Entrevista a Mirna Lacambra

Mirna Lacambra: Presidenta de Amics de l'Òpera de Sabadell

(Por Ovidi Cobacho Closa)

Nacida en Sabadell, en 1933, Mirna Lacambra se formó musicalmente en el Conservatorio del Liceu de Barcelona, donde obtuvo sus estudios superiores de Piano y de Canto. A partir de la temporada de 1957-1958, inicia su carrera profesional como soprano lírica que la llevará a actuar en numerosos escenarios operísticos de Europa, Estados Unidos y América del Sur, así como en el Gran Teatre del Liceu de Barcelona, por aquel entonces el único escenario operístico internacional del Estado español.

Mirna Lacambra

El año 1982, decide fundar una asociación de Amigos de la Ópera en su localidad natal de Sabadell, la Associació Amics de l’Òpera de Sabadell (AAOS), y pocos meses después inaugura la primera temporada operística con una producción de Madama Butterfly. El 1986, abandona su carrera profesional como cantante para dedicarse exclusivamente a la organización y la dirección de las temporadas de ópera de Sabadell. Como Presidenta-Fundadora y auténtica alma máter de la AAOS, ha impulsado la producción de más de noventa montajes operísticos estrenados en Sabadell, de los cuales casi cincuenta son títulos distintos; ha organizado un total de 25 temporadas de ópera; ha promovido la creación del Cor d’Amics de l’Òpera de Sabadell (1982), la Orquestra Sinfònica del Vallès (1987), el Concurs Mirna Lacambra i l’Escola d’Òpera de Sabadell (1996). Desde el 1989, con la colaboración de la Generalitat de Catalunya, las producciones operísticas de la AAOS dan lugar al circuito Òpera a Catalunya, que permite exportar dichas producciones a distintas ciudades y escenarios catalanes. Su infatigable, constante y tenaz iniciativa han convertido Sabadell en uno de los centros operísticos de referencia estatal y un modelo pionero de producción operística y proyección de nuevos valores y jóvenes intérpretes. Este año, la AAOS ha celebrado su primer cuarto de siglo, erigiéndose como uno de los ejemplos más brillantes y fructíferos de iniciativa artística dentro del asociacionismo musical estatal. 

Sr. Lacambra, este año 2007 la ASSOCIACIÓ AMICS DE L’ÒPERA DE SABADELL (AAOS), que usted preside desde su fundación, ha celebrado su vigésimo quinto aniversario. Esta entidad fue una apuesta personal suya para poder impulsar en Sabadell la creación de una temporada operística, en unos tiempos en que la programación de óperas en el estado español era un auténtico desierto más allá del Liceu y las breves temporadas del País Vasco. ¿Qué le hizo pensar en emprender esta iniciativa?

La idea surgió de repente, el 1981, en una tournée que estaba realizando por Europa, cantando Un ballo in maschera. Durante esta gira, un día que estaba esperando en el hotel para ir al teatro, me vino la idea, repentinamente, como si me clavaran una flecha en el celebro, que del mismo modo que muchas ciudades pequeñas y medianas centroeuropeas disponían de su teatro de ópera y sus temporadas, por qué no hacíamos ópera en casa, en Sabadell. A  partir de aquí, nada más llegar a Sabadell, me puse a trabajar en ello, contactando y movilizando a varias personas para crear una asociación de Amigos de la Ópera.

¿Le fue muy difícil implicar y encontrar personas que se sumaran a esta iniciativa?

De entrada hubo algunas personas que manifestaron su escepticismo; si ya existía el Teatro del Liceu en Barcelona, para qué era necesario hacer ópera en Sabadell, me decían. Yo procuré hacerles entender que del mismo modo que había estadios de fútbol en Barcelona y también en Sabadell, también  podía hacerse ópera en Sabadell aunque ya tuvieran en Barcelona. Y de este modo, en buena parte confiando en mi determinación, logramos reunir 400 socios en dos meses.

Y así es como el 10 de febrero de 1982 se hacen los estatutos de la AAOS y, el octubre del mismo año, se representa el primer título operístico en Sabadell.

Efectivamente. El 7 de octubre de 1982 se representó la primera ópera, Madama Butterfly. Y para ello pedimos al Gran Teatre del Liceu que nos prestara los decorados, cosa que hizo desinteresadamente. Y la orquesta fue también la Orquestra de Liceu  porque ya era una orquesta formada, conocían la ópera y, en realidad, era la única orquesta de ópera que en aquel entonces funcionaba.

¿Y el coro?

El coro ya fue el de la AAOS, que también se formó en seguida. Nada más fundada la asociación, ya fui por distintas coros, a gente que ya había cantado en el coro del Liceu, estudiantes de canto, y de este modo se fundó inmediatamente el Cor d’Amics de l’Òpera de Sabadell, que debutó en este primer título. Y así, renovándose e incorporando nuevos efectivos cada temporada, se ha ido manteniendo hasta hoy.

¿Encontraron muchas complicidades y ayudas, en estos primeros años, para desarrollar esta iniciativa?

