Música y Filatelia
Instrumentos musicales costarricenses
(Por Juan Franco Crespo)
El correo de Costa Rica emitió un par de sellos dedicados a instrumentos típicamente regionales. Se trata de dos preciosos ejemplares de 115 colones cada uno que muestran el quijongo y la marimba.
El quijongo se conoce también como “caramba”, “carimba” o “zambunbia”. Se trata del característico arco musical centroamericano que consiste en una cuerda que se mantiene tensa por medio de una vara curva y flexible que pulsa o golpea el ejecutante. Para hacerla vibrar, normalmente, se incorpora un resonador que amplifica el sonido, el más sencillo es la propia boca del intérprete que pega a uno de los extremos de la vara, pero son habituales resonadores confeccionados con cáscaras de coco, calabazas vacías o botes.
El quijongo es típico de Costa Rica y Nicaragua, muy popular en tiempos de la colonia, pero todavía es posible localizar virtuosos de este sencillo y tradicional instrumento que tiene sus raíces en los esclavos africanos. Hay estudiosos que opinan es genuinamente indígena, pero nosotros nos decantamos por un origen africano ya que su uso se detecta en la época colonial, tras la llegada de los primeros esclavos negros que lo trajeron de África en donde es sumamente popular y con idénticos elementos sonoros al que se conoce en esta región centroamericana en donde le añadieron la jícara y la cuerda vibratoria.
El arco suele construirse con una larga y flexible rama, generalmente de guácimo y achiote, se descorteza y se seca; de sus extremos saldrá la cuerda que tensa y forma el arco musical por excelencia. Su tamaño es variable y alcanza los dos metros y medio; el instrumento tiene pocas posibilidades armónicas: sólo da la tónica y la dominante, la afinación la realiza cada músico al oído hasta quedar entre la mitad inferior y superior una cuarta justa.
En Nicaragua se le conoce como arpa india. Aprovechándose la vibración del quijongo se logra un extraño sonido de acompañamiento al rozar sobre una lata o una calabaza vacía. El ejemplar que se ve en el sello en formato vertical fue, probablemente, empleado por indígenas chorotegas (zona de Nicoya). Al tapar y destapar la boca de la jícara que va en el centro de la cuerda de cáñamo con los dedos de la mano, da lugar a un sonido oscilado similar al silbido del viento en el bosque, variando en cuartos y sextos de tono.
La marimba es el segundo instrumento típico reproducido en el sello horizontal, se trata de una pieza ampliamente utilizada en Hispanoamérica. El ideófono se cree originario de la isla de Java (Indonesia) donde se conoció con teclas de bronce y resonadores de bambú; se cree llegó al Nuevo Mundo desde el continente africano, pero reformada con teclas de madera y calabazas; como resultado se dio una amplia difusión en toda la zona central del continente americano en donde encontraremos diferentes tipos y materiales de construcción.
La de Guatemala y sur de México tienen un especial significado para el autor que recuerda las tardes y noches de intensa lluvia estival de 1994 cuando trabajó con los desplazados por la guerra en la selva del Petén, cercana a San Cristóbal de las Casas: era el instrumento que amenizaba las largas conversaciones con los indígenas en aquellas interminables jornadas de fuertes y huracanadas lluvias.
El sello emitido por el correo tico nos lleva a centrarnos en la Marimba de Guanacaste introducida por los esclavos negros que llegaron a la región con los colonos españoles. Es una zona tropical que posee una ingente variedad de calabazas y maderas de gran sonoridad; la marimba de arco fue la forma más primitiva de la que se tiene documentación y se empleó hasta mediados del XX, cuando todavía era posible encontrar instrumentos construidos por los propios músicos, éstos seleccionaban la madera en determinadas épocas del año para obtener una mejor sonoridad, dependiendo siempre del tamaño final del instrumento.
La pieza resultante suele ser de diferentes tamaños (las hay de más de dos metros de largo) y de ahí que las teclas también difieran en tamaño (tonos graves serán las más grandes y los agudos las producirán las teclas pequeñas). Para las cajas de resonancia se suele emplear madera de cedro amargo que permite un excelente trabajo y se ha demostrado no sucumbe al gusano o comején que destruía las marimbas fabricadas con jícara de bejuco (que también ofrecían otro contratiempo: la humedad, algo consustancial al trópico, las acababa inutilizando). Cada tecla tiene su caja sonora, excepto las últimas cinco de las agudas.
La marimba va ligada a la baqueta que sirve para la percusión, en la región guanacasteca suele emplearse un tipo de madera especialmente flexible que se forra con hule para formar la cabeza que percutirá directamente sobre las teclas; dependiendo del registro musical que se desee, la baqueta tendrá características específicas.
Las marimbas son de diferentes tipos, hay de 3 a 7 octavas para ser tocadas entre 1 y 4 músicos de manera simultánea; también es habitual ensamblar dos marimbas que las tocan cinco personas que suelen hacerlo a “oídas” con los tres elementos básicos: armonía, ritmo y melodía. Todo es intuitivo, la evolución de la marimba guanacasteca ha repercutido en el instrumento en amplias zonas de Puntarenas y el Valle Central. También ha sido incorporada a diferentes orquestas sinfónicas de los Estados Unidos.
El ejemplar que ha sido filatelizado corresponde a la denominada marimba criolla, instrumento nacional costarricense y, sobre todo, de la provincia de Guanacaste en donde está considerado uno de los elementos culturales por excelencia, el facial es de 115 colones, formato horizontal.
Ambos valores fueron diseñados por Cristian Ramírez Vargas, se imprimieron en hojitas bloque (2 x 2) sobre papel tropicalizado de 90 gramos que comenzaron a circular el 25 de julio de 2007. La tirada fue de 90.000 series impresas en cuatricomía; el matasellos muestra las baquetas con las que el ejecutante golpea las diferentes teclas de este peculiar y característico instrumento que (a veces) tocan en sesiones de imprevisible duración.
Más información
Anteriores entregas de 'Música y Filatelia' en OpusMusica:
Órganos del Gran Ducado Luxemburgués

