Últimos de mes
Scarlatti, Kremer y otras hierbas…. Brillantes
(Por Luis Díaz García)
Tras Beethoven, Brilliant presenta el ciclo que completó Pieter Jan Belder en los últimos siete años de Sonatas compuestas por Domenico Scarlatti. Esta es la segunda vez que un músico graba esta integral de obras para teclado, el anterior fue Scott Ross, y hay que decir que se ha hecho de una forma más que satisfactoria. Además Belder utiliza diferentes instrumentos por lo que la variedad tímbrica en las obras está garantizada.
Sigue también Brillliant ocupándose de los archivos soviéticos de radiodifusión. Ahora es Gidon Kremer el protagonista, con registros que fueron tomados entre 1967 y 1992. Los Beethoven, Bach, Mozart, etc. se complementas con compositores mas contemporáneos como Stockhausen, Berio o Shchedrin, aunque también tenemos a compositores del siglo XIX que hoy están completamente olvidados, es el caso de Heinrich Wilhelm Erns. La lista de interpretes que colaboran con Kremer en estas sesiones es larga, pero yo destacaría a Yuri Bashmet, David Oistrakh etc., aunque también merece citarse al violinista Oleg Kagan, cuya carrera en Europa fue prácticamente desconocida hasta hace cuatro días. No estaría de mas que en un futuro dedicaran un estuche a tan formidable interprete, cuya única grabación comercial la hizo en Holanda pocos meses antes de su fallecimiento.
Dentro de la otra serie que distribuye Cat Music, llamada Membran, quiero recomendar varias grabaciones que se reeditan a precio barato y con sonido restaurado a conciencia, como La Traviata de Verdi que estaba destinada a Maria Callas, por parte de Emi y que por razones contractuales tuvo que ser sustituida por Antonietta Stella, quizá una de las más bellas voces surgidas hace cincuenta años cuya carrera discográfica fue eclipsada por la de la mencionada Callas y por la de Renata Tebaldi. Sus dos compañeros principales en el reparto eran, nada menos que Giuseppe di Stefano y Tito Gobbi. Dirigió a las masas estables de la Scala el maestro Tullio Serafín, todo un lujo de director especializado en ópera. Otro de los lanzamientos que quiero destacar es el que contiene Boris Godunov y mas concretamente en la primera versión que grabó Boris Chistoff como protagonista. Este bajo búlgaro repetiría unos años este mismo rol para el disco, con sonido estereofónico, pero sin dar a los personajes que interpreta en la obra la profundidad que da a esta versión. Otros protagonistas son Eugenia Zareska, Luzmila Lebedeva y un jovencísimo Nicolai Gedda. Los coros rusos de Paris y la suntuosa Orquesta Nacional de la Radiodifusión Francesa llevados sabiamente por Issay Dobrowen, otra gran batuta a la que el tiempo no acaba de hacer justicia.
Finalizo con una obra bastante infrecuente, La Arlesiana, de Fancesco Cilea extraída de la serie de Fonit-Cetra que hace más de cincuenta años desempolvó un montón de títulos, olvidado por el público de entonces, que fueron atesorados por los aficionados hasta que versiones mas modernas y con otros cantantes mas mediáticos fueron sustituyendo a estas primitivas. Pia Tassinari, Ferrucio Tagliavini y Giana Galli, entre otras voces, fueron las elegidas por la Rai de Turín para llevar a cabo esta representación, primero grabado para emitir por radio y después para ser editadas en los novísimos (por entonces) discos de larga duración. Arturo Basile fue el director. El registro de 1951 tiene una calidad sonora superlativa disfrutando en todo momento de la presencia orquestal y de las voces, que si bien no eran de lo mejorcito -hay que tener en cuenta que Italia estaba sumida en una dura posguerra-, sí tienen la suficiente calidad como para que se pueda disfrutar de la obra sin sobresaltos.