La principal ayuda vino de los socios, que siempre han sido la columna vertebral de nuestra asociación. Su cuota, que pueden pagar de forma fraccionada mensualmente o  una vez al año, es la que ha servido para pagar las localidades  de la temporada.

El año 1986, usted canta su último título operístico, La vida breve, dentro de la temporada de ópera de Sabadell, y decide dedicarse exclusivamente a la organización de estas temporadas operísticas.

Efectivamente. Antes de esta última ópera, había cantado Tosca, La Bohème y Il Trovatore en las temporadas de Sabadell. Entonces, después de cumplir todos los compromisos que tenía adquiridos, constaté que se hacía muy difícil organizar estas temporadas y llevar una carrera de cantante. Usted sabe que el canto exige una dedicación total y absoluta, y en el momento que no le dedicas todo el tiempo y la entrega absoluta, el canto te abandona. Es como un deportista, en el  momento que descuida su entrenamiento diario no puede dar el resultado que se espera. No era una cuestión de que no pudiera hacerlo, pero yo lo sentía como una traición al canto porque ya no podía estar dedicada a él con total entrega. Y entonces tuve que decidir entre una cosa o la otra, y opté por dedicarme a la organización y la dirección de las temporadas operísticas de Sabadell, y estoy muy contenta de haberlo hecho, puesto que a pesar de que en aquel momento aún podía tener años de carrera por delante, este proyecto operístico de Sabadell ha merecido muchísimo la pena.

Mirna Lacambra como Tosca

Sin duda ha sido un proyecto pionero en el ámbito operístico estatal, puesto que tan solo cinco años después de la primera temporada ya se crea la Orquestra Sinfònica del Vallès. Una formación surgida también en el seno de la AAOS como orquesta estable para sus temporadas de ópera.

Ciertamente. Ya desde las primeras temporadas veía la necesidad de disponer de una orquesta estable, no por que la del Liceu no lo hiciera bien, sino por que ellos cada vez también tenían más compromisos y resultaba más difícil que se adaptasen a nuestras necesidades. Al principio todo el mundo, desde todos los ámbitos musicales y no musicales, locales, autonómicos,  estatales, nos dijo que no la hiciéramos, que sería un fracaso. Me dijeron que no había músicos aquí para hacerla. Pero yo veía que había muchos estudiantes, muchos jóvenes que estudiaban instrumentos en los Conservatorios, y esta gente también iba a necesitar algún sitio donde poder tocar, donde trabajar. Y me decidí a hacer una convocatoria en la que asistieron 170 músicos, de los cuales escogimos 54. La Diputación y la Generalitat nos ayudaron solo el primer año, aunque el Alcalde de Sabadell se negara a hacerlo porqué no creía en el proyecto. Esto nos obligó, el segundo año, a reformular el proyecto y convertir la orquesta en una cooperativa, una fórmula que no existía en las orquestas españolas, pero sí en extranjero. Y de este modo la Sinfònica del Vallès se convirtió en una Sociedad Anónima Laboral.

Y a partir de aquí, poco después, nace el circuito de Òpera a Catalunya que, gracias al convenio con la Generalitat de Catalunya, permite exportar las producciones de Sabadell a otros escenarios catalanes.

Esto sucede en 1989 y permitió crear, por primera vez en Catalunya, y en el conjunto del estado, una programación operística estable en distintos municipios más allá del Teatro del Liceu. Y a día de hoy ya son más de 23 ciudades que han podido acoger las producciones operísticas de Sabadell. Aunque mi idea inicial era que distintas ciudades de Catalunya pudieran producir algunos títulos y después poderlos hacer circular en red por estas ciudades, pero finalmente esto no pudo ser, ya que ninguna otra ciudad se empeñó a hacer unos Amigos de la ópera y a producir títulos operísticos, y de este modo fueron los de Sabadell los que formaran este circuito. Y esto ayudó a empujar y consolidar también la orquesta del Vallès, después de la cual han surgido un gran número de orquestas en el territorio catalán.

Estos últimos años, en el conjunto del territorio español, la ópera ha vivido un auge sin precedentes, con la inauguración de multitud de teatros y temporadas operísticas. Catalunya, y muy especialmente la AAOS, ha estado pionera en esta experiencia. ¿Cómo valora usted este fenómeno con la perspectiva de estos 25 años de ópera en Sabadell?

Recuerdo que en los primeros tiempos de crear la AAOS asistí a un encuentro en Madrid de distintas asociaciones de Amigos de la ópera del Estado, de Madrid, Bilbao, Oviedo, Vigo, A Coruña, Tenerife, Las Palmas, Valencia, Albacete, etc. Y en esta reunión, los de Bilbao me preguntaron cómo hacíamos nuestras producciones, y yo le conté que nosotros en lugar de traer grandes divos, como hacían ellos, habíamos optado por traer buenos profesionales y  juntarlos con intérpretes emergentes, voces prometedoras, que de este modo íbamos incorporando, junto a los ya  profesionales, en nuestras producciones. Esto nos permitía hacer varias semanas de ensayos y cada tres meses estrenar una nueva producción. Esto era una novedad respecto a lo que ellos hacían, que consistía en traer grandes voces y montar una temporada en 15 días. Y hoy podemos ver como ellos, y la mayoría de teatros y ciudades que programan ópera, han optado también por nuestro modelo.

