Crítica de discos

Obras de Miquel López

(por Joaquim Zueras Navarro)

P.Miquel López: Música per a orgue/ Missa a Onze/ Antífones marianes. Capella de Música i Escolania de Montserrat, Contjunt Instrumental La Caravaggia; Lluis Coll, director del conjunt. Eduard Vila, orgue. Direcció general: Joaquim Piqué. Sello Discmedi. DM4362-02
Obras de Miquel López

Miquel López (1669-1723) nació en Villarroya de la Sierra, a 19 km. De Calatayud.  Quizás ingresara en la Escolanía de Montserrat por la relación que su familia pudiera mantener con alguno de los monjes aragoneses que formaban parte de la congregación. A los 15 años entra como novicio y durante su formación se familiariza con todos los instrumentos que se usaban en la abadía. Desde 1689 a 1696 habita en la abadía de San Martín en Madrid, con algunas idas a la universidad de Salamanca para seguir los estudios de Teología.

En la capital, su relación con músicos de la Capilla Real y de las Descalzas Reales, como posiblemente Sebastián Durón (1660-1716), hizo que se impregnara de las influencias italianizantes, que serán una constante en la música ibérica del XVII y XVIII. En 1696 retorna a Montserrat como Maestro de Capilla y Director de la Escolanía. De esta etapa de gran productividad es el motete Congratulamini, de seductor ritmo ternario con los característicos desplazamientos rítmicos asimétricos de la época y con un inteligente diálogo entre los dos coros. A partir de 1705 deja la Escolanía, trasladándose a Valladolid en calidad de organista del monasterio de san Benito hasta 1714. Entre 1715 a 1718 vuelve a dirigir la Escolanía de Montserrat, superada una escisión interna de la congregación a causa de los recelos entre monjes castellanos, catalanes y aragoneses.

No obstante, en 1719 se traslada al monasterio aragonés de San Juan de la Peña, en donde compone el Ave Maria para la villa de Ayerbe y para órgano solo el Lleno III y Dos versos para la entrada de la Salve, construidos sobre su cantus firmus gregoriano. Parece que a finales de este año retornó a Montserrat, en donde comenzará la recopilación manuscrita de toda su obra. En 1923 es nombrado Procurador de la Casa de Montserrat en Alcañiz. Al año siguiente muere en Zaragoza. La grabación incluye tres breves antífonas marianas de singular atractivo, Alma Redemptoris Mater, Ave Regina Caelorum y la Salve Regina, así como el motete O quam pulchri sunt, de elaborado contrapunto. La Missa a Onze es la obra más ambiciosa de la grabación, con una interpretación en tres grupos: coro a cuatro partes, un segundo coro también a cuatro partes dobladas por instrumentos de viento, y un tercer grupo instrumental formado por dos violines, violonchelo y bajo continuo. El diágolo entre los dos coros, enriquecido con ingeniosas intervenciones instrumentales hacen que la obra resulte compacta y brillante; una excelente muestra del magistral estilo del compositor. Dos obras realzan esta grabación: El instrumental Verso de la segona col·lecció en primer to y el solemne Verso n 27 de la tercera col.lecció para órgano solo. Las obras para órgano de Miquel López, siempre inspiradas y muy bien construidas, merecen sin duda una mayor divulgación.

La obra de Miquel López permaneció perdida, como tantas otras, a causa de tormentosos sucesos: la guerra de la Independencia, un pavoroso incendio en el monasterio y las desamortizaciones. Pero el azar quiso que el Orfeó Català adquiriera en 1909 un volumen, que resultó ser una copia manuscrita por el propio monje que incluía sus obras para órgano, la música sacra en latín y una magnífica colección de Villancicos. Tanto el conjunto instrumental La Caravaggia (una joven formación fundada en el 2004 y dedicada a la interpretación de la música del Renacimiento y del Barroco) como el organista Eduard Vila i Perarnau poseen un claro dominio de la interpretación.  En las piezas para órgano solo se ha utilizado el órgano de la Parroquia de Sant Bartomeu i Santa tecla de Sitges, lo que es de agradecer pues el órgano de la Iglesia de Montserrat lleva años en gradual deterioro. También es motivo de felicitación  que la Escolanía cante con una afinación segura, cosa que no puedo decir de alguna grabación anterior, si bien echo en falta algo más de expresión en el fraseo.  Por último, la carpetilla está elaborada con esmero y con abundante contenido. El resultado final es armonioso y de notable interés, sobre todo para aquellos melómanos que deseen profundizar en el barroco hispánico.

Escribir a Joaquim Zueras Navarro