajos literarios y los avatares de la biografía del filósofo ginebrino siguen teniendo para el gran público y los especialistas de todo el mundo. Rousseau, que había nacido en Ginebra en 1712, entra de lleno en el ámbito de los grandes pensadores del siglo XVIII, aquellos que hicieron posible el gran giro copernicano en la Historia, con la Revolución Francesa. Escritor más conocido por el “Emilio”, un tratado de pedagogía muy adelantado para su época y por “El contrato social”, que cambió la mirada sobre la política tal y como se la conocía hasta entonces, Rousseau trabajó también como profesor de música y compositor de óperas. Su vida literaria culmina con “Las confesiones del paseante solitario”, una obra melancólica y nostálgica que ya prefigura las primeras incandescencias del Romanticismo. También dedicó buena parte de su tiempo a copiar partituras, todo ello motivado posiblemente por sus necesidades económicas y por ese afán renacentista de entender la realidad como un innumerable repertorio de interrogantes abiertos para siempre en la psiquis humana. La Academia de Dijon le dio en 1750 el primer premio por su ensayo “Discours sur les sciences et les arts”. En 1752 presentó ante la corte su ópera “El adivino de la aldea” y la comedia “Narcisse” en el Teatro Francés. La publicación ahora en español de su “Diccionario” aporta nueva luz sobre su dedicación a la música.
Esta edición del “Diccionario de la música” se abre con un Prólogo I, donde Francisco José León Tello, explica que “los tratados surgen como reflexión pero también y en su mayor parte, por razón pedagógica: paralelo al lenguaje artístico aparece el teórico…tratados y diccionarios son dos formas de sistematización”. Tello añade el interés que la obra de José Luis de la Fuente tiene desde el punto de vista cultural y musicológico.
Un Prólogo II, escrito por Álvaro Zaldívar Gracia, destaca la importancia de los tratados y diccionarios musicales y agradece la labor del musicólogo a cargo de esta edición, que permite “entender no solo la música gala de su centuria… sino en verdad la creación culta occidental de los tres últimos siglos”.
A continuación, se presenta una Introducción bajo el epígrafe “Estatus y pertinencias del Dictionnaire de Musique”, seguido de un “Nota a la traducción” por el profesor a cargo de la presente edición de Akal.
Esta presentación goza de un texto fluido, rico y culto, sin recaer sin embargo en la erudición gratuita apta solo para conocedores y expertos. Rousseau aparece a partir del texto del traductor, como un fino conocedor del hacer musical y su “Diccionario”, como en la Introducción se explica, “va más allá de una intrascendente recopilación de términos, figuras y usos musicales, sintetizados en momentos de holganza”.
José Luis de la Fuente sostiene que hay pocas monografías que hayan enfocado el estudio de esta obra musical rousseauniana y destaca entre los autores que le han dedicado su afán a una tesis doctoral de Thomas Webb Hunt (de 1967), que no acaba de convencer al traductor español, sobre todo en lo que se refiere a la comparación entre los diccionarios de Rousseau y de Sébastien de Brossard.
En España aparece sobre esta obra un primer ensayo del profesor David Medina y son dignos de destacar también un “Dictionnaire de la musique en France aux siècles XVII et XVIII”, dirigido por Marcelle Benoit, así como la monografía de Naito , de 2002, otra tesis doctoral presentada en la universidad de Kansai, en Japón.
El traductor español se ocupa también de comentar de los “Efectos e influencias” que tuvo el Diccionario y de la relevancia de Rousseau en la lexicografía española del siglo XIX.
José Luis de la Fuente Charfolé, profesor titular de música de la Universidad de Castilla la Mancha, comenta que “considerando que la infidelidad al texto es la falta menos disimulable de los traductores, una de las metas fundamentales del proyecto fue conseguir una versión ceñida al compendio original, imprescindible para garantizar la comprensión correcta del contenido técnico”.
La bibliografía, amplia, detallada y distribuida en diferentes apartados, tiene una importancia fundamental en la comprensión de la constelación rousseauniana, aquella que prefigura al romántico impenitente, la que describe al filósofo clarividente sobre la necesidad de un mundo mejor y la que acompaña, paso a paso, la biografía del ginebrino genial y sus procelosas relaciones con el universo de la música.