Y este modelo de producción, por aquel entonces pionero, más allá de permitir montar una temporada estable y poder hacer unos ensayos durante semanas, implicaba también una apuesta por las voces jóvenes, para la promoción de los nuevos talentos e intérpretes del país.

Por supuesto. Nosotros una vez teníamos más o menos definidos los títulos que nos gustaría hacer cada temporada, empezábamos a buscar, como hacemos hoy, qué voces del país y qué intérpretes podían ser capaces de cantar los distintos personajes. Si en España no somos capaces de encontrarlos todos, pues entonces recurrimos a intérpretes extranjeros.

Relacionado con esto, cabría pues considerar también la creación, en 1996, de la Escuela de Ópera de Sabadell. Un proyecto que cuenta ya con más de una década de vida y que también, junto con el Concurso de Canto Mirna Lacambra, ha sido impulsado por la AAOS.

Exactamente. Des de 1996, nosotros convocamos el concurso que lleva mi nombre y que consiste en ofrecer,  a jóvenes y estudiantes de canto, la posibilidad de participar en una producción operística. Convocamos el concurso de acuerdo con las categorías de voces que se corresponden con el cuarto título de cada temporada y los ganadores de cada papel obtienen como premio el poder participar durante tres meses en un taller de ópera, preparándose el personaje, y cantar este título operístico alternándose con el reparto profesional. Esto permite a estos jóvenes cantantes trabajar en una producción con orquesta, ensayos, vestuario, decorados, etc; un modo de introducirse y obtener una primera experiencia en su carrera como intérpretes. Muchas de las voces que han empezado o pasado por Sabadell, podemos verlas hoy en escenarios como el Liceu y otros grandes escenarios internacionales, cosa que sin duda nos llena de orgullo. Voces como Josep Bros, Nancy Fabiola, Ángel Ódena, Silvia Tro, y más recientemente voces como Carles Daza, Sandra Pastrana, Cristina Obregón, Maribel Ortega, que acaba de recibir un premio de Amics del Liceu, y otros muchos.

Después de estos 25 intensos años de actividad operística y de tantos retos y logros alcanzados, queda aún una reivindicación que Mirna Lacamabra y la AAOS lleva años reclamando…

Un nuevo equipamiento escénico. Este es un proyecto que llevamos ya años reivindicando y que parece que ahora, con el proyecto de la Ciutat de la Música de Sabadell, podrá verse al fin materializado. Realmente me gustaría mucho poder verlo inaugurado y poder contar con un teatro de ópera en condiciones, con todas sus salas de ensayo, camerinos, un escenario con todas las características adecuadas, un foso con capacidad amplia; y que estará situado en un complejo al lado del Conservatorio de Música. Esta es mi máxima ilusión ahora, llegar a ver este teatro de ópera.

En estas 25 temporadas de ópera, la AAOS ha producido 49 títulos distintos, muchos de ellos repuestos en varias producciones, la mayoría de los cuales son títulos del gran repertorio, aunque ocasionalmente se han podido ver algunos títulos más infrecuentes de autores catalanes como Morera, Ferran Sor o Martínez Valls. ¿Cuáles son los criterios que determinan los títulos de cada temporada de la AAOS?

A mi lo que me gustaría, sin duda, sería poder hacer cada año nuevos títulos, pero esto es muy complicado. De un lado hay que tener en cuenta escoger títulos que gusten al público que habitualmente asiste a Sabadell y también, por otra parte,  ver las posibilidades de encontrar voces que puedan afrontar los roles principales con suficientes garantías. Por ejemplo, la pasada temporada se me presentó la posibilidad de hacer Macbeth  porque disponíamos de la soprano Maribel Ortega que tiene la suficiente entidad dramática para el papel de Lady Macbeth, cosa que no siempre se puede encontrar. No lo habíamos hecho antes porque no teníamos la posibilidad de contar con voces para hacerlo con las garantías suficientes, dentro de los intérpretes que nosotros podemos y queremos contratar.

Las representaciones de Sabadell suelen retransmitirse en directo en Catalunya por la emisora autonómica Catalunya Música. Además, desde la AAOS se impulsó, en motivo de la producción del Orfeo ed Euridice de Gluck, la edición de un CD comercial. ¿Se han planteado de cara al futuro grabar y comercializar algunas de las producciones de Sabadell?

Por ahora, de momento, no. Es una cosa bastante difícil y se ha de disponer de unos equipamientos y un teatro que en este momento no son aún los adecuados. Recientemente hemos grabado la Cançó d’amor i de guerra y, todas las producciones las grabamos en video, ahora en DVD, aunque naturalmente no pensando en su comercialización.

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