Crítica de discos

Dos recitales de Victoria de los Ángeles:
retrato vocal del carácter catalán

(Por Enid Negrete)

Victoria de los Ángeles en el Palau de la música catalana. Grabación en directo del Concierto inaugural de Catalunya Música el 10 de mayo de 1987 (primera edición). Victoria de los Ángeles (soprano), Manuel García-Morante (piano). Lieder y canciones de F. Schubert, J. Brahms, F. Chopin, F. Mendelssohn, G. Fauré, G. Bizet, E. Granados y M. García-Morante. Sello . Columna Música Ref.: 1CM0175. Editado por Columna Música y la  Fundación Victoria de los Ángeles
Victoria de los Ángeles (soprano), Manuel García-Morante (piano). Recitales en Tokio en 1988 y 1990. Lieder y canciones R. Schumann, F. Schubert, M. Ravel, R. Hahn, M. García-Morante, J. Nin y E. Granados. Sello Columna Música, Ref.: 1CM0161. Editado por Columna Música y la Fundación Victoria de los Ángeles.
Victoria de los Ángeles en el Palau de la música catalana.

Para un extranjero una de las cosas más interesantes de Cataluña es su gente. Su gusto por las cosas bien hechas, su manera de trabajo minuciosa y cuidadosa, su carácter contenido, su búsqueda del punto medio. Como la coloración de sus retablos: siempre en colores vibrantes, pero que nunca estallan. Esta manera de ser, donde la vida de todos los días es placentera, donde se trabaja con cuidado y se vive con gusto, donde no abundan ni lo espectacular ni lo ostentoso, pero sí lo limpio y agradable, me ha recordado desde que llegué a Barcelona esos versos del poeta mexicano Carlos Pellicer:

“las cosas calladas, sencillas,

 las cosas que se juntan como las orillas”

Y para mí, ninguna cantante puede retratar mejor esta manera de ser con su voz y su manera de cantar que Victoria de lo Ángeles. No, no es una gran voz. No es la voz de la Callas o de la Nilsson, enorme o potente que te avasalla y te rompe en dos. No, pero es una voz bellísima, cuidadosamente trabajada, expresiva y que llega en muchos casos a la exquisitez y a la perfección. Una voz sublime, que te encanta. Escucharla en la ópera puede resultar desigual, sobre todo por la selección del repertorio. Pero no hay canción francesa, rusa, catalana, española o Lied del que su interpretación no sea una clase magistral. De nuevo, hablamos de esas cosas calladas y sencillas pero que para llegar a unir orillas necesitan grandes cantantes hechos de instinto, cuidado, amor por las palabras y la música y búsqueda de la perfección. 

Victoria de los Ángeles: Recitales en Tokio

En este caso Columna Música y la Fundación Victoria de los Ángeles, nos han regalado  con dos nuevos cd’s de tres de los recitales de esta artista, que no necesita más adjetivos. Para todos aquellos que disfrutamos de la canción y el Lied, estos cd’s son un placer sibarita. Esta vertiente de concierto, que no siempre es la más agradecida en la carrera de un cantante, es también de las más difíciles de lograr. Porque en esas piezas pequeñas y sin grandes agudos o pirotecnia vocal, se esconde una enorme dificultad para llegar al registro de lo exquisito. Junto a un piano, desnuda, la voz de un cantante no tiene más refugio que la calidad interpretativa y la perfección técnica. Y en esto reside la magia de Victoria de los Ángeles, en esta aparente sencillez que implica muchísimo trabajo cuidadosamente realizado durante años.

Dos recitales en Tokio y uno en el Palau de la música para celebrar el inicio de las transmisiones de la estación radiofónica Cataluña Música (que participa en esta edición celebrando sus 20 años de existencia), son lo que se han registrado en estos cd’s. Los tres conciertos fueron realizados entre 1987 y 1990, y los tres son una muestra de que el arte no siempre nos tiene que avasallar o enloquecer, también puede encantarnos, en el más amplio sentido de la palabra. Como los catalanes.

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